domingo, mayo 27, 2012

Descubren una proteína clave en el desarrollo de la epilepsia


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Descubren una proteína clave en el desarrollo de la epilepsia

Una dieta cetogénica, baja en azúcares y alta en grasas, es crucial para tratar la epilepsia, aunque hasta ahora no se comprendía con claridad su verdadera incidencia.

Uno de los misterios entorno a la epilepsia podría haber quedado al descubierto en un estudio centrado en una proteína encargada de modificar el metabolismo celular en el cerebro, además de la observación de los datos de una dieta cetogénica -baja en azúcares y alta en grasas- en los pacientes afectados por este cuadro clínico.

La investigación elaborada por la Harvard Medical School se centró en la capacidad reguladora de la proteína BAD en los efectos de la epilepsia, encargada de modular el metabolismo de la glucosa en numerosos grupos de células.

La influencia de esta proteína es fundamental en los casos de epilepsia, y el estudio sobre su funcionamiento sirve para entender con más detalle por qué una dieta cetogénica es favorable para los pacientes.

Nika N. Danial, principal investigadora del estudio, apuntó que el efecto de las bases moleculares de este vínculo no se entienden completamente. No obstante, los nuevos datos permitieron observar que la proteína BAD servía como regulador del metabolismo energético del cerebro y como regulador de las convulsiones tradicionales de la epilepsia.

Una investigación que supone una nueva esperanza que se suma a los datos aportados por un estudio recente y presentado en el XVII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Neurocirugía, que apuntó que el 90% de los epilépticos que se operan no vuelven a sufrir un ataque -como adelantó Hechos de Hoy-.

hechosdehoy.com
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viernes, marzo 09, 2012

La cirugía cerebral precoz es eficaz en un tipo de epilepsia



La cirugía cerebral precoz es eficaz en un tipo de epilepsia

  • Un estudio dice que no hay que esperar para pasar por quirófano
  • El ensayo se realizó con un grupo pequeño de pacientes
  • Cuanto antes se intervenga, menor el deterioro cognitivo debido a las crisis

Ángeles López | Madrid

Elimina las convulsiones y mejora la calidad de vida. Lo que en principio podría parecer un tratamiento agresivo y el último recurso para cualquier persona, es para los pacientes con un tipo de epilepsia resistente a los fármacos la mejor opción para poder llevar una vida normal. La cirugía anteromesial temporal, es decir, la extracción de una porción del cerebro donde se originan las crisis lleva años aplicándose en estos casos, pero por lo general los enfermos llegan al quirófano después de años con un tratamiento que no les funciona. Un estudio estadounidense demuestra que la intervención precoz es eficaz y segura.

Aproximadamente entre el 20% y el 40% de las personas con epilepsia no responden a los fármacos que controlan este trastorno y sufren convulsiones que les generan, entre otros problemas, un deterioro cognitivo. El síndrome de la esclerosis mesial temporal es la más frecuente de las epilepsias resistentes a los medicamentos. "Cuando se diagnostica este tipo de epilepsia, la cirugía es el tratamiento de elección", afirma José Luis Herranz, jefe del Servicio de Neuropediatría del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander y al frente de la Unidad de Epilepsia.

Sin embargo, muchos pacientes se pasan años tomando fármacos y sufriendo convulsiones antes de pasar por un quirófano. "La media son unos 10 años antes de pasar por quirófano. Por eso es tan importante este estudio", explica Rafael García de Sola, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital de la Princesa de Madrid y uno de los especialistas en España con más experiencia en este tipo de intervenciones.

Lo que muestra el estudio estadounidense liderado por Jerome Engel, de la Universidad de California (Los Angeles, EEUU), y publicado por la revista 'The Journal of American Medical Associattion' (JAMA), es que no hay que esperar tanto tiempo para someterse a una cirugía de este tipo, ya que su realización de forma precoz es segura y eficaz.

El ensayo, desarrollado en 16 centros estadounidenses de referencia para la cirugía de la epilepsia, incluyó a 38 participantes (18 hombres y 20 mujeres, de 12 o más años de edad) que tenían la epilepsia mencionada y que llevaban no más de dos años con convulsiones. Se dividió a los participantes en dos grupos, 23 siguieron recibiendo el tratamiento farmacológico y 15, además de la medición, fueron sometidos a la intervención quirúrgica.

Tras dos años de seguimiento, se comprobó que 11 de los 15 pacientes intervenidos no habían vuelto a sufrir ninguna crisis mientras que ninguno de los otros 23 enfermos del grupo farmacológico quedó libre de las convulsiones.


Cirugía compleja, pero segura

Por otro lado, un cuestionario para valorar su calidad de vida mostró que la cirugía tuvo un impacto positivo principalmente en el terreno cognitivo y psicosocial. No obstante, no hubo diferencias entre los grupos a la hora de mejorar la tasa de empleo. Aspecto éste que, para José Ángel Mauri, coordinador del Grupo de Estudio de Epilepsia de la Sociedad Española de Neurología, "nos hace pensar que en la epilepsia no sólo influyen las crisis, hay otros factores discriminatorios. La población tiene creencias falsas sobre esta enfermedad, la asocia a retraso mental o problemas psiquiátricos. La mayoría de los pacientes nos dicen que no cuentan nada de su enfermedad cuando van a buscar trabajo, también la ocultan los niños en el colegio. Por este motivo, hay que desmitificar las creencias falsas".

En cuanto a los efectos adversos registrados en el estudio, se produjeron 13 episodios graves (siete en el grupo del tratamiento farmacológico y seis en el grupo quirúrgico) ocurrido en nueve participantes (cuatro del grupo médico). Tal y como aclara García de Sola, "se trata de una cirugía compleja pero segura, de unas cinco o seis horas de duración, ya que además realizamos estudios neurofisiológicos intraoperatorios para intentar quitar el menor tejido posible. Tiene una mortalidad del 0% y una morbilidad [aparición de lesiones incapacitantes] del 1%. En cambio, en un 90% de nuestros pacientes desaparecen las crisis".

Aunque en España existen varios centros de referencia para este tipo de operaciones (como el Hospital de la Princesa en Madrid o el Virgen de las Nieves en Granada), para el doctor Mauri harían falta más. De la misma forma que en España se necesitan más estudios sobre esta enfermedad. "Hemos comenzado un estudio epidemiológico, denominado Proyecto Epiberia, para conocer el número real de afectados. Esperamos tener algunos resultados a finales de este año", informa este especialista.

Con un mayor conocimiento sobre la enfermedad y una evidencia de los beneficios de la cirugía precoz, podrían tratarse antes estos pacientes. "La epilepsia de larga evolución con crisis progresa con los años y aumenta el deterioro cognitivo, hay problemas de memoria o de habilidades visoespaciales", señala Mauri.

En sus más de 500 pacientes intervenidos, García de Sola insiste en la importancia de la terapia precoz. "Muchas de estas personas llegan a mi consulta mayores, tomando más de 20 pastillas diarias, con una vida complicada, ya que la medicación les machaca el sistema nervioso y su capacidad mental. Les explico que la operación es para controlar las crisis no para quitar la medicación por completo, pero muchos de ellos en un año pasan de la politerapia a la monoterapia e, incluso, a tomar sólo una pastilla por la noche. Es como si despertaran de un sueño", afirma.

No obstante, tanto los especialistas españoles como los autores del estudio y de un editorial, que también publica la revista JAMA, aclaran que este estudio se trata de un paso en la evidencia científica que habrá que corroborar con ensayos con más participantes que habrán de ser evaluados durante un tiempo de seguimiento mayor. Aún así, no dejan de ser buenas noticias para estos expertos en epilepsia.


elmundo.es


sábado, enero 14, 2012

El 30% de los pacientes epilépticos, aun bajo tratamiento, sufren crisis



El 30% de los pacientes epilépticos, aun bajo tratamiento, sufren crisis

A pesar de tomar medicación, el 30% de los pacientes con epilepsia no la tienen bien controlada. Esto significa que sufren crisis mensuales, semanales y hasta de manera diaria, con importante impacto en su calidad de vida y que repercute de forma negativa en su salud. Controlar estas crisis es necesario, pero en la actualidad no siempre se consigue con el arsenal farmacológico disponible (hay unos 15 medicamentos antiepilépticos) ni con la cirugía de la epilepsia. Por fortuna, un nuevo fármaco, la retigabina, actúa en el cerebro por una vía diferente a la de los otros antiepilépticos y reduce las crisis, según informa en esta entrevista Vicente Villanueva, adjunto al Servicio de Neurología y coordinador de la Unidad Multidisciplinar de Epilepsia del Hospital La Fe, de Valencia.

    Por CLARA BASSI
    10 de enero de 2012

¿Es muy frecuente la epilepsia? ¿Cuántos casos hay en nuestro país?

La epilepsia afecta aproximadamente a entre el 0,7% y el 1% de la población. Esto significa que en una población de unos 50 millones puede haber entre 400.000 y 500.000 personas afectadas, que es la cantidad que habría en España.

¿Y esta cifra se mantiene estable o aumenta?

En general, la cifra se mantiene bastante estable, aunque quizá algunas causas que provocan la epilepsia disminuyen, mientras que otras aumentan. La epilepsia debido a lesión durante el parto o el sufrimiento de los niños al nacer es más infrecuente porque las condiciones del nacimiento han mejorado y, en cambio, es más frecuente en las personas más mayores.

¿Qué porcentaje de los casos de epilepsia se caracterizan por tener crisis no controladas?

El 70% de los pacientes se controla -no tienen tantas crisis- con medicación. Pero el 30% de los pacientes epilépticos, aun tomando medicamentos, siguen con crisis y no están controlados. Estos casos se llaman de epilepsia refractaria o resistente a los fármacos.

¿Cuándo se considera que una crisis no está controlada? ¿Cuántos tratamientos tienen que haber fallado?

En estos momentos, a nivel internacional, se considera que un paciente no está bien controlado cuando ha probado dos fármacos distintos y no ha respondido a ellos.

¿Con qué periodicidad tienen crisis estos pacientes?

Son variables, pero podríamos afirmar que en los pacientes más controlados son mensuales (unas dos al mes), aunque en algunos casos pueden ser semanales e, incluso, diarias. No obstante, en el grupo de pacientes no controlados también puede haber alguno que padezca una crisis una vez al año o una cada seis meses.

¿En qué consisten estas crisis? La mayoría de la gente las asocia a convulsiones, ¿pero son siempre así?

Hay muchos tipos de epilepsia y muchos tipos de crisis. Una creencia generalizada es que se manifiestan siempre con convulsiones pero, en realidad, solo las tienen entre el 10% y el 20% de los pacientes. Muchos padecen otros tipos de crisis en las que experimentan distintas sensaciones o se quedan desconectados, no responden a los estímulos; son las crisis parciales, simples o complejas.

¿Qué significa "desconectados"?

No son capaces de mantener una conexión con el mundo que les rodea. Se les habla y no reconocen lo que ha pasado a su alrededor ni durante las crisis.

¿Por qué es importante controlar las crisis de la epilepsia? ¿Qué consecuencias puede tener no hacerlo?

La epilepsia mal controlada puede asociarse a un aumento del riesgo de mortalidad: hay entre tres y cinco veces más posibilidades de morir por una crisis. Pero hay que decir que estas posibilidades son bajas, comparadas con la población sana. La segunda consecuencia es que estos pacientes tienen mayor riesgo de accidentes, como caídas u otros sucesos, derivadas de una crisis: si una persona está cocinando, se puede quemar o, si está subida a una escalera, se puede caer. Y la tercera, desde el punto de vista de la salud física y debido a crisis mal controladas durante años, pueden desarrollar alteraciones cerebrales, de deterioro de las funciones y capacidades cognitivas. Esto no sucede por una crisis aislada, pero si las sufre durante muchos años se puede asociar a una disminución de la capacidad cognitiva.

¿Cómo se han controlado hasta ahora las crisis de los pacientes que no consiguen controlarlas con el tratamiento convencional?

Con fármacos. Los más habituales son los antiepilépticos, que se han desarrollado desde el siglo XIX. A principios de los años noventa, se desarrollaron nuevos medicamentos, pero aún así, el número disponible era muy limitado y tenían efectos secundarios. Hoy en día contamos con fármacos más modernos, con menos efectos adversos y que se toleran mejor, distintos a los fármacos de los noventa. En conjunto, se puede afirmar que hay entre 15 y 16 antiepilépticos disponibles. Lo que se intenta es encontrar la combinación de fármacos que controla mejor las crisis; si se consigue que uno solo, estupendo. En caso de no controlar las crisis, planteamos la cirugía de la epilepsia.

¿De qué manera controla las crisis la cirugía de la epilepsia?

Se destina a pacientes con epilepsia no controlada, tras una evaluación rigurosa y controlada, en centros con suficiente experiencia. El objetivo es mejorar o erradicar las crisis en estos pacientes. Solo es posible aplicarla en un 5% de los pacientes con epilepsia. Hay varios tipos de cirugía. La más frecuente consiste en extirpar la zona del foco, tras localizarlo con distintas pruebas. Otro de los procedimientos es implantar un sistema de estimulación cerebral. Estas técnicas son paliativas, porque mejoran las crisis epilépticas, pero no las eliminan. Por último, hay otras medidas, como la dieta cetogénica, que en algunos casos también suponen mejoras para el paciente.

¿Qué caracteriza a este nuevo tratamiento de la epilepsia?

Este nuevo tratamiento actúa en el cerebro por una vía diferente a la de los fármacos desarrollados hasta el momento. La retigabina actúa sobre los canales de potasio que, de forma fisiológica, están en el cerebro y evita que las descargas del cerebro sean patológicas cuando se registra una crisis.

¿Hasta qué punto consigue este fármaco disminuir las crisis o controlarlas en estos pacientes?

Hasta ahora, según los últimos ensayos clínicos que se han realizado (estudios que se efectúan antes de sacar un fármaco al mercado), donde se ha comparado este medicamento con el efecto placebo (cuando un paciente no toma una medicación), los pacientes mejoran. Con este nuevo antiepiléptico, la retigabina, se ha observado una reducción de las crisis del 40% al 45%. Esto significa que si un paciente tenía 20 crisis, con la retigabina puede llegar a 12 o 13.


CONSECUENCIAS DE LA EPILEPSIA NO CONTROLADA


La epilepsia no controlada puede tener diversas repercusiones, además de las que se relacionan estrictamente con la salud. Según explica Vicente Villanueva, los riesgos psíquicos y físicos no solo se deben a la propia enfermedad, sino también a los efectos secundarios, desde el punto de vista médico y cognitivo, de la multitud de fármacos que se deben tomar. El afectado puede, incluso, desarrollar incapacidad intelectual. Pero sin duda, la repercusión menos comprensible de la epilepsia no controlada son sus connotaciones sociales, ya que esta enfermedad acusa, todavía hoy, el rechazo social. "Cuesta entender que, en pleno siglo XXI, en una sociedad avanzada, se rechace a las personas con epilepsia y que estas tengan problemas de diversa índole -laboral, social y personal- y dificultades para acceder a un trabajo cuando, en realidad, esto no debería ser así", explica Villanueva. Un ejemplo de las limitaciones a las que deben hacer frente en su vida cotidiana es que no pueden conducir, a menos que hayan permanecido durante un año sin crisis que alteren la conciencia, añade.

consumer.es

 

lunes, noviembre 07, 2011

Un buen diagnóstico cura el 70% de los casos de epilepsia infantil

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Un buen diagnóstico cura el 70% de los casos de epilepsia infantil


Expertos en neurofisiología se reúnen estos días en Granada para hablar sobre avances médicos

Con un buen diagnóstico y tratamiento, la epilepsia infantil se cura en el 70% de los casos, por lo que es esencial la intervención de un neurofisiólogo ya que no todas las convulsiones son epilépticas. Del 30% restante, otro 70% puede controlarse con medicación.

Según Francisco Villanueva, vicepresidente de la Sociedad Española de Neurofisiología Clínica, que celebra estos días una reunión en Granada, "a veces una convulsión febril puede ser síntoma de algo oculto que no se había descubierto".

Además, afirma que "ni los juegos de ordenador ni la televisión provocan epilepsia". Ante cualquier convulsión, el experto aconseja acudir al especialista porque un correcto diagnóstico neurofisiológico permite curar un 70% de los casos.

granadahoy.com
 

martes, septiembre 27, 2011

Lactancia materna reduce probabilidades de epilepsia infantil


Lactancia materna reduce probabilidades de epilepsia infantil

Un estudio publicado en la revista Evidencias Pediátricas demuestra que la lactancia materna se asocia a un menor riesgo de epilepsia infantil.

El estudio fue realizado con bebés recién nacidos entre los 5-12 años, que ha demostrado que los niños que recibieron lactancia materna más de un mes tuvieron menor riesgo de desarrollar epilepsia al compararlos con niños que recibieron lactancia materna un mes o menos.

Cuando fueron alimentados con leche materna durante 3-5, 6-8, 9-12 y más de 13 meses, tuvieron un riesgo de epilepsia un 26, un 39, un 50 y un 59% menor, respectivamente, después del primer año, al compararse con los alimentados con leche materna durante menos de un mes.

Además, los autores señalan que la protección sería mayor en el caso de lactancia materna exclusiva, y que se podría establecer una relación de causalidad por la fuerza de la asociación, la consistencia con otros estudios y la plausibilidad biológica.

Sin duda la leche materna es el mejor alimento que garantiza mayores beneficios a los niños y a las madres que dan de lactar.

rpp.com.pe

lunes, agosto 15, 2011

Viviendo con la epilepsia

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Viviendo con la epilepsia

Las crisis pueden ser visuales O auditivas, y no siempre existen convulsiones.

Carmen Vélez no nació en hospital ni en clínica. La mamá fue asistida por una partera en algún barrio seco y polvoso de Portoviejo (Manabí) hace 33 años. Carmen no lloró al nacer, padeció falta de oxígeno (hipoxia neonatal), la causa más común por la que se produce la epilepsia.

“El 90 por ciento de los pacientes que sufren de epilepsia padecieron de hipoxia neonatal.  El otro 10% son pacientes con traumatismos de cráneo, meningitis, malformaciones cerebrales y tumores”, manifiesta el neurocirujano Jimmy Hurtado.

Vélez pertenece a ese 90% de pacientes a los que el doctor Hurtado se refiere. La primera vez que surgieron los síntomas ella tenía 11 años. Lo que le sucedía en un principio, es algo que el doctor Hurtado califica como crisis de ausencia.  “Donde el niño puede quedarse de 4 a 30 segundos como desconectado. Está despierto pero no está consciente, no existe, es una epilepsia sin convulsión”, manifiesta Hurtado. Generalmente no pueden detectarse a no ser que el niño esté realizando alguna actividad y alguien (maestro, padre, o compañero) esté muy cerca de él, como para comprobar su estado.



ENFERMEDAD. La epilepsia es producida por la irritación de un grupo de neuronas, que generan una corriente eléctrica disociada que altera la conciencia y la motricidad, produciendo crisis, contracción y relajación de los músculos de forma alternativa.

Encierra varias crisis, la ya mencionada crisis de ausencia, crisis tónico clónica (la común, y que conlleva convulsiones y saliveo), crisis auditiva y crisis visuales. Vélez padece la crisis tónico clónica. Hace días atrás sufrió una en la calle mientras iba a la iglesia evangelista a la que asiste todas las tardes. Esto sucedió porque desde hace dos años Vélez dejó de tomar el medicamento que le recetaron para impedir las crisis. “Ya no las tomo porque no servían para nada. Yo soy evangélica y creo en la santísima trinidad, oro todos los días, Dios me ha asegurado que ya no padezco esa enfermedad”, afirma.

Antes tomaba una tableta de Tegretol (medicamento para la epilepsia), en la mañana y otra en la noche porque las crisis eran continuas,  dejó de tomarlas porque le producía angustia, además, cree que no van con lo que Dios quiere para ella. “Gastaba 60 dólares al mes solo en pastillas”. Vélez vive con su hija de 10 años y un perro french poodle. Tiene su propia casa en la cooperativa Ciudad Nueva.  Trabajaba de costurera pero desde hace algún tiempo no hace otra cosa que predicar la palabra de Dios. Viaja a El Carmen o recorre la ciudad. Su esposo vive en Valencia, España, desde hace algunos años, pero según cuenta, hace tres años no le envía nada. “Ahora está sin trabajo, antes trabajaba en el campo. Todo lo que necesito se lo pido a Dios y él me lo da”, indica.



MITOS. Ningún ataque convulsivo de epilepsia mata las neuronas. Ningún persona que esté padeciendo un ataque se puede morir ahogado con su lengua, a no ser que la muerda tan fuerte que la arranque y muera atragantado. Otro mito es creer que el paciente va a dejar de convulsionar si le jalan el “dedo del corazón”. Las crisis no pueden matar a un paciente, sin embargo depende de donde le dé la crisis, por ejemplo la puede sufrir mientras nada y entonces moriría ahogado.

Según el neurocirujano Jimmy Hurtado sufrir alucinaciones, como por ejemplo ver o escuchar cosas que no son reales, pueden ser crisis epilépticas. Todo depende del resultado que arrojen los análisis que se le hagan al paciente.



TRATAMIENTO. Todo depende del tipo de crisis que padezca el paciente. Si está en estado convulsivo constantemente se le aplica sedantes potentes para cortar el ciclo. Si la crisis son espaciadas se le recetan los anticonvulsivos como el Tegretol. También se puede llegar en casos extremos a la cirugía de la epilepsia, que consiste en operar de la cabeza al paciente para quitarles las neuronas dañadas causantes de las crisis.


eldiario.com.ec

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domingo, julio 10, 2011

Fármaco antiepiléptico afecta a bebés

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Fármaco antiepiléptico afecta a bebés

Los medicametos que poseen topiramato aumentan el riesgo de labio leporino y paladar hendido en el feto si la mujer los toma en el embarazo.


Los fármacos cuyo principal activo es el topiramato -recetados para tratar ciertos ataques en personas con epilepsia y también para prevenir algunos tipos de migraña-, aumentan el riesgo de labio leporino y paladar hendido en el bebé si la mujer los toma durante el embarazo. Así lo advirtió la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA).

Por eso, este organismo solicitó a los médicos que antes de prescribir estos fármacos, tanto en su marca comercial Topamax como en sus versiones genéricas, adviertan a las gestantes de los posibles riesgos que corre el feto.

Según los datos aportados por la FDA para lanzar su alerta, los fármacos con topiramato aumentan el riesgo de estos problemas durante el primer trimestre de embarazo. La prevalencia de labio leporino en los bebés expuestos a esta sustancia es de 1,4%, frente al 0,38% de los pequeños que no tuvieron exposición a la misma o el 0,55% de quienes estuvieron expuestos a otros fármacos antiepilépticos.

peru21.pe
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lunes, junio 06, 2011

Explican que un "déjà vu" es una pequeña crisis de epilepsia

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Explican que un "déjà vu" es una pequeña crisis de epilepsia

La mayoría de las personas creen que las convulsiones son un sinónimo de epilepsia, pero éstas se presentan en menos del 25% del total de los diferentes tipos de crisis.

¿Quién en su vida no ha tenido lo que llamamos un “déjà vu” (experiencia de sentir que se ha sido testigo o experimentado previamente una situación)? o ¿quién no se ha desconectado o ausentado de alguna conversación así sea por segundos? Por muy difícil de creer que sea, estas dos manifestaciones se deben a pequeñas crisis epilépticas asociadas a descargas eléctricas anormales en nuestro cerebro, lo cual no quiere decir que todos seamos epilépticos.  

La epilepsia no es una enfermedad en sí, más bien es un síndrome, es decir, un conjunto de síntomas (lo que siente el paciente) y signos (lo que vemos que le ocurre al paciente). La Liga Internacional contra la Epilepsia reconoce 41 síndromes epilépticos diferentes, cada uno con su propio pronóstico y tratamiento. Es una descarga eléctrica cerebral anormal y excesiva, que se repite en el tiempo y una sola crisis no se considera como tal.

La mayoría de las personas creen que las convulsiones son un sinónimo de epilepsia, pero éstas se presentan en menos del 25% del total de los diferentes tipos de crisis, las cuales son tantas como lugares tiene el cerebro, y estas a su vez dependen de en qué parte de éste se generan y cómo se propagan. En resumidas cuentas hay dos tipos de crisis: generalizadas, las cuales afectan a todo el cerebro y las focales, las cuales empiezan en una zona del cerebro y pueden quedarse en la misma zona o propagarse al resto convirtiéndose en una crisis generalizada. Éstas se presentan más de la mitad de las veces, siendo el “déjà vu” una de ellas.

El 1 a 2% de la población sufre de epilepsia, porcentaje representado en Chile por un mínimo de 340 mil personas con algún tipo de crisis epiléptica. Los pacientes que no tienen sus crisis controladas no pueden hacer una vida normal, ya que necesitan estar acompañadas la mayor parte del tiempo. Este síndrome suele presentarse en los primeros 10 años de vida, duplicándose el riesgo cuando se llega a los 60, básicamente por problemas vasculares cerebrales, degenerativos y otros.

El 61% de las causas son sintomáticas, es decir, que la epilepsia es la manifestación clínica de alguna enfermedad que se tiene en el cerebro. La gran mayoría de las causas no se pueden prevenir y sólo el 4% es hereditaria. La Epilepsia no hace distinción de sexo, raza o condición social.


Los tratamientos


El primer tratamiento médico para toda persona diagnosticada con epilepsia son los fármacos antiepilépticos, que actúan sobre el cerebro, pero lamentablemente algunos pueden presentar efectos secundarios. Según el Dr. Manuel Campos, Director del Centro de Epilepsia de la Clínica las Condes y de la Comisión Latinoamericana de la ILAE (Liga Internacional contra la Epilepsia),  “hoy existen alrededor de 25 tipos de fármacos antiepilépticos, en que los más antiguos tienen serios efectos psíquicos negativos (somnolencia, baja del rendimiento intelectual, cefalea, etc.)”. En Chile y Latinoamérica existe consenso sobre su uso, y con evidencia clínica se demuestra que el tratamiento a las crisis parciales con Levetiracetam, Carbamazepina y Lamotrigina, tienden a ser los más efectivos y seguros para los pacientes.

Al respecto, GlaxoSmithKline (GSK) recientemente patrocinó el II Simposio Internacional de Epilepsias, llamado “Avances en el tratamiento de las epilepsias”, que se llevó a cabo el 27 y 28 de mayo en la Clínica Las Condes. El principal invitado internacional fue el escocés Prof. Martin Brodie, reconocido científico, quien cuenta con el respeto de la comunidad médica mundial por su liderazgo en las últimas investigaciones relacionadas con los nuevos fármacos antiepilépticos. El objetivo de su visita fue difundir las últimas tendencias en el tratamiento para así mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

lasegunda.com

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