18/2/17

Epilepsia: Cómo enfrentar esta patología

Epilepsia: Cómo enfrentar esta patología

Convulsiones, episodios de desconexión del medio y dificultad recurrente para hablar, son algunas de las manifestaciones de la enfermedad.

terra.cl

Julio César, Napoleón, Albert Einstein y Charles Dickens, fueron personas que destacaron en diferentes ámbitos, pero que tuvieron algo en común: su lucha contra la epilepsia; enfermedad frecuente en adultos mayores, que muchas veces no se diagnostica de manera oportuna y que mucho menos recibe un tratamiento integral.

De acuerdo a cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este trastorno cerebral afecta a 50 millones de personas en el mundo, y en Chile al 2,2% de la población, es decir, cerca de 300.000 son quienes la padecen. Además, sostienen que el tipo más frecuente de epilepsia es la idiopática ―no tiene una causa identificable―, donde 6 de cada 10 personas la manifiestan.

Cuando las causas del trastorno son conocidas, se denomina epilepsia secundaria o sintomática, siendo ésta la más frecuente en niños.

 Asimismo, esta patología se clasifica en focales y generalizadas. Éstas últimas se determinan cuando toda la corteza cerebral está dando problemas. La focalizada, por su parte, se refiere a cuando una zona específica genera crisis de convulsiones por algún daño.

“Los síntomas varían de una persona a otra y se suceden en el tiempo, repitiéndose de forma similar. Además, el tipo de crisis epiléptica dependerá de la parte afectada del cerebro. Para tener una idea, el temblor de una extremidad, visión de objetos simples, un olor característico, alteración breve de conciencia o crisis convulsivas, son algunas de las manifestaciones más frecuentes” , explica el doctor Enzo Rivera, neurólogo de Clínica Ciudad del Mar.

 El diagnóstico de esta patología se lleva a cabo mediante dos etapas. La primera es a través de una entrevista detallada al paciente, además de datos entregados por los familiares y amigos que hayan sido testigos de las crisis epilépticas. La segunda etapa, en tanto, corresponde a algunos análisis médicos, como un electroencefalograma e imágenes por resonancia magnética del cerebro.

“El electroencefalograma es el registro gráfico de la actividad eléctrica cerebral, es un examen sencillo e indoloro que demora sólo 20 minutos y permite identificar el sitio de donde se inicia la descarga eléctrica anormal del cerebro” , detalla el especialista.

En cuanto a novedades en el tratamiento, el neurólogo de Clínica Ciudad del Mar dice que están orientadas a nuevos fármacos con menos efectos colaterales, técnicas de cirugía de la epilepsia y dispositivos para tratar las crisis (estimulador vagal, por ejemplo).

El doctor Rivera asegura que las consecuencias de la epilepsia son muchas y muy severas, ya que pueden generar accidentes o lesiones corporales, pérdida de autonomía e independencia y/o efectos colaterales de los fármacos. Sin embargo, esta enfermedad es tratable, y pese a que es crónica los pacientes pueden llevar una vida normal y sana. “Por esto es que es esencial el apoyo del entorno cercano del paciente, para que lo ayuden a reincorporarse a su vida diaria lo más normal posible” , puntualiza.

Epilepsia: conocer la enfermedad para vivir mejor [18-2-17]


Epilepsia: conocer la enfermedad para vivir mejor

Se trata de una afección cerebral que puede manifestarse a cualquier edad. En el 70% de los casos, los pacientes responden de manera favorable al tratamiento. Sin embargo, la estigmatización y la discriminación de las personas que padecen la enfermedad y de sus familiares persiste en ciertos sectores de las sociedades.

Es la enfermedad más común entre las enfermedades neurológicas crónicas: la epilepsia afecta a 50 millones de personas en el mundo y en la Argentina se estima que hay entre 200.000 y 210.000 pacientes que sufren esta patología. Así lo reveló en una entrevista con La Prensa el doctor Ricardo Bernater, médico neurólogo a cargo del consultorio de Epilepsia del Hospital General de Agudos "José María Penna" y secretario adjunto del grupo de Epilepsia de la Sociedad Neurológica Argentina.

"Es el motivo de consulta más frecuente en los servicios ambulatorios de neurología", aseguró el experto al referirse a las características epidemiológicas de la epilepsia.

Según precisó Bernater, "epilepsias" es "el nombre que se le da a un determinado grupo de enfermedades cerebrales, que se caracterizan por la aparición de crisis recurrentes, ya sean estas convulsivas o no".

- ¿Cuáles son las causas de las crisis epilépticas?

- Se deben a descargas eléctricas que se producen en forma anormal y excesiva por parte de las neuronas, que son las células del sistema nervioso central. Estas crisis, que pueden ser parciales o generalizadas, se producen como respuesta no específica del cerebro hacia todo tipo de agresiones, por lo tanto pueden tener una innumerable cantidad de causas.

Algunas se pueden encontrar al estudiar al paciente, en ese caso da origen a lo que se llaman "epilepsias sintomáticas"; es decir que si hay una causa que las produce, las epilepsias son un síntoma de esa causa.

En cierta cantidad de pacientes no se encuentra la causa de las epilepsias, por lo que se llaman "epilepsias idiopáticas".

- ¿Hay factores que pueden aumentar la incidencia de la epilepsia?

- Hay determinados factores de riesgo: por ejemplo, una persona que tiene un antecedente de un familiar de primer grado que tiene epilepsia, es muy factible que tenga alta probabilidad de tener epilepsia. También hay otros factores de riesgo que hacen que ciertas enfermedades puedan producir la aparición de epilepsia o crisis epilépticas (por ejemplo, un paciente que tiene antecedentes de convulsiones febriles es probable que en los años posteriores pueda desarrollar una epilepsia o un chico que nace con un trastorno madurativo puede desarrollar una epilepsia posteriormente).

PICOS DE INCIDENCIA

- ¿La epilepsia puede manifestarse a cualquier edad?

- Hay dos picos de incidencia: en los primeros años de vida hay un pico de incidencia que se da por estos factores de riesgo que mencioné (infecciones, retrasos madurativos, etcétera). Y hay otro pico de incidencia, que es a partir de los 50 a 55 años; en el contexto del aumento de la esperanza de vida en la población, hay determinadas enfermedades que pueden aparecer en ese grupo etario, tales como accidente cerebrovascular, traumatismo de cráneo, o una lesión orgánica (como una lesión tumoral), cuyo debut de inicio sea a través de una crisis epiléptica y de una epilepsia sintomática.

También hay determinados fármacos que pueden disminuir el umbral de descarga de las neuronas y pueden desencadenar una crisis epiléptica, pero si se deja de administrar ese medicamento el paciente no tiene epilepsias. Algo similar puede suceder con un alcoholismo extremo. En estos últimos casos no se trata de epilepsia sino de crisis epilépticas provocadas por un factor desencadenante.

- ¿Cómo se realiza el diagnóstico de la epilepsia?

- Primero se debe identificar el tipo de crisis, esto se hace a través de una buena historia clínica; uno tiene que sentarse con el paciente, hacerle las preguntas pertinentes para determinar qué características tienen las crisis, que el paciente nos relate cómo comienzan y cómo se desarrollan. Una vez que se conocen los síntomas del paciente, hay que determinar si tuvo una crisis parcial (que puede cursar con o sin pérdida de la conciencia) o generalizada (cuando el paciente no sabe lo que le pasó y tiene pérdida de la conciencia).

Después hay que analizar los factores precipitantes que pudieron originar esa crisis: si el paciente estuvo tomando alcohol, si estuvo expuesto a falta de sueño...

Por otra parte hay que descartar todos aquellos eventos que pueden manifestarse con crisis pero que no son epilépticas (llamadas "crisis no epilépticas" o "crisis psicogénicas").

Luego se hacen los exámenes complementarios. Uno de los más importantes, que se usa desde hace muchos años y tiene gran valor en la epilepsia, es el electroencefalograma (EEG). Este estudio es un método de diagnóstico por el cual se trata de ubicar la presencia de un foco epiléptico en diferentes lugares del cerebro. De acuerdo a lo que el paciente cuenta, uno puede determinar dónde está ese foco de descarga, porque los síntomas están relacionados con la ubicación del foco de las neuronas que están descargando diferente al resto.

Cuando es una epilepsia parcial, el electroencefalograma permite visualizar el foco, o bien se puede observar la anormalidad del trazado en todo el electroencefalograma cuando la epilepsia es generalizada.

Los estudios también se acompañan de neuroimágenes; se le hace al paciente una resonancia magnética de cerebro para buscar la presencia de una lesión estructural que pueda ser la causante de la epilepsia.

Actualmente, otro de los exámenes complementarios que se usan es el denominado video electroencefalograma, que es un método de diagnóstico usado en epilepsia no sólo para confirmar el diagnóstico y descartar las crisis no epilépticas sino que también se utiliza en los casos en los que el paciente no responde al tratamiento farmacológico y que entran dentro del criterio de "epilepsia refractaria".

Estos pacientes pueden ser candidatos a una cirugía de la epilepsia. El video electroencefalograma es el registro clínico y electroencefalográfico a la vez: una cámara filma al paciente mientras se le realiza el EEG, para que en el momento en que éste presenta una crisis se puedan observar las descargas en el electro y uno pueda certificar el diagnóstico de una epilepsia.

LIBRE DE CRISIS

- ¿Qué tratamientos existen en la actualidad?

- Para que el tratamiento farmacológico de la epilepsia tenga éxito, primero hay que hacer un correcto diagnóstico de crisis, de acuerdo a la Clasificación Internacional de Epilepsia y Síndromes Epilépticos. Porque hay varios fármacos a utilizar, pero al hacer un diagnóstico de crisis equivocado, puedo utilizar un tratamiento inadecuado (porque algunas drogas responden a un tipo de crisis y a otras no).

Utilizando la droga antiepiléptica apropiada al tipo de crisis, el 70% de los pacientes presentan un excelente pronóstico con el tratamiento farmacológico. El objetivo fundamental es que el paciente permanezca libre de crisis con la mínima dosis aceptada de la medicación.

Generalmente, un tratamiento médico de la epilepsia debe durar de dos a cuatro años. El esquema de tratamiento tiene que ser a base de la monoterapia, es decir, a partir de un solo fármaco. Se va siguiendo al paciente para ver qué respuesta farmacológica va teniendo; si el paciente con una dosis determinada anda bien, debemos dejarlo en esa dosis y continuar viendo su evolución para ver si yuguló su crisis epiléptica.

Cabe destacar que con la monoterapia se evita que el fármaco antiepiléptico tenga interacciones medicamentosas con algún otro fármaco que esté tomando el paciente.

Además, se intenta dar la dosis más baja posible como para evitar los efectos adversos del fármaco.
A pesar de tener un tratamiento adecuado, ciertos pacientes pueden tener crisis, entonces se cambia de droga y se prueba con otra para ver si anda mejor. Si con dos chances de monoterapia el paciente no mejoró, se trata de hacer las asociaciones entre dos o tres fármacos, esta instancia se llama "politerapia racional". Esto significa que si tengo un tipo de crisis intentaré asociar dos o tres fármacos indicados para ese tipo de crisis y ver si así el paciente puede controlar sus crisis epilépticas. Si el paciente no responde a la politerapia racional, puede ser candidato para el tratamiento de cirugía de la epilepsia.

- ¿En qué consiste esta cirugía?

- Es la resección quirúrgica de la región cerebral donde resida el foco epiléptico. Antes de hacer el tratamiento quirúrgico uno tiene que identificar dónde está ubicado el foco epileptógeno, porque se debe evaluar si no afecta otra área elocuente del cerebro. Para la epilepsia mesial temporal (del lóbulo temporal), los pacientes suelen tener una excelente respuesta al tratamiento quirúrgico.

17/2/17

Increíble niña cura su epilepsia con marihuana [17-2-17]


Increíble niña cura su epilepsia con marihuana

Matt y Paige Figi era un matrimonio común y corriente, con deseos de hacer más grande su familia. Sin embargo, jamás imaginaron que embarazarse cambiaría sus vidas al punto de convertirlos en noticia viral. Te contamos su historia.

Los deseos de tener otro bebé se hicieron realidad, pero la cigüeña decidió premiarlos no con uno sino con dos bebés: Charlotte y Chase, quienes llegaron al mundo 18 de octubre de 2006. Aunque el caso ya había sido noticia en el 2013, continúa siendo viral en las redes debido a la notable mejoría de esta pequeña que, gracias a la marihuana, tuvo una segunda oportunidad de vida.

Con el paso de los meses Charlotte empezó a presentar convulsiones sin ninguna explicación aparente. Tras innumerables exámenes y chequeos médicos la pequeña niña fue diagnosticada con síndrome de dravet, también conocida como la epilepsia mioclónica de la infancia o la EMGI. Se trata de una extraña epilepsia intratable debido a que las convulsiones no pueden ser tratadas con ningún medicamento. Con el tiempo la enfermedad se hizo más severa y los ataque más frecuentes.

Mientras muchas personas pierden su vida debido a su adicción a la marihuana, Charlotte Figi salvó la suya gracias a esta planta. Sin ella sencillamente no podría vivir. Difusión Mientras muchas personas pierden su vida debido a su adicción a la marihuana, Charlotte Figi salvó la suya gracias a esta planta. Sin ella sencillamente no podría vivir.

Los padres de la niña hicieron caso a los doctores y pusieron en práctica diversos tratamientos sin obtener ningún resultado exitoso. Matt dejó su trabajo en el ejército para dedicarle más tiempo a su hija. En el 2000 empezó a tomar fuerza la noticia de que la marihuana tenía increíblesefectos medicinales en pacientes con enfermedades como  el cáncer, glaucoma, VIH / SIDA, espasmos musculares, convulsiones, dolor intenso, náuseas y caquexia o pérdida de peso dramático y la atrofia muscular, entre otros.

Los padres desesperados continuaron con la búsqueda de tratamientos y hallaron un caso similar al de su pequeña que estaba siendo tratado con marihuana, los resultados eran esperanzadores.Para este Charlotte había perdido la capacidad de caminar, hablar y comer y tenía 300 ataques a la semana. En esos episodios de convulsión llegó a detenerse el corazón de la infante, pero fue reanimada con éxito.

Fue entonces cuando Paige decidió probar la marihuana medicinal. Los científicos no entienden completamente los efectos a largo plazo del consumo de marihuana, sin embargo los resultados fueron sorprendentes, lograron hacer lo que hasta la fecha ningún medicamento.

16/2/17

Un estudio confirma la relación de la epilepsia con las cicatrices dejadas por la tenia [16-2-17]


Un estudio confirma la relación de la epilepsia con las cicatrices dejadas por la tenia

Una proporción "altísima" de las epilepsias en América son causadas por la larva de la tenia, que deja cicatrices en el cerebro, según el científico peruano Héctor García, participante en una investigación que será publicada en The Lancet.

"Descubrimos que estas cicatrices, años después de haber muerto la larva, pueden causar problemas por la inflamación, algo que se había sugerido pero que no se había demostrado bien hasta ahora", dijo García, miembro del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas de Perú, en una entrevista con Efe.

El descubrimiento del que se hará eco la revista científica británica en su número de diciembre abre nuevas pautas para comprender las causas de los ataques cerebrales y para prevenir la epilepsia en regiones donde la tenia es endémica.

En una entrevista con Efe, García explicó que la larva de la tenia llega al cerebro del ser humano, vive allí por un tiempo y luego muere dejando una cicatriz que se calcifica, una enfermedad denominada cistercicosis.

Según dijo García, esta investigación, en la que también participó el profesor estadounidense Theodore Nash junto otros científicos peruanos, se basó en el seguimiento de 110 pacientes con calcificaciones causadas por larvas en el cerebro y que seguían un tratamiento contra la epilepsia.

Resonancias cerebrales realizadas cuando los pacientes tenían ataques y convulsiones demostraron que muchos padecían inflamación de los fluidos en las áreas con cicatrices.

"Todavía no hablamos de prevención, sino de cómo causan epilepsia las larvas cuando ya están muertas, aunque podría ser la semilla para identificar algunos mecanismos por los cuales hay convulsiones en el cerebro humano", afirmó el científico.

La tenia, o solitaria, es un gusano que crece en el intestino humano, muy común en todo el continente americano y que se transmite a través del consumo de carne de cerdo contaminada.

Así, el humano que come carne de un cerdo contaminado desarrolla el gusano en su interior, que llega a tener tres o cuatro metros de longitud, y expulsa los huevos de la tenia al defecar.

A su vez, los cerdos ingieren los huevos y desarrollan la enfermedad.

Sin embargo, según explicó García, algunos humanos se contaminan a través del contacto fecal-oral, lo que hace que las larvas de tenia lleguen al cerebro y desarrollen la cistercicosis.

Para el neurólogo, esta enfermedad endémica podría eliminarse con el desarrollo de instalaciones de agua corriente y desagüe adecuadas, si bien lamentó que aún queda "mucho" para alcanzar esa situación, por lo que de momento se trabaja en el control parasitario y con vacunas para los cerdos.

15/2/17

El síndrome de Dravet es una enfermedad rara de origen genético que debuta en los niños a partir del cuarto mes [15-2-17]


El síndrome de Dravet es una enfermedad rara de origen genético que debuta en los niños a partir del cuarto mes

El síntoma más relevante y evidente es una epilepsia que no responde a los fármacos y los niños que lo padecen pueden llegar a tener más de cincuenta crisis epilépticas al día.

El Dr. Pablo Lapunzina, coordinador del Instituto de Genética Médica y Molecular del Hospital Universitario La Paz de Madrid, comenzó su intervención en el programa de ayer explicando que el síndrome de Dravet es una encefalopatía epiléptica refractaria que se manifiesta en niños. Su incidencia ha sido estimada entre 1 de 20.000 y 1 de 40.000.

El SD se ha asociado con mutaciones en el gen SCN1A que codifica un canal de sodio dependiente de voltaje. Estas mutaciones están implicadas en, al menos, dos tercios de los casos de SD y por lo general aparecen en un paciente cuyos padres no están afectados de la enfermedad ni son portadores.

La identificación de mutaciones SCN1A confirma el diagnóstico. La asociación de crisis convulsivas de comienzo precoz con episodios febriles también puede ayudar a orientar el diagnóstico.

Los ataques no responden bien a los fármacos antiepilépticos; el valproato y las benzodiazepinas parecen ser los más eficaces. Más recientemente, el estiripentol ha demostrado ser útil como terapia añadida. Estudios clínicos abiertos, sin grupo control, sugieren que el topiramato también puede ser beneficioso en niños que muestran una respuesta pobre al estiripentol. Debe evitarse la administración de carbamazepina y vigabatrina porque las convulsiones pueden empeorar.

La Dra. Ana Mingorance, directora de investigación de la Fundación, aclaró que la Fundación persigue tres objetivos clave en investigación:

Diagnosticar todos los casos de síndrome de Dravet. La Fundación creó el programa de diagnóstico genético gratuito de SCN1A, haciendo más fácil diagnosticar el síndrome de Dravet. Además, mantienen el proyecto del test genético gratuito en el Hospital La Paz de Madrid cn el fin de descartar o identificar pronto posibles mutaciones en SCN1A.

Traer un fármaco rápido a España. Al principio, a los pacientes solo se les podía suministrar stiripentol, y querían un nuevo fármaco que llegara a España en un plazo de 3 a 5 años para tener más opciones. Hoy se han posicionado como uno de los pocos países con un ensayo clínico con cannabidiol.

Uno de sus grandes proyectos ha sido colaborar con las empresas farmacéuticas para que aquellos fármacos que estén en desarrollo para el síndrome de Dravet vengan a hacer los ensayos clínicos a España y tener así acceso a ellos 2 o 3 años antes de que salgan al mercado.

Conseguir una cura. La cura puede venir en la forma de un fármaco que arregle directamente los canales de sodio implicados en el síndrome de Dravet, puede venir también en forma de terapia génica o de trasplante celular.

D. Alberto Alonso, director de la Fundación Síndrome de Dravet, nos dio detalles sobre ésta. La Fundación Síndrome de Dravet (Dravet Syndrome Foundation, delegación en España) nació en 2011 de una veintena de familias con la misión de promover y garantizar el desarrollo de la investigación en el entorno de la enfermedad, con el fin de avanzar en el conocimiento de sus causas, mejorar su diagnóstico y hallar tratamientos efectivos que permitan eliminar y mitigar los efectos del Síndrome de Dravet y otras enfermedades relacionadas. A día de hoy la Fundación representa a casi 140 pacientes.

La Fundación Síndrome de Dravet es una organización de promoción de la investigación. Nuestro objetivo es generar un ecosistema mundial de investigación alrededor del Síndrome de Dravet que nos permita acelerar la aparición de nuevos fármacos.

El 90% de los ingresos de la Fundación se destinan a investigación. Desde su constitución ha dedicado más de 900.000 euros a apoyar la investigación de esta patología y enfermedades afines. Además, cada año la organización dedica recursos a proyectos tecnológicos que mejoren la calidad de vida de los pacientes con Síndrome de Dravet y los mantengan en las mejores condiciones cognitivas y motoras posibles.

Uno de sus últimos avances es el EIC, acrónimo de eHealh Innovation Center. Es un centro de excelencia en eHealth que ofrece soluciones tecnológicas basadas en la innovación para mejorar la calidad de vida de los pacientes, sus familias y sus cuidadores.

Su misión consiste en disminuir la brecha digital que existe entre los pacientes con diversidad funcional y el acceso a la tecnología que les permite romper barreras e integrarse en la sociedad.

Programa presentado y dirigido por Antonio G. Armas. Community manager del programa Claudia Reino.
 

14/2/17

Epilepsia, una cicatriz en el cerebro [14-2-17]

Epilepsia, una cicatriz en el cerebro

Julieta Hough cuenta cómo es su vida con la enfermedad

La epilepsia llegó a la vida de Julieta Hough de repente y en plena noche, como si fuera una pesadilla. Era 1998 y esta argentina que entonces tenía 21 años se despertó desorientada, en el suelo de su cuarto, sin saber qué le había pasado y por qué se sentía tan débil. Pensó que habría sido un mal sueño y se volvió a dormir, pero al poco tiempo, la escena se repitió. El mal sueño era real y tenía un nombre, le dijo el médico: epilepsia.

"Me hicieron una resonancia magnética y vieron una marca en mi cerebro que estaba ahí desde el nacimiento. Dijeron que era como si tuviera doblada una capa y así es como imagino yo la lesión", recuerda esta periodista que, desde 2004, vive en España.

Al principio, sintió vértigo, pero la medicación consiguió borrar las crisis a cambio de un poco de somnolencia y un ligero temblor en las manos -"me costaba pintarme las uñas-, recuerda-. La enfermedad llegó a estar tan controlada que, en 2007, Hough creyó que se había librado de ella. Sin embargo, en 2010, las crisis volvieron con ímpetu, de nuevo, en plena noche.

"Mi marido se dio cuenta de que me estaba poniendo rígida y empecé a convulsionar. Llamó a una ambulancia y todo empezó de nuevo", relata Julieta que tuvo miedo y se puso a bucear en internet, buscando información y ayuda. En el camino, se encontró con la Asociación Madrileña de Epilepsia (AME), con la que hoy colabora activamente, y que, junto a su familia, le sirvió para mirar adelante.

Hoy, sus crisis están de nuevo bajo control y hace una vida normal. Está a punto de terminar su tesis, conduce, va a menudo a la piscina y cuida de sus hijas, Ainara, de tres años, y Olivia, de ocho meses.

Pero no todos los casos son como el suyo. El 70% de las aproximadamente 400.000 personas que sufren epilepsia en nuestro país consigue mantener la enfermedad bajo control, explica el doctor José Serratosa, presidente de la Sociedad Española de Epilepsia (SEEP). "Pero un 30% no lo logra, lo que afecta seriamente a su calidad de vida y les provoca problemas en el aprendizaje o a la hora de trabajar". Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), en España el número de enfermos con discapacidad por epilepsia en edad activa es superior a las 26.000 personas y, de ellos, más de 18.000 sufren limitaciones respecto al trabajo.

Además, en muchos casos, el desconocimiento y el estigma que sigue rodeando a la enfermedad discriminan y dificultan aún más la vida de estos pacientes.

"Sigue habiendo muchos prejuicios. La enfermedad sigue siendo una gran desconocida en parte porque los que la tenemos controlada no hablamos del tema. Sólo se ven los casos más graves, por eso creo que es importante que los que tenemos la epilepsia bajo control lo contemos, demos la cara para que la gente vea que muchos podemos hacer una vida normal. Me gustaría que la gente lo hiciera, sobre todo las personas con proyección pública. Que alguien famoso dijera públicamente que tiene epilepsia ayudaría mucho", señala Hough.

Serratosa apunta que, en los últimos años, se ha avanzado mucho tanto en el diagnóstico como en el abordaje terapéutico de la enfermedad. "Gracias a pruebas de imagen, como la resonancia magnética o el electroencefalograma en vídeo se puede detectar mejor dónde está el foco del problema", explica el también especialista de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

Hay más de 100 tipos de epilepsia y, aunque las displasias corticales (alteraciones en la corteza cerebral) son la causa más frecuente, cualquier lesión cerebral (ya sea congénita o adquirida) puede dar origen a una epilepsia. En algunas áreas cerebrales, como el hipocampo, la posibilidad de que un daño se traduzca en una crisis es más habitual.

Al igual que hay una gran variabilidad en el origen de la epilepsia, también son muy distintos los síntomas que puede provocar. En algunos casos, las crisis provocan alteraciones leves del estado de consciencia o sensaciones anormales, mientras que en los más graves se presentan convulsiones generalizadas y una pérdida completa de la consciencia.

En cuanto al tratamiento, "cada vez hay más alternativas", señala José Serratosa. Cuando los fármacos no funcionan, continúa, "en algunos casos se puede recurrir a la cirugía, que permite retirar el foco epiléptico como si fuera un tumor". En nuestro país, hay siete unidades especializadas en cirugía de la epilepsia. También hay tratamientos basados en la estimulación cerebral o basados en seguir una dieta cetogénica, y la investigación sigue avanzando.

"Además, los pacientes deben controlar algunos aspectos, como la falta de sueño o el estrés emocional, porque suelen ser desencadenantes de las crisis", recuerda el especialista.

"Es necesario apoyar más a la investigación en este campo, que está arrojando muy buenos resultados", afirma el doctor Serratosa, quien también reclama que todos los posibles afectados puedan tener acceso a unidades especializadas, donde "se puede afinar en el diagnóstico y acceder a todas las alternativas terapéuticas disponibles".

QUÉ HACER SI PRESENCIA UNA CRISIS

  • Mantenga la calma y aleje cualquier objeto cercano que pueda hacer daño al paciente
  • Espere que ceda la crisis. Lo habitual es que dure más o menos un minuto.
  • No introduzca nada en su boca. Puede provocarle una lesión.
  • Ponga al paciente de costado y, en caso necesario, afloje su corbata o cualquier otro accesorio que pueda dificultar su respiración.
 

13/2/17

¿Qué hacer ante una crisis epiléptica? [13-2-17]


¿Qué hacer ante una crisis epiléptica?

Son súbitas, transitorias, recurrentes e impredecibles. Acostar a la persona afectada, mantener la calma y despejar el área para evitar golpes son algunas de las principales medidas básicas.

Las crisis constituyen la manifestación más frecuente de la epilepsia, una afección definida como un grupo de trastornos neurológicos crónicos que reflejan una disfunción cerebral subyacente. Durante estas convulsiones se producen interrupciones súbitas, transitorias, recurrentes e impredecibles del funcionamiento cerebral normal.

Según la zona epileptógena, es decir del sitio de la corteza que da origen a la epilepsia, se pueden dar distintos tipos de crisis.

Si bien quienes conforman el círculo íntimo de una persona que padece la enfermedad conocen cómo actuar; debido al carácter imprevisible de estos episodios, es importante que la población sepa cómo proceder. Para esto, la doctora Ana Carolina Lomlomdjian, neuróloga del Hospital Universitario Austral enumeró los pasos que es importante tomar para evitar complicaciones.

“Lo primero que hay que hacer es acostar a la persona –en lo posible de costado–, mantener la calma y procurar que ocurra lo mismo con las demás personas que rodean al afectado. Luego, es importante despejar el área de objetos peligrosos para evitar golpes. A este fin suele resultar útil colocar ropas o almohadas aplastadas debajo de la cabeza de la persona y no intentar sujetarla a ella ni a su boca o su lengua”, expresó.

“También se recomienda aflojarle las ropas para favorecer la respiración, permanecer al lado de la persona afectada hasta que la respiración se normalice y el episodio finalice –si es posible, registrar el tiempo y los síntomas, a fin de poder brindar datos que son claves para el diagnóstico– retirar comida o dentaduras postizas que puedan obstaculizar la respiración y, finalmente, en caso que fuera necesario, acompañar a la persona afectada a su casa”, agregó la especialista.

En todos los casos es necesario comunicarse inmediatamente con el servicio de emergencias médicas, a menos que quien acompañe a la persona conozca la condición que está experimentando y que la crisis dure menos de uno o dos minutos.


Cerca del 70% de las personas mejoran con los tratamientos

Se calcula que en la Argentina hay alrededor de 200 mil personas con epilepsia, la enfermedad más frecuente entre las patologías neurológicas crónicas, que llega a afectar a 1 cada 200 habitantes (hombres y mujeres por igual, aunque en relación con la edad, el pico de su desarrollo se alcanza al llegar a los 20 años).

“El desconcierto ante un episodio puede surgir también debido a que existen otras situaciones clínicas que pueden confundirse con una crisis epiléptica. Como ejemplos, figuran a los síncopes (desmayos), los ataques isquémicos transitorios (falla en la circulación cerebral breve), los trastornos del sueño (como el sonambulismo o los terrores nocturnos), las crisis de migraña, los ataques de pánico o las crisis de ansiedad, los trastornos del movimiento y encefalopatías metabólicas, entre otros”, explicó la neuróloga.

De tratarse de una crisis epiléptica, resta determinar a qué tipo corresponde, ya que se dividen en dos grupos de acuerdo a la sintomatología inicial: si solo se afecta un hemisferio cerebral, es una crisis focal o parcial, mientras que si abarca a ambos estamos frente a una generalizada. Durante las parciales suelen afectarse los sentidos, las sensaciones y las emociones, y existe una primera etapa en la cual la persona se da cuenta de lo que le está pasando. Ese momento suele ser descripto como “aura”.

En el caso de los episodios generalizados, la conciencia es la primera víctima de la epilepsia. Los afectados suelen quedar desconectados del entorno, inconscientes, inmóviles o, por el contrario, realizando acciones repetitivas y automatizadas. Esta situación se denomina “ausencia”.

“La detección de la enfermedad y el establecimiento del cuadro se realiza a través de la evaluación clínica. Se consideran los síntomas y lo que observan los testigos, pero además se tiene en cuenta los estudios electrofisiológicos (electroencefalograma de superficie, polisomnografía, video-electroencefalograma) y las imágenes de resonancia magnética. Una vez evaluadas todas esas pruebas se procede a establecer un tratamiento”, sostuvo la doctora Lomlomdjian.

Dar con el diagnóstico preciso es fundamental, debido a, según la médica, cerca del 70% de las personas que pueden ser tratadas a causa de este precedente, tienen un excelente pronóstico y hasta alcanzan la desaparición de las crisis. El 30% restante continúa con lo que se denomina cuadro de epilepsia refractaria, situación para la cual requiere mayor atención.


Una ley para la epilepsia

Apuntalada por la Fundación de Epilepsia (FUNDEPI) y el Centro de Epilepsia, este año se reglamentó la Ley Nacional de Epilepsia (25.404), con su correspondiente Decreto (53). Impulsada hace diez años por la doctora Silvia Kochen, jefa del Centro de Epilepsia de la División de Neurología del Hospital Ramos Mejía, la ley pretende, en primer lugar, garantizar a toda persona que padece epilepsia el pleno ejercicio de sus derechos, proscribiendo todo acto que la discrimine y disponiendo especiales medidas de protección relacionadas con su condición.

Los principales artículos incluyen que:

- La epilepsia no será considerada un impedimento para la postulación, el ingreso y desempeño laboral.

- Todo paciente epiléptico tiene derecho a acceder a la educación en sus distintos niveles sin limitación alguna que reconozca como origen su enfermedad.

- El paciente epiléptico tiene derecho a recibir asistencia médica integral y oportuna, con todos los adelantos tecnológicos disponibles.

- La epilepsia no será considerada de por sí como enfermedad que acrecienta el riesgo de siniestralidad en lo que se refiere a los servicios que brindan las entidades aseguradoras de vida y/o de salud. (ANDigital)

12/2/17

Tipos de epilepsia ¿Cuál es la diferencia?

Tipos de epilepsia ¿Cuál es la diferencia?

salud180.com

La epilepsia es una enfermedad que se caracteriza por sufrir convulsiones. Cuando hablamos de tipos de epilepsia en realidad se refiere a tipos de crisis epilépticas.

La epilepsia es un trastorno cerebral que es provocado por  el aumento de actividad eléctrica de algunas neuronas, esto se manifiesta por medio de crisis epilépticas. Es una afección neurológica causada por afecciones en el cerebro.

De acuerdo con datos de la Fundación Internacional de Epilepsia, en la actualidad; la mayoría de los casos de  epilepsia han disminuido gracias a los avances médicos. Las medicinas para disminuir las convulsiones son muy efectivas; incluso existe una cirugía en la cual se coloca un tipo de filtro en el cerebro para regular la actividad eléctrica de las neuronas.


Los tipos de epilepsia son:


Crisis de ausencia


La persona se mantiene inmóvil, con la mirada fija por algunos segundos. Algunas veces pueden producirse movimientos oculares leves.


Crisis tónico-clónica

Se manifiesta una pérdida total del conocimiento. Un desvanecimiento total que provoca una rigidez en el cuerpo, después se produce una serie de movimientos arrítmicos en el cuerpo, a esto se le llama convulsiones.

En algunos casos puede manifestarse mordedura de lengua y los movimientos oculares son más bruscos hasta dejar los ojos completamente en blancos.


Crisis mioclónica


Este tipo de crisis provoca fuertes convulsiones al instante. Las extremidades del cuerpo producen movimientos bruscos y duran algunos segundos.


Crisis atónica


Se produce un desvanecimiento y la pérdida de conocimiento total por algunos segundos. Este tipo de crisis no provoca ningún tipo de movimiento ni convulsión,  al igual dura algunos segundos.

Es de suma importancia que los pacientes que sufren de cualquiera de los tipos de epilepsia reciban atención médica regularmente para recibir el mejor tratamiento para sus necesidades y la enfermedad se mantenga controlada.