17 de dic. de 2014

Epilepsia: conocer la enfermedad para vivir mejor 17-12-2014


Epilepsia: conocer la enfermedad para vivir mejor

Se trata de una afección cerebral que puede manifestarse a cualquier edad. En el 70% de los casos, los pacientes responden de manera favorable al tratamiento. Sin embargo, la estigmatización y la discriminación de las personas que padecen la enfermedad y de sus familiares persiste en ciertos sectores de las sociedades.
Por Agustina Sucri

Es la enfermedad más común entre las enfermedades neurológicas crónicas: la epilepsia afecta a 50 millones de personas en el mundo y en la Argentina se estima que hay entre 200.000 y 210.000 pacientes que sufren esta patología. Así lo reveló en una entrevista con La Prensa el doctor Ricardo Bernater, médico neurólogo a cargo del consultorio de Epilepsia del Hospital General de Agudos "José María Penna" y secretario adjunto del grupo de Epilepsia de la Sociedad Neurológica Argentina.

"Es el motivo de consulta más frecuente en los servicios ambulatorios de neurología", aseguró el experto al referirse a las características epidemiológicas de la epilepsia.

Según precisó Bernater, "epilepsias" es "el nombre que se le da a un determinado grupo de enfermedades cerebrales, que se caracterizan por la aparición de crisis recurrentes, ya sean estas convulsivas o no".

- ¿Cuáles son las causas de las crisis epilépticas?

- Se deben a descargas eléctricas que se producen en forma anormal y excesiva por parte de las neuronas, que son las células del sistema nervioso central. Estas crisis, que pueden ser parciales o generalizadas, se producen como respuesta no específica del cerebro hacia todo tipo de agresiones, por lo tanto pueden tener una innumerable cantidad de causas.

Algunas se pueden encontrar al estudiar al paciente, en ese caso da origen a lo que se llaman "epilepsias sintomáticas"; es decir que si hay una causa que las produce, las epilepsias son un síntoma de esa causa.

En cierta cantidad de pacientes no se encuentra la causa de las epilepsias, por lo que se llaman "epilepsias idiopáticas".

- ¿Hay factores que pueden aumentar la incidencia de la epilepsia?

- Hay determinados factores de riesgo: por ejemplo, una persona que tiene un antecedente de un familiar de primer grado que tiene epilepsia, es muy factible que tenga alta probabilidad de tener epilepsia. También hay otros factores de riesgo que hacen que ciertas enfermedades puedan producir la aparición de epilepsia o crisis epilépticas (por ejemplo, un paciente que tiene antecedentes de convulsiones febriles es probable que en los años posteriores pueda desarrollar una epilepsia o un chico que nace con un trastorno madurativo puede desarrollar una epilepsia posteriormente).

PICOS DE INCIDENCIA

- ¿La epilepsia puede manifestarse a cualquier edad?

- Hay dos picos de incidencia: en los primeros años de vida hay un pico de incidencia que se da por estos factores de riesgo que mencioné (infecciones, retrasos madurativos, etcétera). Y hay otro pico de incidencia, que es a partir de los 50 a 55 años; en el contexto del aumento de la esperanza de vida en la población, hay determinadas enfermedades que pueden aparecer en ese grupo etario, tales como accidente cerebrovascular, traumatismo de cráneo, o una lesión orgánica (como una lesión tumoral), cuyo debut de inicio sea a través de una crisis epiléptica y de una epilepsia sintomática.

También hay determinados fármacos que pueden disminuir el umbral de descarga de las neuronas y pueden desencadenar una crisis epiléptica, pero si se deja de administrar ese medicamento el paciente no tiene epilepsias. Algo similar puede suceder con un alcoholismo extremo. En estos últimos casos no se trata de epilepsia sino de crisis epilépticas provocadas por un factor desencadenante.

- ¿Cómo se realiza el diagnóstico de la epilepsia?

- Primero se debe identificar el tipo de crisis, esto se hace a través de una buena historia clínica; uno tiene que sentarse con el paciente, hacerle las preguntas pertinentes para determinar qué características tienen las crisis, que el paciente nos relate cómo comienzan y cómo se desarrollan. Una vez que se conocen los síntomas del paciente, hay que determinar si tuvo una crisis parcial (que puede cursar con o sin pérdida de la conciencia) o generalizada (cuando el paciente no sabe lo que le pasó y tiene pérdida de la conciencia).

Después hay que analizar los factores precipitantes que pudieron originar esa crisis: si el paciente estuvo tomando alcohol, si estuvo expuesto a falta de sueño...

Por otra parte hay que descartar todos aquellos eventos que pueden manifestarse con crisis pero que no son epilépticas (llamadas "crisis no epilépticas" o "crisis psicogénicas").

Luego se hacen los exámenes complementarios. Uno de los más importantes, que se usa desde hace muchos años y tiene gran valor en la epilepsia, es el electroencefalograma (EEG). Este estudio es un método de diagnóstico por el cual se trata de ubicar la presencia de un foco epiléptico en diferentes lugares del cerebro. De acuerdo a lo que el paciente cuenta, uno puede determinar dónde está ese foco de descarga, porque los síntomas están relacionados con la ubicación del foco de las neuronas que están descargando diferente al resto.

Cuando es una epilepsia parcial, el electroencefalograma permite visualizar el foco, o bien se puede observar la anormalidad del trazado en todo el electroencefalograma cuando la epilepsia es generalizada.

Los estudios también se acompañan de neuroimágenes; se le hace al paciente una resonancia magnética de cerebro para buscar la presencia de una lesión estructural que pueda ser la causante de la epilepsia.

Actualmente, otro de los exámenes complementarios que se usan es el denominado video electroencefalograma, que es un método de diagnóstico usado en epilepsia no sólo para confirmar el diagnóstico y descartar las crisis no epilépticas sino que también se utiliza en los casos en los que el paciente no responde al tratamiento farmacológico y que entran dentro del criterio de "epilepsia refractaria".

Estos pacientes pueden ser candidatos a una cirugía de la epilepsia. El video electroencefalograma es el registro clínico y electroencefalográfico a la vez: una cámara filma al paciente mientras se le realiza el EEG, para que en el momento en que éste presenta una crisis se puedan observar las descargas en el electro y uno pueda certificar el diagnóstico de una epilepsia.

LIBRE DE CRISIS

- ¿Qué tratamientos existen en la actualidad?

- Para que el tratamiento farmacológico de la epilepsia tenga éxito, primero hay que hacer un correcto diagnóstico de crisis, de acuerdo a la Clasificación Internacional de Epilepsia y Síndromes Epilépticos. Porque hay varios fármacos a utilizar, pero al hacer un diagnóstico de crisis equivocado, puedo utilizar un tratamiento inadecuado (porque algunas drogas responden a un tipo de crisis y a otras no).

Utilizando la droga antiepiléptica apropiada al tipo de crisis, el 70% de los pacientes presentan un excelente pronóstico con el tratamiento farmacológico. El objetivo fundamental es que el paciente permanezca libre de crisis con la mínima dosis aceptada de la medicación.

Generalmente, un tratamiento médico de la epilepsia debe durar de dos a cuatro años. El esquema de tratamiento tiene que ser a base de la monoterapia, es decir, a partir de un solo fármaco. Se va siguiendo al paciente para ver qué respuesta farmacológica va teniendo; si el paciente con una dosis determinada anda bien, debemos dejarlo en esa dosis y continuar viendo su evolución para ver si yuguló su crisis epiléptica.

Cabe destacar que con la monoterapia se evita que el fármaco antiepiléptico tenga interacciones medicamentosas con algún otro fármaco que esté tomando el paciente.

Además, se intenta dar la dosis más baja posible como para evitar los efectos adversos del fármaco.
A pesar de tener un tratamiento adecuado, ciertos pacientes pueden tener crisis, entonces se cambia de droga y se prueba con otra para ver si anda mejor. Si con dos chances de monoterapia el paciente no mejoró, se trata de hacer las asociaciones entre dos o tres fármacos, esta instancia se llama "politerapia racional". Esto significa que si tengo un tipo de crisis intentaré asociar dos o tres fármacos indicados para ese tipo de crisis y ver si así el paciente puede controlar sus crisis epilépticas. Si el paciente no responde a la politerapia racional, puede ser candidato para el tratamiento de cirugía de la epilepsia.

- ¿En qué consiste esta cirugía?

- Es la resección quirúrgica de la región cerebral donde resida el foco epiléptico. Antes de hacer el tratamiento quirúrgico uno tiene que identificar dónde está ubicado el foco epileptógeno, porque se debe evaluar si no afecta otra área elocuente del cerebro. Para la epilepsia mesial temporal (del lóbulo temporal), los pacientes suelen tener una excelente respuesta al tratamiento quirúrgico.

6 de dic. de 2014

Es seguro suspender el tratamiento con anticonvulsivos en niños epilépticos 06-12-2014 15:43


Es seguro suspender el tratamiento con anticonvulsivos en niños epilépticos

Un estudio halla un riesgo relativamente bajo de desarrollar enfermedad intratable

Por lo general es seguro suspender los anticonvulsivos en niños con epilepsia que han dejado de tener convulsiones mientras están en tratamiento, debido a que no están en riesgo de desarrollar epilepsia intratable, halla un estudio de la Clínica Mayo.

La epilepsia intratable, que afecta a cerca del diez por ciento de los niños epilépticos, es una afección en la que los medicamentos por sí solos no controlan la convulsiones, y éstas a su vez tienen un efecto debilitante sobre la calidad de vida del paciente.

"Normalmente se recomienda suspender el uso de anticonvulsivos en niños epilépticos que hayan dejado de tener convulsiones durante el tratamiento para evitar efectos secundarios a largo plazo. Esos efectos secundarios potenciales incluyen enlentecimiento cognitivo, falta de coordinación, cambio de peso, deterioro del comportamiento y daño hepático, declaró en el comunicado de prensa de la Mayo la doctora Katherine Nickels, neuróloga pediatra. "Sin embargo, pocos estudios han examinado el riesgo de la epilepsia intratable después de suspender la medicación anticonvulsiva, y los riesgos reportados varían ampliamente".

En este estudio, Nickels y colegas revisaron los expedientes de 152 niños desde un mes de vida hasta los 16 años, que fueron diagnosticados con epilepsia de reciente aparición entre 1990 y 2000, y tratados con anticonvulsivos. De esos niños, el 56 por ciento (37) dejó de tener convulsiones y se retiró su medicación.

Tras un promedio de ocho años de seguimiento, 20 de los 56 niños experimentaron al menos una recurrencia en la convulsión. Quince de esos 20 niños volvieron a comenzar el tratamiento con anticonvulsivos. Ocho de los 15 estaban libres de convulsiones al año, dos dejaron de tener convulsiones a los dos años, y tres desarrollaron epilepsia intratable. En total, la epilepsia intratable se desarrolló en el cinco por ciento de los 56 niños que fueron retirados de la medicación anticonvulsiva después de un periodo libre de convulsiones, halló el estudio.

"El riesgo de que los niños desarrollaran epilepsia intratable después de la suspensión de la medicación anticonvulsiva era de apenas cinco por ciento, un porcentaje similar al riesgo de epilepsia intratable al momento del diagnóstico inicial de epilepsia en los niños", dijo Nickels. "Por tanto, se debería considerar la suspensión del tratamiento en los niños que dejan de tener convulsiones con la medicación anticonvulsiva sin correr un gran riesgo de que desarrollen epilepsia intratable".

El estudio debía ser presentado el 7 de diciembre en la reunión anual de la American Epilepsy Society en Seattle.

26 de nov. de 2014

Un estudio confirma la relación de la epilepsia con las cicatrices dejadas por la tenia 26-11-2014 23:10



Un estudio confirma la relación de la epilepsia con las cicatrices dejadas por la tenia

Una proporción "altísima" de las epilepsias en América son causadas por la larva de la tenia, que deja cicatrices en el cerebro, según el científico peruano Héctor García, participante en una investigación que será publicada en The Lancet.

"Descubrimos que estas cicatrices, años después de haber muerto la larva, pueden causar problemas por la inflamación, algo que se había sugerido pero que no se había demostrado bien hasta ahora", dijo García, miembro del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas de Perú, en una entrevista con Efe.

El descubrimiento del que se hará eco la revista científica británica en su número de diciembre abre nuevas pautas para comprender las causas de los ataques cerebrales y para prevenir la epilepsia en regiones donde la tenia es endémica.

En una entrevista con Efe, García explicó que la larva de la tenia llega al cerebro del ser humano, vive allí por un tiempo y luego muere dejando una cicatriz que se calcifica, una enfermedad denominada cistercicosis.

Según dijo García, esta investigación, en la que también participó el profesor estadounidense Theodore Nash junto otros científicos peruanos, se basó en el seguimiento de 110 pacientes con calcificaciones causadas por larvas en el cerebro y que seguían un tratamiento contra la epilepsia.

Resonancias cerebrales realizadas cuando los pacientes tenían ataques y convulsiones demostraron que muchos padecían inflamación de los fluidos en las áreas con cicatrices.

"Todavía no hablamos de prevención, sino de cómo causan epilepsia las larvas cuando ya están muertas, aunque podría ser la semilla para identificar algunos mecanismos por los cuales hay convulsiones en el cerebro humano", afirmó el científico.

La tenia, o solitaria, es un gusano que crece en el intestino humano, muy común en todo el continente americano y que se transmite a través del consumo de carne de cerdo contaminada.

Así, el humano que come carne de un cerdo contaminado desarrolla el gusano en su interior, que llega a tener tres o cuatro metros de longitud, y expulsa los huevos de la tenia al defecar.

A su vez, los cerdos ingieren los huevos y desarrollan la enfermedad.

Sin embargo, según explicó García, algunos humanos se contaminan a través del contacto fecal-oral, lo que hace que las larvas de tenia lleguen al cerebro y desarrollen la cistercicosis.

Para el neurólogo, esta enfermedad endémica podría eliminarse con el desarrollo de instalaciones de agua corriente y desagüe adecuadas, si bien lamentó que aún queda "mucho" para alcanzar esa situación, por lo que de momento se trabaja en el control parasitario y con vacunas para los cerdos.

10 de nov. de 2014

Presentan aplicación móvil para control de epilepsia


Presentan aplicación móvil para control de epilepsia

cioal.com

La epilepsia es un trastorno provocado por un desequilibrio en la actividad eléctrica de las neuronas de alguna zona del cerebro, y afecta a entre 3 y 5 % de la población en México.

Del total de los casos, 75 % se presentan antes de la adolescencia y 70 % de los pacientes pueden quedar libres o estar controlados con tratamientos si tienen apego a los medicamentos.

En conferencia de prensa, el director del Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, José Alberto García, y el neurólogo pediatra de ese nosocomio, Eduardo Barragán, refirieron que al año se brindan 10 mil consultas en el hospital, y 60% de ellas son por epilepsia.

Al presentar una nueva aplicación móvil para pacientes con esta enfermedad, señalaron que la causa más frecuente de crisis en esos pacientes, se debe a que dejan de tomar los medicamentos.

Barragán Pérez manifestó que con esta nueva tecnología donada por la Fundación Slim se pretende beneficiar a por lo menos 2 millones de pacientes no sólo de México, sino de toda América Latina.

La aplicación, gratuita para teléfonos inteligentes, brinda recordatorios para tomar el tratamiento, una guía médica, contacto de los médicos en toda América Latina, información sobre el tipo de epilepsia que se padece y la prescripción de los fármacos que se deben tomar.

Incluye también con un botón para poder grabar el evento de crisis del paciente para que cuando llegue con un médico pueda atenderlo mejor.

Con dicha aplicación se podrá tener una especie de expediente electrónico que podrá descargarse en cualquier consultorio y lo importante es que una vez instalada la aplicación en el móvil, no será necesario tener Internet para poder utilizarla.

Barragán Pérez explicó que hay casi 90 tipos de epilepsia divididos en 2 grupos: las compulsivas y las no compulsivas, siendo estas últimas las más difíciles de detectar, pero un signo de alerta es cuando los menores se ven ausentes.

6 de nov. de 2014

Nuevo medicamento a base de marihuana podría salvar a niños con epilepsia


Nuevo medicamento a base de marihuana podría salvar a niños con epilepsia

Un nuevo medicamento para combatir la epilepsia a base de marihuana tiene grandes posibilidades de llegar al mercado después de sus "exitosas pruebas clínicas", informa la prensa británica. Aunque la muerte de dos menores empaña el proceso.

actualidad.rt.com

Epidiolex, que así se llama el nuevo medicamento, se está ensayando en niños con el síndrome de Dravet y otras formas de epilepsia, y que no responden a los medicamentos comunes, informa 'The Independent'. Su fabricante, GW Pharmaceuticals, ha dado a conocer que más de 60 niños han manifestado una bajada en las convulsiones. Los efectos secundarios más comunes, que son somnolencia y cansancio, se han podido ver en cinco de cada diez casos.

Sin embargo, 26 de los 151 niños que participaron en la investigación han experimentado efectos serios, dado que su organismo no aceptó el tratamiento: 2 niños fallecieron. Desde GW Pharmaceuticals aseguran que sus muertes no guardan relación con las pruebas. 


Esperanzas


Elizabeth Thiele, doctora y la directora del Programa Pediátrico de Epilepsia del Hospital General de Massachusetts (EE.UU.), dijo que los primeros resultados dan mucho ánimo y prometen un gran futuro para el medicamento. "Creo que Epidiolex tiene potencial para convertirse en un avance importante del tratamiento", comentó Thiele.

El medicamento, que no tiene efectos alucinógenos, es un líquido a base de cannabidiol depurado extraído de plantas de marihuana, que crecen legalmente en una locación secreta en Reino Unido. Maria Roberta Cilio, la doctora que estudia el efecto del medicamento en el Hospital Benioff en San Francisco (EE.UU.) dijo que el cannabidiol funciona como anticonvulsante.

29 de ago. de 2014

¿Qué hacer ante una crisis epiléptica? 29-08-2014


¿Qué hacer ante una crisis epiléptica?
 
Son súbitas, transitorias, recurrentes e impredecibles. Acostar a la persona afectada, mantener la calma y despejar el área para evitar golpes son algunas de las principales medidas básicas.

Las crisis constituyen la manifestación más frecuente de la epilepsia, una afección definida como un grupo de trastornos neurológicos crónicos que reflejan una disfunción cerebral subyacente. Durante estas convulsiones se producen interrupciones súbitas, transitorias, recurrentes e impredecibles del funcionamiento cerebral normal.

Según la zona epileptógena, es decir del sitio de la corteza que da origen a la epilepsia, se pueden dar distintos tipos de crisis.

Si bien quienes conforman el círculo íntimo de una persona que padece la enfermedad conocen cómo actuar; debido al carácter imprevisible de estos episodios, es importante que la población sepa cómo proceder. Para esto, la doctora Ana Carolina Lomlomdjian, neuróloga del Hospital Universitario Austral enumeró los pasos que es importante tomar para evitar complicaciones.

“Lo primero que hay que hacer es acostar a la persona –en lo posible de costado–, mantener la calma y procurar que ocurra lo mismo con las demás personas que rodean al afectado. Luego, es importante despejar el área de objetos peligrosos para evitar golpes. A este fin suele resultar útil colocar ropas o almohadas aplastadas debajo de la cabeza de la persona y no intentar sujetarla a ella ni a su boca o su lengua”, expresó.

“También se recomienda aflojarle las ropas para favorecer la respiración, permanecer al lado de la persona afectada hasta que la respiración se normalice y el episodio finalice –si es posible, registrar el tiempo y los síntomas, a fin de poder brindar datos que son claves para el diagnóstico– retirar comida o dentaduras postizas que puedan obstaculizar la respiración y, finalmente, en caso que fuera necesario, acompañar a la persona afectada a su casa”, agregó la especialista.

En todos los casos es necesario comunicarse inmediatamente con el servicio de emergencias médicas, a menos que quien acompañe a la persona conozca la condición que está experimentando y que la crisis dure menos de uno o dos minutos.


Cerca del 70% de las personas mejoran con los tratamientos

Se calcula que en la Argentina hay alrededor de 200 mil personas con epilepsia, la enfermedad más frecuente entre las patologías neurológicas crónicas, que llega a afectar a 1 cada 200 habitantes (hombres y mujeres por igual, aunque en relación con la edad, el pico de su desarrollo se alcanza al llegar a los 20 años).

“El desconcierto ante un episodio puede surgir también debido a que existen otras situaciones clínicas que pueden confundirse con una crisis epiléptica. Como ejemplos, figuran a los síncopes (desmayos), los ataques isquémicos transitorios (falla en la circulación cerebral breve), los trastornos del sueño (como el sonambulismo o los terrores nocturnos), las crisis de migraña, los ataques de pánico o las crisis de ansiedad, los trastornos del movimiento y encefalopatías metabólicas, entre otros”, explicó la neuróloga.

De tratarse de una crisis epiléptica, resta determinar a qué tipo corresponde, ya que se dividen en dos grupos de acuerdo a la sintomatología inicial: si solo se afecta un hemisferio cerebral, es una crisis focal o parcial, mientras que si abarca a ambos estamos frente a una generalizada. Durante las parciales suelen afectarse los sentidos, las sensaciones y las emociones, y existe una primera etapa en la cual la persona se da cuenta de lo que le está pasando. Ese momento suele ser descripto como “aura”.

En el caso de los episodios generalizados, la conciencia es la primera víctima de la epilepsia. Los afectados suelen quedar desconectados del entorno, inconscientes, inmóviles o, por el contrario, realizando acciones repetitivas y automatizadas. Esta situación se denomina “ausencia”.

“La detección de la enfermedad y el establecimiento del cuadro se realiza a través de la evaluación clínica. Se consideran los síntomas y lo que observan los testigos, pero además se tiene en cuenta los estudios electrofisiológicos (electroencefalograma de superficie, polisomnografía, video-electroencefalograma) y las imágenes de resonancia magnética. Una vez evaluadas todas esas pruebas se procede a establecer un tratamiento”, sostuvo la doctora Lomlomdjian.

Dar con el diagnóstico preciso es fundamental, debido a, según la médica, cerca del 70% de las personas que pueden ser tratadas a causa de este precedente, tienen un excelente pronóstico y hasta alcanzan la desaparición de las crisis. El 30% restante continúa con lo que se denomina cuadro de epilepsia refractaria, situación para la cual requiere mayor atención.


Una ley para la epilepsia

Apuntalada por la Fundación de Epilepsia (FUNDEPI) y el Centro de Epilepsia, este año se reglamentó la Ley Nacional de Epilepsia (25.404), con su correspondiente Decreto (53). Impulsada hace diez años por la doctora Silvia Kochen, jefa del Centro de Epilepsia de la División de Neurología del Hospital Ramos Mejía, la ley pretende, en primer lugar, garantizar a toda persona que padece epilepsia el pleno ejercicio de sus derechos, proscribiendo todo acto que la discrimine y disponiendo especiales medidas de protección relacionadas con su condición.

Los principales artículos incluyen que:

- La epilepsia no será considerada un impedimento para la postulación, el ingreso y desempeño laboral.

- Todo paciente epiléptico tiene derecho a acceder a la educación en sus distintos niveles sin limitación alguna que reconozca como origen su enfermedad.

- El paciente epiléptico tiene derecho a recibir asistencia médica integral y oportuna, con todos los adelantos tecnológicos disponibles.

- La epilepsia no será considerada de por sí como enfermedad que acrecienta el riesgo de siniestralidad en lo que se refiere a los servicios que brindan las entidades aseguradoras de vida y/o de salud. (ANDigital)

21 de ago. de 2014

¿Epilepsia en el embarazo?


¿Epilepsia en el embarazo?
   
Puede deberse a factores cerebrales o vasculares

elexpres.com

La eclampsia es la presencia de crisis epilépticas en una mujer embaraza­da. Estas convulsiones no tienen re­lación con una afección cerebral pre­existente. Se sabe que los siguientes factores pueden afectar: problemas vasculares, factores cerebrales y del sistema nervioso, dieta y genes.

La eclampsia se presenta des­pués de una afección llamada pree­clampsia, en la cual una mujer pre­senta hipertensión arterial y aumen­to de peso muy rápido.

Las mujeres con alto riesgo de sufrir convulsiones padecen pree­clampsia grave con síntomas como: exámenes sanguíneos anormales, dolores de cabeza, presión arterial muy alta y cambios en la visión.

Las probabilidades aumentan cuando se tienen 35 años o más, se es de raza negra, primer embarazo, se tiene diabetes, hipertensión arte­rial o enfermedad renal, se va a tener más de un bebé (embarazo de ge­melos o trillizos) o se es adolescente.

Los síntomas abarcan dolores musculares, cri­sis epiléptica, agitación intensa y pérdida del conocimiento. Los sín­tomas de preeclampsia comprenden aumento de peso de más de 1 kilo por semana, dolores de cabe­za, náuseas y vómitos, dolor abdominal, hincha­zón de las manos y cara, y problemas de visión.

Dar a luz al bebé es el prin­cipal tratamiento para evi­tar que la preeclampsia grave progrese a eclampsia. Permitir que el embarazo continúe puede ser peligroso. Se puede suminis­trar medicamentos para prevenir las convulsiones.

Las mujeres con eclamp­sia o preeclampsia tienen un riesgo mayor de separa­ción de la placenta, par­to prematuro que lle­va a complicaciones en el bebé y problemas de coagulación de la sangre.

Recibir atención médica durante to­do el embarazo es im­portante para preve­nir complicaciones y es­to permite que problemas como la preeclampsia se puedan tratar a tiempo.

 ¿Sabías que...?

La preeclampsia, llamada también toxemia del embarazo, está asociada a elevados niveles de proteína en la orina.

23 de jul. de 2014

El riesgo de epilepsia dura años en jóvenes que han sufrido daños cerebrales /23-07-2014

  
El riesgo de epilepsia dura años en jóvenes que han sufrido daños cerebrales


El riesgo de epilepsia dura años, incluso más de una década, en los niños y jóvenes que hayan sufrido lesiones cerebrales traumáticas, según afirma un artículo publicado hoy en la versión "online" de "The Lancet".
De acuerdo con su autor, el doctor Jakob Christensen, del departamento de neurología del hospital universitario de Aarhus, en Dinamarca, la constatación de ese hecho debería servir para buscar y desarrollar tratamientos preventivos.

El equipo liderado por Christensen obtuvo datos del registro civil danés de 1,6 millones de jóvenes nacidos entre 1977 y 2002.

Luego recabaron información sobre lesiones cerebrales traumáticas y epilepsia del registro hospitalario nacional, y estimaron el riesgo relativo.

Comprobaron que, en general, el riesgo de epilepsia se duplicaba en el caso de pacientes con una lesión cerebral leve o fractura del cráneo, mientras que aumentaba siete veces en los que habían sufrido daños cerebrales graves.

Incluso diez años después de haber padecido la lesión persistía el riesgo, observaron los expertos.

Así, una década más tarde el riesgo era 1,5 veces mayor para los jóvenes que sufrieron una lesión leve, se duplicaba para los que se habían fracturado el cráneo y era 4,5 veces más alto para los que habían sufrido daños cerebrales graves.

Además, el riesgo era mayor para las personas de más 15 años: con lesión leve, el riesgo de epilepsia aumentaba 3,5 veces, y 12 veces en caso de daños serios.

Según el estudio danés, las mujeres corrían un riesgo ligeramente superior al de los varones, mientras que el riesgo era mucho más alto para las personas con antecedentes de epilepsia en la familia.

"Las lesiones cerebrales traumáticas son un indicador de riesgo significativo de la epilepsia muchos años después de haberse sufrido el daño", concluyen los autores.

Los expertos recomiendan investigar nuevas maneras de prevenir la epilepsia post-lesión, ya que el tratamiento preventivo con fármacos administrados justo después de sufrir el accidente ha dado resultados desalentadores. EFE jm/msr