20/4/17

El retraso en el diagnóstico de la epilepsia puede alcanzar los diez años [20-4-17]


El retraso en el diagnóstico de la epilepsia puede alcanzar los diez años

Cada año, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), se diagnostican entre 12.400 y 22.000 casos nuevos

Unas 400.000 personas en España padecen epilepsia, una enfermedad neurológica que puede afectar a personas de cualquier edad, sexo o raza y que se caracteriza por una alteración del funcionamiento de las neuronas cerebrales que produce que los pacientes sufran crisis epilépticas espontáneas, cuya expresión varía entre alteraciones leves del estado de conciencia, movimientos involuntarios, sensaciones, pensamientos o emociones anormales hasta perdidas de conciencia completa y convulsiones generalizadas.

Cada año, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), se diagnostican entre 12.400 y 22.000 casos nuevos, y ayer se conmemoró el día nacional de la enfermedad. Los expertos alertan, no obstante, de q ue el retraso en el diagnóstico puede alcanzar los 10 años.

La epilepsia es una de las patologías neurológicas más frecuentes, es la segunda causa de consulta ambulatoria neurológica después de las cefaleas,  la segunda causa de atención neurológica en urgencias después del ictus y la tercera causa neurológica de hospitalización; no solo debida a la presencia de crisis epilépticas, sino por los accidentes derivadas de estas. La epilepsia también provoca una gran carga para el paciente y la familia y afecta gravemente a su calidad de vida porque, en general, y aunque en distintos grados, los enfermos no solo presentan problemas médicos, sino que con frecuencia padecen dificultades cognitivas y problemas de adaptación social.


Calidad de vida

«De acuerdo a los datos obtenidos para la realización del Libro Blanco de la Epilepsia en España de la SEN, un 70 % de los pacientes aseguran que la enfermedad afecta mucho o bastante a su calidad de vida, más del 60 % han visto afectado su rendimiento académico, la tasa de paro para estas personas es un 40 % superior a la de las personas sanas y en casi un 30 % de los casos algún miembro de la familia ha tenido que dejar su trabajo o reducir su jornada laboral por tener a un familiar afectado», explica el Dr. Juan Mercadé Cerdá, Coordinador del Grupo de Estudio de Epilepsia de la SEN.

16/4/17

Vinculan la postura al dormir con el riesgo de muerte en los epilépticos [16-4-17]

 Vinculan la postura al dormir con el riesgo de muerte en los epilépticos

 Dormir boca abajo podría aumentar el riesgo de muerte súbita de los epilépticos, sugiere una investigación reciente.

La muerte súbita e inesperada en la epilepsia ocurre cuando una persona por lo demás sana muere y “la autopsia no muestra una causa clara de muerte estructural ni toxicológica”, señaló el Dr. Daniel Friedman, profesor asistente de neurología del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York.

Es algo raro, y el estudio no establece una relación causal directa entre la postura al dormir y la muerte repentina.

Pero según estos hallazgos, los epilépticos no deben dormir boca abajo, dijo el líder del estudio, el Dr. James Tao, profesor asociado de neurología de la Universidad de Chicago.

“Encontramos que dormir boca abajo es un factor significativo para la muerte repentina e inesperada en la epilepsia, sobre todo en los pacientes menores de 40 años”, comentó Tao.

En las personas con epilepsia, unas interrupciones breves en la actividad eléctrica del cerebro provocan convulsiones recurrentes, según la Epilepsy Foundation.

No está claro por qué dormir boca abajo se vincula con un riesgo más alto de muerte súbita, pero Tao dijo que el hallazgo tiene paralelismos con el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Se cree que el SMSL ocurre porque los bebés no pueden despertarse si su respiración se interrumpe. En los adultos con epilepsia, comentó Tao, las personas boca abajo quizá tengan una obstrucción en las vías aéreas y no puedan despertarse.

Para el estudio, Tao y sus colaboradores revisaron 25 estudios publicados anteriormente que ofrecían los detalles sobre 253 muertes súbitas e inexplicadas de pacientes de epilepsia, con información disponible sobre la posición del cuerpo en el momento del fallecimiento.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 21 de enero de la revista Neurology.

Tao encontró que el 73 por ciento de los pacientes murieron mientras dormían boca abajo. En un subgrupo de 88 casos, los menores de 40 años tenían cuatro veces más probabilidades de haber muerto durmiendo boca abajo que las personas mayores. En total, el 86 por ciento de los menores de 40 años y el 60 por ciento de los mayores de 40 años estaban boca abajo cuando los hallaron muertos.

Tao no puede explicar por qué la muerte súbita fue más común en los pacientes más jóvenes de epilepsia. Quizá era más probable que fueran solteros y no tuvieran un compañero de cama que podría haberlos despertado durante la convulsión, planteó.

Enfatizó que solo encontró un vínculo entre la postura al dormir y el riesgo de muerte, no pruebas de que dormir boca abajo provocara las muertes. “Es una asociación, no causalidad”, dijo Tao.

El nuevo estudio también ofrece más luz a lo que los neurólogos han encontrado y pensado, dijo Friedman, que también es editor del sitio web de la Epilepsy Foundation. Friedman no formó parte del estudio.

El estudio también amplía los datos sobre el riesgo más alto hallado en los menores de 40, dijo.

La epilepsia afecta a unos 50 millones de personas en todo el mundo, muestra la investigación. Tao comentó que probablemente el 0.3 por ciento de ellos mueran de forma inesperada. De esa pequeña cifra, alrededor del 70 por ciento mueren durante el sueño.

La muerte súbita es más común entre los que sufren de una epilepsia crónicamente fuera de control, añadió Tao.

Los epilépticos deben intentar dormir de lado o de espaldas, aconsejó Tao, y pedir a su pareja de cama que se lo recuerde. Usar relojes de pulsera y alarmas de cama diseñados para detectar las convulsiones durante el sueño también podría prevenir la muerte repentina, planteó.

Friedman sugirió colocar una pelota de tenis en el bolsillo delantero de una camiseta antes de dormirse. Así, si la persona se pone boca abajo, se despertará.

14/4/17

Obesidad durante embrazo aumenta riesgo de epilepsia

Obesidad durante embrazo aumenta riesgo de epilepsia

El sobrepeso y obesidad materna se ha asociado con la epilepsia en niños...


sumedico.com

Muchas enfermedades son hereditarias, otras pueden contagiarse desde muy pequeños y en ocasiones la madre puede hacer algo al respecto para evitarlo.

Y es que la obesidad en las mujeres mayormente puede causar disgusto. Sin que lleguen a saber algunas de las causas que pueden perjudicar a sus pequeños por el hecho de padecer esto.

Un ejemplo de ello es el aumento del riesgo de epilepsia infantil que es asociado con el sobrepeso o la obesidad materna al inicio del embarazo de bebés nacidos en Suecia, según un trabajo publicado en la edición digital “JAMA Neurology”.


¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es un trastorno cerebral, que provoca episodios descontrolados y anormales de las neuronas que puede causar cambios en la atención o el comportamiento. A esto se le conoce como crisis epilépticas.

Esto ocurre cuando los cambios permanentes en el tejido cerebral hacen que el cerebro esté demasiado excitable o irritable. Como resultado, el cerebro envía señales anormales, ocasionando convulsiones repetitivas e impredecibles. (Una sola convulsión que no sucede de nuevo no es epilepsia).

La causa de la epilepsia se conoce poco. El sobrepeso materno y la obesidad han aumentado a lo largo del tiempo y existe una creciente preocupación por los efectos neurológicos a largo plazo de los niños expuestos a la obesidad materna durante el embarazo, según el informe.

Se realizó una investigación en Suecia que incluyo a más de 1,4 millones de nacimientos individuales para examinar el índice de masa corporal (IMC) en mujeres embarazadas estando en el primer trimestre de gestación, por la doctora Neda Razaz, del Instituto Karolinska, de Estocolmo, Suecia.


Los resultados

De los más de 1,4 millones de niños nacidos entre 1997 y 2011, cerca de 7.592 niños (0.5 por ciento) fueron diagnosticados de epilepsia hasta 2012. La incidencia general de epilepsia en niños (entre los 28 días y los 16 años), fue de 6,79 por 10.000 años-niño. En comparación con los hijos de madres de peso normal.

El riesgo de epilepsia se incrementó en un 11 por ciento en niños de madres con sobrepeso en comparación con los niños y madres de peso normal, mientras que la obesidad de grado I se asocia con un aumento de 20 por ciento, la obesidad de grado II con un aumento del 30 por ciento de riesgo, la obesidad grado III se vinculó con un 82 por ciento más de riesgo de epilepsia, informan los autores.

Las tasas de epilepsia infantil aumentaron con el sobrepeso o la obesidad materna de una manera dosis-respuesta. Dado que el sobrepeso y la obesidad son modificables, la prevención de la obesidad puede ser una importante estrategia de salud pública para reducir la incidencia de la epilepsia infantil.


¿Cómo descubrir el sobrepeso?


Para descubrir si alguien tiene sobrepeso, se utiliza el índice de masa corporal (IMC), un indicador que relaciona el peso y la talla y que se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

Se considera que tienen sobrepeso todas aquellas personas con un IMC entre 25 y 29,9 kg/m2.

Según las directrices actuales de la OMS, la obesidad se clasifica de la siguiente forma:

  • Peso normal. IMC entre 18,5 y 24,9.
  • Exceso de peso o sobrepeso grado I. Con un IMC entre 25 y 26,9.
  • Sobrepeso grado II. El IMC se encuentra entre 27 y 29,9.
  • Obesidad grado I o moderada. Con un IMC entre 30 y 34,9.
  • Obesidad grado II o severa. El IMC se encuentra entre 35 y 39,9.
  • Obesidad grado III o mórbida. Con un IMC por encima de 40.

25/3/17

Es seguro suspender el tratamiento con anticonvulsivos en niños epilépticos [25-3-17]


Es seguro suspender el tratamiento con anticonvulsivos en niños epilépticos

Un estudio halla un riesgo relativamente bajo de desarrollar enfermedad intratable

Por lo general es seguro suspender los anticonvulsivos en niños con epilepsia que han dejado de tener convulsiones mientras están en tratamiento, debido a que no están en riesgo de desarrollar epilepsia intratable, halla un estudio de la Clínica Mayo.

La epilepsia intratable, que afecta a cerca del diez por ciento de los niños epilépticos, es una afección en la que los medicamentos por sí solos no controlan la convulsiones, y éstas a su vez tienen un efecto debilitante sobre la calidad de vida del paciente.

"Normalmente se recomienda suspender el uso de anticonvulsivos en niños epilépticos que hayan dejado de tener convulsiones durante el tratamiento para evitar efectos secundarios a largo plazo. Esos efectos secundarios potenciales incluyen enlentecimiento cognitivo, falta de coordinación, cambio de peso, deterioro del comportamiento y daño hepático, declaró en el comunicado de prensa de la Mayo la doctora Katherine Nickels, neuróloga pediatra. "Sin embargo, pocos estudios han examinado el riesgo de la epilepsia intratable después de suspender la medicación anticonvulsiva, y los riesgos reportados varían ampliamente".

En este estudio, Nickels y colegas revisaron los expedientes de 152 niños desde un mes de vida hasta los 16 años, que fueron diagnosticados con epilepsia de reciente aparición entre 1990 y 2000, y tratados con anticonvulsivos. De esos niños, el 56 por ciento (37) dejó de tener convulsiones y se retiró su medicación.

Tras un promedio de ocho años de seguimiento, 20 de los 56 niños experimentaron al menos una recurrencia en la convulsión. Quince de esos 20 niños volvieron a comenzar el tratamiento con anticonvulsivos. Ocho de los 15 estaban libres de convulsiones al año, dos dejaron de tener convulsiones a los dos años, y tres desarrollaron epilepsia intratable. En total, la epilepsia intratable se desarrolló en el cinco por ciento de los 56 niños que fueron retirados de la medicación anticonvulsiva después de un periodo libre de convulsiones, halló el estudio.

"El riesgo de que los niños desarrollaran epilepsia intratable después de la suspensión de la medicación anticonvulsiva era de apenas cinco por ciento, un porcentaje similar al riesgo de epilepsia intratable al momento del diagnóstico inicial de epilepsia en los niños", dijo Nickels. "Por tanto, se debería considerar la suspensión del tratamiento en los niños que dejan de tener convulsiones con la medicación anticonvulsiva sin correr un gran riesgo de que desarrollen epilepsia intratable".

El estudio debía ser presentado el 7 de diciembre en la reunión anual de la American Epilepsy Society en Seattle.

24/3/17

Embarazo y epilepsia, cómo cuidar el cuerpo sin dañar al bebé [24-3-17]


Embarazo y epilepsia, cómo cuidar el cuerpo sin dañar al bebé

El año pasado una mujer embarazada con epilepsia perdió la vida y estiman que fue por un golpe en su casa durante una convulsión. Los especialistas consultados por El País aseguraron que esto se da en casos aislados y que las mujeres no deben tener miedo sino precaución y planificación con su médico

Miles de mujeres viven con el deseo, el sueño de que su cuerpo pueda albergar vida alguna vez y tener familia. Para cientos de ellas es sumamente natural y espontáneo. Para otras es más complejo porque su cuerpo sufre alguna enfermedad que aleja ese sueño de la realidad o dificulta su alcance.

Una de las enfermedades que hacen que las mujeres deban planificar con cuidado su embarazo es la epilepsia, un trastorno cerebral en el cual tienen crisis (convulsiones) repetidas durante un tiempo. Las crisis son episodios de alteración de la actividad cerebral que producen cambios en la atención o el comportamiento, con movimientos involuntarios (según describe la Biblioteca de los Institutos de Salud de Estados Unidos).

Se estima que 30.000 personas padecen la enfermedad en Uruguay. En la mayoría de los casos tomar la medicación adecuada y tener cuidado con las horas de descanso o el sometimiento al estrés prolongado, suelen ser condiciones suficientes para que hombres y mujeres mantengan controladas las convulsiones e incluso vivan sin ellas. Sin embargo, en el caso de las mujeres, a la hora de desear un embarazo se presentan ante un conflicto porque los medicamentos que controlan su enfermedad pueden dañar al bebé. ¿Entonces?

De acuerdo al documento "Pautas para el manejo de la epilepsia durante el embarazo", elaborado por la Policlínica de Alto Riesgo Obstétrico y el Instituto de Neurología del Hospital de Clínicas, es importante que tanto el ginecólogo como el neurólogo de la paciente estén al tanto del deseo de concebir para poder planificar la estrategia a seguir.

De todo el espectro de drogas antiepilépticas existen algunas asociadas directamente con el riesgo de malformaciones. Si la mujer las está tomando le pueden indicar reemplazarlas por otras con menores incidencias.

"La elección del fármaco ideal debe realizarse de manera individualizada considerando la eficacia del mismo según el tipo de epilepsia que presenta la paciente y sus potenciales efectos adversos", indica el documento.

"Cualquier mujer con epilepsia puede embarazarse y la mayoría transcurre una gestación normal, dando lugar a un recién nacido normal", dejó en claro Alejandro Scaramelli, profesor agregado de Neurología y director de la sección Epilepsia y del programa de Cirugía de Epilepsia del Clínicas, quien participó en la elaboración de las guías.


Fatalidad.

Según pudo saber El País, una mujer epiléptica embarazada perdió la vida en 2014 y la comisión de mortalidad materna del Ministerio de Salud Pública estimó que fue debido a un traumatismo causado en una crisis en su hogar. El País intentó comunicarse con representantes de la comisión para conocer más sobre el caso, pero no pudo tener acceso. Consultado sobre en qué casos podría darse un desenlace fatal como ese, Scaramelli respondió que "es excepcional que haya un desenlace fatal en el embarazo. Poco frecuentemente, puede ocurrir una rotura uterina o una hemorragia intracraneana en el feto, si hubo un traumatismo abdominal importante en el curso de una crisis".

Las nuevas pautas recomiendan diferir la concepción si la frecuencia de las crisis es muy elevada y si son tónico-clónicas (movimientos involuntarios de todo el cuerpo) o con alto riesgo de traumatismo.

"Tampoco hay que obsesionarse con evitar crisis en el embarazo", puntualizó Scaramelli, "ya que pretendiendo hacerlo con el mantenimiento o el incremento de dosis de algunos fármacos, aumenta el riesgo de malformaciones", advirtió y dijo que hay que tener en cuenta que la mayoría de las malformaciones se producen en los tres primeros meses del embarazo, "por lo que es otra razón para planificar e informar presencia de embarazo o deseo del mismo cuanto antes a sus médicos tratantes, particularmente al neurólogo".

Finalmente, se recomienda firmemente el amamantamiento, enfatizó el especialista. Claudia Camejo, neuróloga grado 3, agregó dos consejos prácticos: tomar la medicación el día del parto y tratar de dormir después. Es normal el miedo, precisó, pero la mayoría no tiene complicaciones, aseguró.


La mayoría tuvo un bebé sano, pero hay temor.

Claudia Camejo, profesora grado 3 del Instituto de Neurología recordó que años atrás un estudio local obtuvo que de 200 mujeres con epilepsia embarazadas en Uruguay, el 96% habían dado a luz a bebés recién nacidos sanos. La mayoría de las mujeres, comentó la especialista, tienen miedo a que su bebé nazca con problemas, pero tomando precauciones el riesgo es similar al de cualquier mujer, subrayó.

21/3/17

La epilepsia, una enfermedad que no genera discapacidad [21-3-17]




La epilepsia, una enfermedad que no genera discapacidad

La epilepsia es una enfermedad cerebral crónica que puede afectar a todas las personas y se caracteriza por convulsiones recurrentes.

La epilepsia continúa siendo una enfermedad considerada como tabú dentro del grueso de la población mundial. Así lo revelan las estadísticas recopiladas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en conjunto con la Liga Internacional Contra la Epilepsia.

Las cifras indican que un 71% de la población de Latinoamérica reporta una percepción estigmatizada hacia quienes padecen la enfermedad, mientras que menos de un 29% sostiene que la percibe con comprensión o empatía.

Algunas de las percepciones equivocadas sobre la epilepsia dan cuenta que es resultado de una posesión de “espíritus maléficos”, incluso en la actualidad, cuando existen explicaciones biomédicas, se le sigue relacionando con comportamientos agresivos o criminales, actividad sexual anormal o una degeneración hereditaria, reafirmando los estereotipos negativos existentes en la población.

Según la neuróloga pediatra Luisa Márquez, “las percepciones equivocadas y la estigmatización hacia la epilepsia, afectan el tratamiento y la calidad de vida de quienes la padecen”. Así mismo, asegura que “una atención médica oportuna acompañada de un diagnóstico y tratamiento bien llevados, permite que del 60 al 70% de los pacientes, puedan llevar una vida normal o sin muchas limitaciones”.

La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas crónicas más importantes y prevalentes, provocada por uno o varios trastornos que predisponen al cerebro para generar convulsiones recurrentes, que tiene consecuencias no sólo neurobiológicas sino también cognitivas y psicológicas.

Las convulsiones son episodios breves de contracciones musculares que pueden afectar a una parte del cuerpo (convulsiones parciales) o a su totalidad (convulsiones generalizadas) y a veces se acompañan de pérdida de la consciencia y del control de los esfínteres.

Esos episodios se deben a descargas eléctricas excesivas de grupos de células cerebrales. Las descargas pueden producirse en diferentes partes del cerebro. Las convulsiones pueden ir desde episodios muy breves de ausencia o de contracciones musculares hasta convulsiones prolongadas y graves. Su frecuencia también puede variar desde menos de una al año hasta varias al día.

Para considerar que una persona padece epilepsia como enfermedad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE), exigen la repetición crónica de crisis epilépticas, es decir, se hace el diagnóstico de epilepsia cuando el paciente ha tenido dos o más crisis espontáneas a lo largo de su vida.

La epilepsia es el tercer trastorno neurológico más frecuente después de los ICTUS (accidentes vasculares cerebrales) y las demencias, y se calcula que afecta al 0,5-1,5% de la población.

La mayoría de los casos ocurren en niños menores de 10 años y en personas mayores de 65. Son más frecuentes en países subdesarrollados y entre las clases socio-económicas desfavorecidas.

Signos y síntomas de la epilepsia

En Colombia, la prevalencia general de la epilepsia es de 11.3 pacientes por 1.000 habitantes y la prevalencia local para las diferentes regiones del país, está entre 7 y 23 por cada 1.000 habitantes.

Tratamientos

Las características de los ataques son variables y dependen de la zona del cerebro en la que empieza el trastorno, así como de su propagación. Pueden producirse síntomas transitorios como ausencias o pérdidas de conocimiento y trastornos del movimiento, de los sentidos (en particular la visión, la audición y el gusto), del humor o de la función mental.

Las personas con convulsiones tienden a padecer más problemas físicos, tales como fracturas y hematomas, y mayores tasas de otras enfermedades o problemas psicosociales y de trastornos tales como la ansiedad o la depresión.

¿Cómo manejar una crisis epiléptica?


Estudios recientes en los países desarrollados y en desarrollo, han revelado que hasta un 70% de los niños y adultos diagnosticados recientemente de epilepsia pueden tratarse con éxito (es decir, tener sus convulsiones completamente controladas) con fármacos anticonvulsionantes.

Al cabo de 2 a 5 años de tratamiento exitoso, esos fármacos se pueden retirar en aproximadamente un 0% de los niños y un 60% de los adultos sin que se produzcan recidivas.

Sin embargo, en los países en desarrollo, tres cuartas partes de los pacientes con epilepsia pueden no recibir el tratamiento que necesitan por falta de recursos. Así mismo, en África no reciben tratamiento aproximadamente 9 de cada 10 casos.

En muchos países de ingresos bajos y medios hay una escasa disponibilidad de anticonvulsionantes, que por otra parte no son asequibles, lo cual puede constituir un obstáculo al acceso al tratamiento. En un estudio reciente se observó que la disponibilidad media de antiepilépticos genéricos en el sector público es inferior al 50%.

En los pacientes que responden mal al tratamiento farmacológico, puede resultar útil el tratamiento quirúrgico.

¿Cómo se afecta la calidad de vida de los pacientes?

Fijarse en la duración y características de la crisis y mantener la calma.

19/3/17

Las mujeres epilépticas tienen más riesgo de complicaciones y muerte en el parto [19-3-17]


Las mujeres epilépticas tienen más riesgo de complicaciones y muerte en el parto

Una pequeña parte de los embarazos, entre un 0,3 y un 0,5%, son en mujeres con epilepsia, pero un nuevo estudio sugiere que éstas pueden estar en mayor riesgo de complicaciones y muerte durante el parto, según se revela en un artículo sobre el trabajo publicado en la edición digital de 'Archives of Neurology'.

Hasta ahora, no había datos suficientes sobre los resultados obstétricos, por lo que el riesgo de resultados adversos y muerte en esta población de mujeres estaba en gran parte sin cuantificar.

Sarah C. MacDonald, de la Escuela T.H. Chan de Salud Pública de Harvard, en Boston, Massachusetts, Estados Unidos, y coautores analizaron resultados obstétricos, incluyendo la muerte materna, parto por cesárea, duración de la estancia, preeclampsia, parto prematuro y muerte fetal en un estudio retrospectivo de mujeres embarazadas identificadas a través de los registros de hospitalización entre 2007 y 2011.

Se analizaron un total de 4,2 millones de altas relacionadas con partos en el grupo de estudio y de éstas, 14.151 eran de mujeres con epilepsia. A nivel nacional, esto representó 69.385 mujeres con epilepsia y cerca de 20,4 millones de mujeres sin epilepsia en más de 20,5 millones de altas totales.


Mayores riesgos

Los autores encontraron que las mujeres con epilepsia tienen un riesgo de muerte durante la hospitalización para el parto de 80 muertes por cada 100.000 embarazos, superior a las 6 muertes por cada 100.000 embarazos entre las mujeres sin epilepsia. Los autores reconocieron que sus datos carecían de las causas últimas de la muerte durante el parto entre las mujeres con epilepsia y que aunque el riesgo de muerte es mayor, la muerte de una madre durante el parto sigue siendo muy poco frecuente, incluso entre las epilépticas.

"Independientemente de la causa específica, el hecho de que las mujeres con epilepsia tienen mayor riesgo de mortalidad sigue siendo un mensaje de relevancia clínica que sugiere que se les debe prestar mayor atención. Se necesitan investigaciones futuras para determinar las causas específicas de mortalidad y cómo las intervenciones podría mejorar resultados", escriben los autores.

El estudio plantea también que las mujeres con epilepsia estaban en mayor riesgo de otros resultados adversos, incluyendo preeclampsia, parto prematuro y muerte fetal. En estas mujeres también ha aumentado la utilización de servicios de salud, incluyendo un mayor riesgo de parto por cesárea y estancia hospitalaria prolongada sin importar el método de alumbramiento, concluye el estudio.
 

16/3/17

Mitos y Realidades sobre la Epilepsia

Mitos y Realidades sobre la Epilepsia

cronica.com.mx.-Bertha Sola

Es poco común que las personas sepamos las causas, síntomas y el tratamiento de una enfermedad como la Epilepsia. Existe una confusión por la poca información que tenemos, de esta manera se nos dificulta poder hablar del tema y se tiende a estigmatizar al paciente que sufre la enfermedad.

MITOS:

  • Todos los pacientes muestran una sensación previa que los previene de una crisis
  • Solo algunos pacientes llegan a tener esta sensación llamada aura, pero puede ser algo positivo ya que les sirve de aviso para tomar las precauciones oportunas antes de la crisis.
  • La Epilepsia puede causar retraso mental
  • Algunas personas con retraso mental o alguna lesión cerebral, tienden a ser más propensas a la Epilepsia, sin embargo, la propia enfermedad no es la causa de su retraso o padecimiento.
  • Un padre siempre hereda la enfermedad a su hijo
  • Las probabilidades de que un hijo la herede son muy bajas y no todos los tipos de Epilepsia son hereditarios.
  • Las pacientes con Epilepsia no pueden dar leche materna a sus hijos
  • Esto es un mito, ya que los nutrientes que les transmiten a sus hijos son los mismos que una persona que no manifiesta la enfermedad.
  • Un niño con epilepsia necesita tener una educación especial
  • No es necesario, ya que los niños no sufren ninguna alteración cognitiva o intelectual al tener el tratamiento antiepiléptico adecuado, su inteligencia es normal y pueden estudiar y cumplir las exigencias igual que el resto de los estudiantes.

REALIDADES:

  • La mayoría de crisis pueden controlarse con medicamentos
  • Los fármacos antiepilépticos logran controlar las crisis en aproximadamente el 70% de las personas.
  • Las personas pueden llegar a padecer una crisis epiléptica aislada a lo largo de su vida
  • Esto puede ocurrir sin que la persona padezca Epilepsia, si se presenta una segunda crisis ya se consideraría tener la enfermedad.
  • Los medicamentos no crean dependencia ni dañan al organismo
  • Al empezar a tomar los medicamentos es normal encontrarse con pacientes que sufran de somnolencia, pero no es común que causen algún otro tipo de daño. Lo importante es hacerse los exámenes indicados y tomar el medicamento como lo indique el doctor para evitar las crisis convulsivas y lograr su correcto funcionamiento.
  • Existen varios tipos de crisis epilépticas, no únicamente las convulsivas
  • Aunque las crisis convulsivas son las más conocidas, existen varios tipos de crisis que se manifiestan de otros modos como el sonambulismo, las alteraciones visuales, desconexión de la realidad, etc.
  • Las crisis epilépticas matan las neuronas
  • Las neuronas no desaparecen o se queman cuando se tiene una crisis, aunque cuando se presenta una hipoxia, en donde la persona deja de respirar por un momento, puede causar un daño cerebral importante.