29/8/2014

¿Qué hacer ante una crisis epiléptica? 29-08-2014


¿Qué hacer ante una crisis epiléptica?
 
Son súbitas, transitorias, recurrentes e impredecibles. Acostar a la persona afectada, mantener la calma y despejar el área para evitar golpes son algunas de las principales medidas básicas.

Las crisis constituyen la manifestación más frecuente de la epilepsia, una afección definida como un grupo de trastornos neurológicos crónicos que reflejan una disfunción cerebral subyacente. Durante estas convulsiones se producen interrupciones súbitas, transitorias, recurrentes e impredecibles del funcionamiento cerebral normal.

Según la zona epileptógena, es decir del sitio de la corteza que da origen a la epilepsia, se pueden dar distintos tipos de crisis.

Si bien quienes conforman el círculo íntimo de una persona que padece la enfermedad conocen cómo actuar; debido al carácter imprevisible de estos episodios, es importante que la población sepa cómo proceder. Para esto, la doctora Ana Carolina Lomlomdjian, neuróloga del Hospital Universitario Austral enumeró los pasos que es importante tomar para evitar complicaciones.

“Lo primero que hay que hacer es acostar a la persona –en lo posible de costado–, mantener la calma y procurar que ocurra lo mismo con las demás personas que rodean al afectado. Luego, es importante despejar el área de objetos peligrosos para evitar golpes. A este fin suele resultar útil colocar ropas o almohadas aplastadas debajo de la cabeza de la persona y no intentar sujetarla a ella ni a su boca o su lengua”, expresó.

“También se recomienda aflojarle las ropas para favorecer la respiración, permanecer al lado de la persona afectada hasta que la respiración se normalice y el episodio finalice –si es posible, registrar el tiempo y los síntomas, a fin de poder brindar datos que son claves para el diagnóstico– retirar comida o dentaduras postizas que puedan obstaculizar la respiración y, finalmente, en caso que fuera necesario, acompañar a la persona afectada a su casa”, agregó la especialista.

En todos los casos es necesario comunicarse inmediatamente con el servicio de emergencias médicas, a menos que quien acompañe a la persona conozca la condición que está experimentando y que la crisis dure menos de uno o dos minutos.


Cerca del 70% de las personas mejoran con los tratamientos

Se calcula que en la Argentina hay alrededor de 200 mil personas con epilepsia, la enfermedad más frecuente entre las patologías neurológicas crónicas, que llega a afectar a 1 cada 200 habitantes (hombres y mujeres por igual, aunque en relación con la edad, el pico de su desarrollo se alcanza al llegar a los 20 años).

“El desconcierto ante un episodio puede surgir también debido a que existen otras situaciones clínicas que pueden confundirse con una crisis epiléptica. Como ejemplos, figuran a los síncopes (desmayos), los ataques isquémicos transitorios (falla en la circulación cerebral breve), los trastornos del sueño (como el sonambulismo o los terrores nocturnos), las crisis de migraña, los ataques de pánico o las crisis de ansiedad, los trastornos del movimiento y encefalopatías metabólicas, entre otros”, explicó la neuróloga.

De tratarse de una crisis epiléptica, resta determinar a qué tipo corresponde, ya que se dividen en dos grupos de acuerdo a la sintomatología inicial: si solo se afecta un hemisferio cerebral, es una crisis focal o parcial, mientras que si abarca a ambos estamos frente a una generalizada. Durante las parciales suelen afectarse los sentidos, las sensaciones y las emociones, y existe una primera etapa en la cual la persona se da cuenta de lo que le está pasando. Ese momento suele ser descripto como “aura”.

En el caso de los episodios generalizados, la conciencia es la primera víctima de la epilepsia. Los afectados suelen quedar desconectados del entorno, inconscientes, inmóviles o, por el contrario, realizando acciones repetitivas y automatizadas. Esta situación se denomina “ausencia”.

“La detección de la enfermedad y el establecimiento del cuadro se realiza a través de la evaluación clínica. Se consideran los síntomas y lo que observan los testigos, pero además se tiene en cuenta los estudios electrofisiológicos (electroencefalograma de superficie, polisomnografía, video-electroencefalograma) y las imágenes de resonancia magnética. Una vez evaluadas todas esas pruebas se procede a establecer un tratamiento”, sostuvo la doctora Lomlomdjian.

Dar con el diagnóstico preciso es fundamental, debido a, según la médica, cerca del 70% de las personas que pueden ser tratadas a causa de este precedente, tienen un excelente pronóstico y hasta alcanzan la desaparición de las crisis. El 30% restante continúa con lo que se denomina cuadro de epilepsia refractaria, situación para la cual requiere mayor atención.


Una ley para la epilepsia

Apuntalada por la Fundación de Epilepsia (FUNDEPI) y el Centro de Epilepsia, este año se reglamentó la Ley Nacional de Epilepsia (25.404), con su correspondiente Decreto (53). Impulsada hace diez años por la doctora Silvia Kochen, jefa del Centro de Epilepsia de la División de Neurología del Hospital Ramos Mejía, la ley pretende, en primer lugar, garantizar a toda persona que padece epilepsia el pleno ejercicio de sus derechos, proscribiendo todo acto que la discrimine y disponiendo especiales medidas de protección relacionadas con su condición.

Los principales artículos incluyen que:

- La epilepsia no será considerada un impedimento para la postulación, el ingreso y desempeño laboral.

- Todo paciente epiléptico tiene derecho a acceder a la educación en sus distintos niveles sin limitación alguna que reconozca como origen su enfermedad.

- El paciente epiléptico tiene derecho a recibir asistencia médica integral y oportuna, con todos los adelantos tecnológicos disponibles.

- La epilepsia no será considerada de por sí como enfermedad que acrecienta el riesgo de siniestralidad en lo que se refiere a los servicios que brindan las entidades aseguradoras de vida y/o de salud. (ANDigital)

21/8/2014

¿Epilepsia en el embarazo?


¿Epilepsia en el embarazo?
   
Puede deberse a factores cerebrales o vasculares

elexpres.com

La eclampsia es la presencia de crisis epilépticas en una mujer embaraza­da. Estas convulsiones no tienen re­lación con una afección cerebral pre­existente. Se sabe que los siguientes factores pueden afectar: problemas vasculares, factores cerebrales y del sistema nervioso, dieta y genes.

La eclampsia se presenta des­pués de una afección llamada pree­clampsia, en la cual una mujer pre­senta hipertensión arterial y aumen­to de peso muy rápido.

Las mujeres con alto riesgo de sufrir convulsiones padecen pree­clampsia grave con síntomas como: exámenes sanguíneos anormales, dolores de cabeza, presión arterial muy alta y cambios en la visión.

Las probabilidades aumentan cuando se tienen 35 años o más, se es de raza negra, primer embarazo, se tiene diabetes, hipertensión arte­rial o enfermedad renal, se va a tener más de un bebé (embarazo de ge­melos o trillizos) o se es adolescente.

Los síntomas abarcan dolores musculares, cri­sis epiléptica, agitación intensa y pérdida del conocimiento. Los sín­tomas de preeclampsia comprenden aumento de peso de más de 1 kilo por semana, dolores de cabe­za, náuseas y vómitos, dolor abdominal, hincha­zón de las manos y cara, y problemas de visión.

Dar a luz al bebé es el prin­cipal tratamiento para evi­tar que la preeclampsia grave progrese a eclampsia. Permitir que el embarazo continúe puede ser peligroso. Se puede suminis­trar medicamentos para prevenir las convulsiones.

Las mujeres con eclamp­sia o preeclampsia tienen un riesgo mayor de separa­ción de la placenta, par­to prematuro que lle­va a complicaciones en el bebé y problemas de coagulación de la sangre.

Recibir atención médica durante to­do el embarazo es im­portante para preve­nir complicaciones y es­to permite que problemas como la preeclampsia se puedan tratar a tiempo.

 ¿Sabías que...?

La preeclampsia, llamada también toxemia del embarazo, está asociada a elevados niveles de proteína en la orina.

23/7/2014

El riesgo de epilepsia dura años en jóvenes que han sufrido daños cerebrales /23-07-2014

  
El riesgo de epilepsia dura años en jóvenes que han sufrido daños cerebrales


El riesgo de epilepsia dura años, incluso más de una década, en los niños y jóvenes que hayan sufrido lesiones cerebrales traumáticas, según afirma un artículo publicado hoy en la versión "online" de "The Lancet".
De acuerdo con su autor, el doctor Jakob Christensen, del departamento de neurología del hospital universitario de Aarhus, en Dinamarca, la constatación de ese hecho debería servir para buscar y desarrollar tratamientos preventivos.

El equipo liderado por Christensen obtuvo datos del registro civil danés de 1,6 millones de jóvenes nacidos entre 1977 y 2002.

Luego recabaron información sobre lesiones cerebrales traumáticas y epilepsia del registro hospitalario nacional, y estimaron el riesgo relativo.

Comprobaron que, en general, el riesgo de epilepsia se duplicaba en el caso de pacientes con una lesión cerebral leve o fractura del cráneo, mientras que aumentaba siete veces en los que habían sufrido daños cerebrales graves.

Incluso diez años después de haber padecido la lesión persistía el riesgo, observaron los expertos.

Así, una década más tarde el riesgo era 1,5 veces mayor para los jóvenes que sufrieron una lesión leve, se duplicaba para los que se habían fracturado el cráneo y era 4,5 veces más alto para los que habían sufrido daños cerebrales graves.

Además, el riesgo era mayor para las personas de más 15 años: con lesión leve, el riesgo de epilepsia aumentaba 3,5 veces, y 12 veces en caso de daños serios.

Según el estudio danés, las mujeres corrían un riesgo ligeramente superior al de los varones, mientras que el riesgo era mucho más alto para las personas con antecedentes de epilepsia en la familia.

"Las lesiones cerebrales traumáticas son un indicador de riesgo significativo de la epilepsia muchos años después de haberse sufrido el daño", concluyen los autores.

Los expertos recomiendan investigar nuevas maneras de prevenir la epilepsia post-lesión, ya que el tratamiento preventivo con fármacos administrados justo después de sufrir el accidente ha dado resultados desalentadores. EFE jm/msr

15/6/2014

Lanzamiento en Rusia de Fycompa® (perampanel), un nuevo tratamiento primero de su clase para la epilepsia

 
Lanzamiento en Rusia de Fycompa® (perampanel), un nuevo tratamiento primero de su clase para la epilepsia

lainformacion.com.-HATFIELD, Reino Unido, June 9, 2014 /PRNewswire/ --

Fycompa(R) (perampanel), el primero de una clase totalmente novedosa para el tratamiento de las crisis de inicio parcial (la forma más frecuente de epilepsia), ha salido al mercado hoy en Rusia. Está indicado como tratamiento coadyuvante para crisis de inicio parcial, con o sin generalización secundaria, en pacientes con epilepsia a partir de los 12 años de edad.[1]

Perampanel es el único fármaco antiepiléptico (FAE) que se dirige de forma selectiva sobre los receptores AMPA, una proteína del cerebro que desempeña una función esencial en la diseminación de las crisis epilépticas.[2] Es un mecanismo de acción diferente al de los otros FAE disponibles actualmente. Además, perampanel ofrece el beneficio añadido de una cómoda administración, una vez al día antes de acostarse [1], y es el único tratamiento de última generación contra la epilepsia parcial autorizado para el tratamiento de adolescentes con epilepsia desde su comercialización, lo que es significativo.

"Las nuevas opciones de tratamiento, como perampanel, son esenciales para las personas con epilepsia de inicio parcial en Rusia y, especialmente, para aquellas con crisis no controladas", comenta la profesora Elena Belousova, directora de Psiconeurología y Epileptología, Instituto de Investigación Pediátrica de Moscú. "La epilepsia sigue siendo una enfermedad difícil de tratar, por lo que las nuevas opciones como esta son siempre bien recibidas por los médicos".

La epilepsia es uno de las enfermedades neurológicas más frecuentes en todo el mundo.[3] Alrededor de tres de cada 1.000 personas sufren esta enfermedad en Rusia y un 82% de ellas tiene epilepsia parcial (focal).[4]

La aprobación de perampanel en Rusia se basa en tres estudios de fase IIIpivotales, mundiales, aleatorizados, de doble ciego, controlados por placebo y con aumento de la dosis (304, 305, 306), así como en un estudio abierto de seguimiento(307).[5] Estos tres estudios pivotales mundiales mostraron resultados uniformes en cuanto a la eficaciay la tolerabilidad de perampanel como tratamiento coadyuvante en pacientes con crisis de inicio parcial con o sin generalización secundaria.[6],[7],[8] Los acontecimientos adversos comunicados con mayor frecuencia fueron mareos, somnolencia, cansancio, dolor de cabeza, caídas, irritabilidad y ataxia.[6],[7],[8] Los resultados del estudio abierto de seguimiento también demostraron la eficacia y el perfil de tolerabilidad favorable de perampanel a largo plazo.[5]

"Nos complace anunciar el lanzamiento de Fycompa(R) en Rusia, el primero del catálogo de productos contra la epilepsia de Eisai que está disponible en este país", comentó Olga Konopleva, directora gerente de Eisai Rusia. "Eisai tiene un compromiso con el desarrollo de tratamientos innovadores contra la epilepsia como éste para ayudar a las personas a mejorar su control de las crisis".

Descubierto y desarrollado por Eisai en Europa y Japón, perampanel se fabrica en el Reino Unido y fue aprobado por la Comisión Europea el 23 de julio de 2012. El lanzamiento de perampanel en Rusia subraya la misión de atención sanitaria humana (hhc) de Eisai, el compromiso de la empresa con el desarrollo de soluciones innovadoras para la prevención, tratamiento y cura de enfermedades y la mejora del bienestar de las personas en todo el mundo. 


21/5/2014

Cuando un hijo tiene epilepsia: Qué hacer y cómo explicarle 21-05-2014


Cuando un hijo tiene epilepsia: Qué hacer y cómo explicarle

Fuente :La Segunda Online

Todos hemos escuchado alguna vez la enfermedad llamada epilepsia, ¿pero qué es en realidad? ¿La vemos como algo lejano? ¿Qué sucedería si a un familiar muy cercano como a un hijo se la diagnosticaran? Claudia Contreras Nilo, docente de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello devela alguna de estas interrogantes.

La epilepsia es una enfermedad que puede manifestarse en cualquier momento de la vida, la niñez-adolescencia y la tercera edad, son las dos etapas donde se presenta con mayor frecuencia, un 80% se presenta antes de los 15 años.

"Las manifestaciones de esta enfermedad son de característica variable y heterogénea, las crisis pueden ser focales o generalizadas, en el primer caso, las crisis se presentan con pérdida del conocimiento seguido, muchas veces, de convulsiones y, luego, un estado de relajación y sueño que puede durar unos minutos, pero cuando la descarga es más localizada en el cerebro, se producen efectos tales como contracción de las extremidades y alteraciones de la percepción", explica Claudia Contreras.

"Las ausencias son otro tipo de crisis en las cuales se produce una interrupción brusca de la conciencia que puede ser casi imperceptible o durar un tiempo considerable", agrega.

Cuando un niño es epiléptico

A pesar de los avances de la medicina, aún muchas personas epilépticas continúan ocultado su enfermedad al igual que sus familias por el temor al rechazo, y a la vez ellos y sus familias viven con la constante preocupación y la esperanza de que no les suceda alguna crisis cuando se encuentren en un lugar que sea diferente a su casa.

"No es fácil para la familia ni para el niño aprender a vivir con esta enfermedad, cuando pasa el tiempo y no hay manifestaciones vuelve la tranquilidad, pero cuando las crisis de cualquier tipo, vuelven a aparecer la enfermedad recuerda que ahí esta y que hay que aprender a convivir con ella", comenta la enfermera.

"Una niña de ocho años preguntó que eran las crisis epilépticas, enfermedad que padecía su prima menor a la cual acompaño a control ¿Cómo explicar algo que cuesta tanto entender a un adulto a un niño? La respuesta del neurólogo fue: Las crisis epilépticas son parecidas a una descarga de energía muy fuerte, si en una casa se enciende todo lo que usa energía, las luces la radio, la TV, la casa se cansa y para seguir funcionando la casa debe descansar, entonces se corta la luz para que todo vuelva a funcionar y después de un rato, todo vuelve a la normalidad. Es lo mismo que pasa cuando sucede una crisis epiléptica a tu prima, su cabecita esta funcionando a toda fuerza y necesita descansar para poder seguir funcionando, entonces corta la luz por un rato. La explicación para ella fue clara y precisa y nunca más volvió a preguntar. Que fácil sería si todos lo entendiéramos de la misma manera", relata la docente de la U. Andrés Bello.

Tratamiento

El propósito del tratamiento de la epilepsia es eliminar las crisis y permitir que el paciente, en este caso el niño desarrolle una vida normal.

"Este tratamiento comprende el manejo de aspectos psico-sociales, mantener un control periódico del equipo multidisciplinario y medicamentos llamados antiepilépticos, fármacos que ayudan a prevenir las crisis, pero no curan la enfermedad, la elección del fármaco más adecuado depende de muchos factores entre ellos el tipo de epilepsia y la edad", subraya la enfermera.

"No sólo el niño y la familia debe aprender a convivir con esta enfermedad, sino también todos quienes le rodean, sus amigos, el colegio y por ende sus profesores, los cuales deben saber qué hacer si sucede una crisis y a quién avisar", dice.

"Más que hablar del tratamiento específico de esta patología, hay que saber convivir con ella, a no temerle, por que la mayoría de las veces le sucede a niños completamente normales, por eso cuando conozca a alguna familia que tiene u hijo con epilepsia acójalo, no lo haga sentir como alguien diferente, otórguele tranquilidad", recomienda la profesional.

¿Cómo reaccionar ante una crisis?

La Liga Chilena Contra la Epilepsia recomienda que en caso de una crisis, se debe:

  • Mantener la calma.
  • Acostarlo con suavidad en el suelo protegiendo contra golpes (con ropa o cojines).
  • Poner a la persona de lado.
  • No poner nada dentro de la boca, tampoco tratar de abrirla.
  • Luego de la crisis calme al niño, avise a su casa.
  • Sólo es necesario llevar a un servicio de urgencia, si la crisis dura más de 5 minutos o se repite.


lasegunda.com.

22/4/2014

El estigma de la epilepsia 22-04-2014


El estigma de la epilepsia

Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia y dentro de poco Oviedo son algunas de las ciudades que disponen de unidades especializadas para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las personas epilépticas. La escasez de estas unidades estriba en que se precisa de un equipo multidisciplinar y coordinado, con perfecto conocimiento actualizado, además de requerir medios diagnósticos de imagen avanzados como la resonancia magnética de última generación.

Cerca del 1% de la población padece epilepsia, una enfermedad crónica del sistema nervioso central. Sin embargo, con un tratamiento farmacológico adecuado y un régimen de vida similar al de la población general puede conseguirse el control total de las crisis en un 80-85% de los pacientes. La cirugía y otros tratamientos no farmacológicos también pueden resolver la problemática clínica en determinados casos. Para conseguir estos objetivos debe concretarse el tipo de epilepsia y el tipo de crisis del paciente, de modo que pueda seleccionarse el fármaco idóneo en cada caso, valorando para ello su eficacia y tolerabilidad potenciales.

Tratamiento

El arsenal de fármacos para tratar esta enfermedad es variado, tanto como tipos de epilepsia se detectan. En concreto existen en el mercado 19 antiepilépticos diferentes. «Se debe hablar de varias epilepsias. Se conocen 50 síndromes epilépticos, lo que genera el empleo de fármacos con distintos tipos de acción», destaca José Luís Herranz, neuropediatra del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander y miembro del grupo de estudio de epilepsia de la Sociedad Española de Neurología. 

Con el tratamiento adecuado, y mediante cirugía en los casos oportunos, se puede lograr un control y una remisión de la enfermedad óptima. Pero los candidatos que responden a la cirugía de la epilepsia siguen posteriormente estigmatizados por su enfermedad debido a la ignorancia existente entre la sociedad. Por otro lado, se ha demostrado que la causa de la enfermedad que se atribuye a determinados infecciones es un fenómeno infrecuente, aunque se detecta ahora en algunas personas de origen extranjero. «No es una enfermedad forzosamente hereditaria, aunque existan casos en los que sea así. Además, la epilepsia por asfixia del feto en el parto es también muy infrecuente hoy en día», señala Herranz.

Con el tratamiento adecuado, y mediante cirugía en los casos oportunos, se puede lograr un control y una remisión de la enfermedad óptima «Una sensibilidad a la luz se relaciona con la epilepsia, pero esto no es así exactamente. Hay que acabar con el estigma. La única contraindicación es la no ingesta de alcohol», aclara el experto, que ha contribuido a la edición del libro Evidencia científica en Epilepsia, con el patrocinio de la compañía UCB Pharma. En esta nueva obra «se revisan las características clínicas con las que deben reconocerse los síndromes epilépticos que afectan al recién nacido, al niño, al adolescente y al adulto, así como sus tratamientos farmacológicos o de otro tipo con evidencia de eficacia en los estudios de la literatura», explica Herranz, también profesor titular de Pediatría de la Universidad de Cantabria y asesor de este libro.

Es especialmente preocupante el caso de los niños con brotes epilépticos cuando se establece una sobreprotección innecesaria y se originan actitudes de rechazo inaceptables en las relaciones de amistad. Muchos de ellos responden correctamente a los tratamientos e incluso, precisamente por no ingerir alcohol y ser más prudentes, no sufren el mismo número de accidentes que las personas no afectadas.

Estudio LINCE

La Liga Española contra la epilepsia y los grupos de autoayuda intentan concienciar y difundir la normalidad del paciente epiléptico. Según datos del Estudio LINCE, promovido por los afectados y profesionales de la neurología, el coste medio anual de recursos sanitarios empleados por un paciente farmacorresistente en España es de 6.935 euros y más de la mitad de los afectados no puede trabajar a causa de su enfermedad. 
 Además, y como coincide en destacar Herranz, «el estudio demuestra que la epilepsia farmacorresistente conlleva limitaciones para el paciente y su familia». De hecho el 44% de los pacientes no trabajan a causa de su enfermedad y el 37,5% de las familias tienen que afrontar el sobrecoste personal por la necesidad de cuidador, lo que sucede en un 32,9% .

Las líneas de investigación de la epilepsia se orientan sobre todo a la mejora de la resonancia magnética (RM) para que sea más perfecta y sensible, utilizando para ello imanes más potentes que ofrecen imágenes más fieles, lo que orienta el diagnóstico y el tratamiento. Se investiga igualmente en fármacos y en la etiopatogenia de la enfermedad, incluso en los factores que condicionan el éxito o fracaso famacológico. En el hospital Marqués de Valdecilla se ha iniciado en este sentido una línea de trabajo con glucoproteína P puesto que se ha comprobado que si sus niveles son excesivos bloquea la acción farmacológica.
PRIMEROS AUXILIOS

¿Qué debemos hacer ante una crisis convulsiva en una vía pública? Desde la Asociación Solidaria Contra la Epilepsia recomiendan que delante de una persona que presente una crisis convulsiva hay que mantener, primordialmente, la calma. Lo siguiente será proteger la cabeza del afectado para evitarle posibles traumatismos craneales, colocando algo suave debajo de la cabeza y sujetándola. Por el mismo motivo hay que retirar de su alcance todos aquellos objetos potencialmente peligrosos con los que se pueda golpear.

La siguiente acción es procurar que las vías respiratorias estén libres. Para ello se debe aflojar la corbata, la camisa o cualquier tipo de indumentaria que lleve alrededor del cuello. Suavemente colocarlo en la posición lateral de seguridad que evitará el entorpecimiento de las vías respiratorias. Es muy importante no colocarle nada en la boca, a modo de objeto duro, ni agarrar la lengua. Es imposible que se trague la lengua, y el peligro de mordedura una vez ya ha empezado la crisis no se puede evitar.

Se aconseja quedarse a su lado hasta que la respiración se normalice y avisar a los servicios de urgencia. Es de gran importancia orientar de forma concreta al profesional sanitario de la evolución de la crisis porque puede ser de gran ayuda en el diagnóstico. 




14/4/2014

Viviendo con la epilepsia 14-04-2014

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Viviendo con la epilepsia

Las crisis pueden ser visuales O auditivas, y no siempre existen convulsiones.

Carmen Vélez no nació en hospital ni en clínica. La mamá fue asistida por una partera en algún barrio seco y polvoso de Portoviejo (Manabí) hace 33 años. Carmen no lloró al nacer, padeció falta de oxígeno (hipoxia neonatal), la causa más común por la que se produce la epilepsia.

“El 90 por ciento de los pacientes que sufren de epilepsia padecieron de hipoxia neonatal.  El otro 10% son pacientes con traumatismos de cráneo, meningitis, malformaciones cerebrales y tumores”, manifiesta el neurocirujano Jimmy Hurtado.

Vélez pertenece a ese 90% de pacientes a los que el doctor Hurtado se refiere. La primera vez que surgieron los síntomas ella tenía 11 años. Lo que le sucedía en un principio, es algo que el doctor Hurtado califica como crisis de ausencia.  “Donde el niño puede quedarse de 4 a 30 segundos como desconectado. Está despierto pero no está consciente, no existe, es una epilepsia sin convulsión”, manifiesta Hurtado. Generalmente no pueden detectarse a no ser que el niño esté realizando alguna actividad y alguien (maestro, padre, o compañero) esté muy cerca de él, como para comprobar su estado.



ENFERMEDAD. La epilepsia es producida por la irritación de un grupo de neuronas, que generan una corriente eléctrica disociada que altera la conciencia y la motricidad, produciendo crisis, contracción y relajación de los músculos de forma alternativa.

Encierra varias crisis, la ya mencionada crisis de ausencia, crisis tónico clónica (la común, y que conlleva convulsiones y saliveo), crisis auditiva y crisis visuales. Vélez padece la crisis tónico clónica. Hace días atrás sufrió una en la calle mientras iba a la iglesia evangelista a la que asiste todas las tardes. Esto sucedió porque desde hace dos años Vélez dejó de tomar el medicamento que le recetaron para impedir las crisis. “Ya no las tomo porque no servían para nada. Yo soy evangélica y creo en la santísima trinidad, oro todos los días, Dios me ha asegurado que ya no padezco esa enfermedad”, afirma.

Antes tomaba una tableta de Tegretol (medicamento para la epilepsia), en la mañana y otra en la noche porque las crisis eran continuas,  dejó de tomarlas porque le producía angustia, además, cree que no van con lo que Dios quiere para ella. “Gastaba 60 dólares al mes solo en pastillas”. Vélez vive con su hija de 10 años y un perro french poodle. Tiene su propia casa en la cooperativa Ciudad Nueva.  Trabajaba de costurera pero desde hace algún tiempo no hace otra cosa que predicar la palabra de Dios. Viaja a El Carmen o recorre la ciudad. Su esposo vive en Valencia, España, desde hace algunos años, pero según cuenta, hace tres años no le envía nada. “Ahora está sin trabajo, antes trabajaba en el campo. Todo lo que necesito se lo pido a Dios y él me lo da”, indica.



MITOS. Ningún ataque convulsivo de epilepsia mata las neuronas. Ningún persona que esté padeciendo un ataque se puede morir ahogado con su lengua, a no ser que la muerda tan fuerte que la arranque y muera atragantado. Otro mito es creer que el paciente va a dejar de convulsionar si le jalan el “dedo del corazón”. Las crisis no pueden matar a un paciente, sin embargo depende de donde le dé la crisis, por ejemplo la puede sufrir mientras nada y entonces moriría ahogado.

Según el neurocirujano Jimmy Hurtado sufrir alucinaciones, como por ejemplo ver o escuchar cosas que no son reales, pueden ser crisis epilépticas. Todo depende del resultado que arrojen los análisis que se le hagan al paciente.



TRATAMIENTO. Todo depende del tipo de crisis que padezca el paciente. Si está en estado convulsivo constantemente se le aplica sedantes potentes para cortar el ciclo. Si la crisis son espaciadas se le recetan los anticonvulsivos como el Tegretol. También se puede llegar en casos extremos a la cirugía de la epilepsia, que consiste en operar de la cabeza al paciente para quitarles las neuronas dañadas causantes de las crisis.


eldiario.com.ec

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12/4/2014

Sonambulismo se asocia a la epilepsia


Sonambulismo se asocia a la epilepsia

La neuróloga del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, María Ingrid Alanís Guevara, señaló que hasta en un 40 por ciento de los casos, el sonambulismo se asocia a epilepsia.


elsiglodedurango.com.mx

Dijo que “resulta fundamental que, quien padece dicha parasomnia, se estudie a profundidad, no sólo con la polisomnografía, sino también con electroencefalogramas que permitan un diagnóstico preciso”.

La experta, adscrita al Hospital de Especialidades del IMSS en el estado, indicó que el sonambulismo es una parasomnia caracterizada por una alteración en la conducta durante el ciclo superficial del sueño.

Explicó que es expresada a través de conductas automáticas que pueden ser tan breves como sentarse y hablar o dar unos pasos, hasta casos extremos como salir del domicilio e incluso conducir un vehículo.

“Por mucho tiempo se le veía como algo chistoso y no se le daba mayor importancia”, sin embargo recientemente se han establecido aspectos muy interesantes sobre el sonambulismo, como el que ya se señaló, que hasta en un 40 por ciento tiene una asociación con la epilepsia, reiteró.

Detalló que cuando la persona es sonámbula, se ha observado que presenta alteraciones en la conducción eléctrica cerebral, lo cual se concluyó cuando este trastorno dejó de tratarse solamente como una parasomnia y se realizaron estudios aparte de la polisomnografía que incluyeron el ya referido elecrtoencefalograma.

Además, destacó, dentro del sinfín de formas de epilepsia, existen las llamadas nocturnas, dentro de las cuales están las frontales y las temporales caracterizadas no tanto por convulsiones, sino por trastornos conductuales como los que se expresan en el sonambulismo.

En este punto refirió el caso de Cecilia, paciente quien a sus 47 años ya tenía tiempo con sonambulismo, “solía levantarse y caminar, de ahí no pasaba, pero las cosas cambiaron cuando empezó a salir de casa, lo cual le implicaba bajar escaleras y ´se cayó´”.

Cecilia, como en la mayoría de los casos de sonambulismo, solía levantarse entre dos y tres de la mañana, variable muy importante porque “en el ciclo de sueño hay dos fases importantes que se conocen como REM y No REM, REM significa movimientos oculares rápidos que es el periodo cuando soñamos”.

El No REM por su parte, continuó, como su nombre lo indica no hay movimientos oculares “es donde es más difícil que la persona despierte y es en este periodo de las dos a tres primeras horas de sueño cuando se presenta el sonambulismo”.

Destacó que cuando se establece el diagnóstico de sonambulismo, el tratamiento es farmacológico y se administra como mínimo durante seis meses y tanto al administrarlo como al retirarlo, se hace de manera progresiva “nunca de un día para otro” para evitar se produzca dependencia.

Detalló que el sonambulismo suele ser más común en la infancia y también en la adolescencia, en el primer caso debido al proceso de conocimiento y capacidad de asombro propio de los niños, mientras que en los adolescentes, puede deberse a la 'explosión hormonal' característica de esta etapa.

Luego, dijo, suele haber otro pico de aparición en individuos entre los 40 y los 50 años, pero lo común es que, si hubo sonambulismo durante la niñez, es prácticamente un hecho que éste reaparecerá.

Asimismo indicó que al margen del tratamiento, las personas con este tipo de parasomnia, idóneamente deben evitar el consumo de café, té, refrescos oscuros, así como bebidas alcohólicas y tabaquismo.