3/1/09

Un fármaco para tratar la epilepsia podría aumentar el riesgo de autismo en los hijos *


Un fármaco para tratar la epilepsia podría aumentar el riesgo de autismo en los hijos
 
Expertos afirman que se trata de un motivo más para que las mujeres lo eviten


Las mujeres que toman el medicamento contra la epilepsia valproato tienen un mayor riesgo de dar a luz un niño que desarrolle autismo.
Los hallazgos británicos, que aparecen en la edición del 2 de diciembre de la revista Neurology, complementan investigaciones anteriores que mostraban que el valproato y otros fármacos antiepilépticos pueden contribuir a defectos congénitos (sobre todo a los del tubo neural).

"Hay bastantes datos precoces que indican, por ejemplo, que el valproato podría provocar que el tubo neural tenga problemas para cerrarse. Hay una indicación de que el valproato afecta el desarrollo cerebral", apuntó el Dr. Michael Berg, director médico del Centro de la epilepsia Strong en el Centro médico de la Universidad de Rochester. "Hay una indicación de que el valproato afecta el desarrollo cerebral. No es sorprendente que tal vez afecte otros aspectos del desarrollo cerebral".

Sin embargo, las médicos ya tienen precaución al recetar el valproato y otros fármacos a mujeres embarazadas o a las mujeres que están planificando quedar embarazadas.

"No creo que esto cambie la práctica dramáticamente", afirmó el Dr. Jeffrey P. Brosco, profesor asociado de pediatría clínica de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami, y director de servicios clínicos del Centro Mailman de desarrollo infantil en Miami. "Esto reafirma que hay muchos motivos para tratar de evitar este fármaco si hay otro disponible".

Berg añadió que algo que tranquiliza es que el estudio no pareció encontrar un aumento sustancial en el desarrollo de trastornos del espectro autista entre los hijos de mujeres que tomaban otro medicamento anticonvulsivo, la lamotrigina (con nombre de marca Lamictal) mientras estaban embarazadas.

Los fármacos para esta afección han encontrado otros problemas. Estudios anteriores también han encontrado que las mujeres embarazadas que usan el fármaco para la epilepsia topiramato (con nombre de marca Topamax) solo o en combinación con otros antiepilépticos pueden tener un mayor riesgo de defectos del nacimiento. Y la Administración de Alimentos y Drogas de los EE. UU. consideró recientemente, aunque eventualmente rechazó, añadir una advertencia de recuadro negro señalando que los medicamentos anticonvulsivos pueden aumentar las tendencias suicidas en los pacientes.

El trabajo actual es parte de un estudio continuo del Grupo de neurodesarrollo de Liverpool y Manchester en Gran Bretaña que evalúa los efectos de los antiepilépticos en las mujeres embarazadas.

El estudio incluyó a 632 nacimientos vivos de 620 mujeres, 296 de los cuales ocurrieron en mujeres que padecían epilepsia, de las cuales 249 tomaban medicamentos antiepilépticos al inicio del embarazo.

Los controles fueron 336 nacimientos vivos de mujeres sin epilepsia, por lo que no tomaban tales medicamentos.

Los niños fueron evaluados por autismo o afecciones relacionadas a uno, tres y seis años de edad.

Del grupo de 632 niños, a nueve se les diagnosticaron trastornos del espectro autista y otro con características de esos trastornos, para una incidencia total de 1.6 por ciento.

Siete de los diez niños nacieron de madres que tomaban antiepilépticos. Cuatro de los niños fueron expuestos al valproato, uno al valproato más lamotrigina, uno a la fenitoína (Dilantin y otros nombres de marca) y otro a lamotrigina sola.

Poco más del 6.3 por ciento de los niños expuestos al valproato solo padecen trastornos del espectro autista o características de tales trastornos, un número que es siete veces mayor que los del grupo de control.

Existe una posibilidad de que más niños del estudio puedan ser diagnosticados con autismo o trastornos relacionados con el paso del tiempo, dado que la mayoría son aún pequeños.

Aún así, el riesgo absoluto es relativamente bajo. "El 94 por ciento de los niños expuestos al valproato no desarrollaron un trastorno del espectro autista", apuntó Brosco. "Esto añade a la evidencia de que tenemos que ser cautos con todo fármaco que usamos, sobre todo en el embarazo, cuando el feto es sensible a influencias externas".

"No se trata de un estudio potente y en realidad no establece definitivamente una relación causal, pero obviamente es un buen inicio para tratar de averiguar si hay algún fármaco en particular que lleve al autismo", añadió la Dra. Jane Ripperger-Suhler, profesora asistente de pediatría y ciencias conductuales y profesora asistente de pediatría del Colegio de medicina del Centro de Ciencias de la Salud Texas A&M, así como psiquiatra del Centro de Salud Mental Scott & White, en Temple.

No hay comentarios:

Publicar un comentario