13/11/17

Epilepsia fotosensitiva [13-11-17]


Epilepsia fotosensitiva

Las características de los ataques son variables y dependen de la zona del cerebro en la que empieza el trastorno

Un enemigo silencioso, del que no queremos saber nada, se llama epilepsia. Las causas prácticamente se deben a una irritación cortical en el lóbulo temporal izquierdo, con manifestaciones que van desde la pérdida de la conciencia hasta crisis convulsivas.


Qué es la epilepsia

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la epilepsia es una enfermedad cerebral crónica que afecta a personas de todos los países y se caracteriza por convulsiones recurrentes. Las convulsiones son episodios breves de contracciones musculares que pueden afectar a una parte del cuerpo, llamadas convulsiones parciales o a su totalidad, llamadas entonces convulsiones generalizadas; en ocasiones se acompañan con la pérdida de la consciencia y del control de esfínteres.


Origen

Esos episodios se deben a descargas eléctricas excesivas de grupos de células cerebrales. Las descargas pueden producirse en diferentes partes del cerebro. Las convulsiones pueden ir desde episodios muy breves de ausencia o de contracciones musculares hasta convulsiones prolongadas y graves. Su frecuencia también puede variar desde menos de una al año hasta varias al día.


Síntomas

La OMS cita que las características de los ataques son variables y dependen de la zona del cerebro en la que empieza el trastorno, así como de su propagación. Pueden producirse síntomas transitorios, como ausencias o pérdidas de conocimiento, y trastornos del movimiento; de los sentidos, en particular la visión, la audición y el gusto; del humor o de la función mental. Las personas con convulsiones tienden a padecer más problemas físicos, tales como fracturas y hematomas, y mayores tasas de otras enfermedades o problemas psicosociales y de trastornos tales como la ansiedad o la depresión. El tipo más frecuente, 6 de cada 10 casos, es la epilepsia idiopática, es decir, la que no tiene una causa identificable. En muchos casos hay alteraciones genéticas subyacentes.


Dos millones de pacientes

Iniciando el mes de febrero de este año, la OMS señaló que la epilepsia afecta a 50 millones de personas a nivel mundial; en tanto que en México existen alrededor de dos millones de personas que presentan este mal. La OMS promulgó el próximo 9 de febrero como el Día Internacional de la Epilepsia.


Una enfermedad neurológica

Lilia Núñez Orozco, la vicepresidenta del Buró Internacional para la Epilepsia, en un comunicado explicó que la epilepsia es una enfermedad neurológica que se caracteriza por la presentación de crisis o ataques, que suceden porque ocurre una descarga neuronal desordenada y excesiva en algún sitio del cerebro y afecta a cualquier edad. No obstante, frecuentemente aparece en la infancia y en la adolescencia, donde se presentan el 75 por ciento de los casos.


Epilepsia sintomática o secundaria

La epilepsia con causas conocidas se denomina epilepsia secundaria o sintomática. Dichas causas pueden consistir en: a) daño cerebral por lesiones prenatales o perinatales, como asfixia o traumatismos durante el parto, bajo peso al nacer; b) malformaciones congénitas o alteraciones genéticas con malformaciones cerebrales asociadas; c) traumatismos craneoencefálicos graves; d) accidentes vasculares cerebrales, que privan al cerebro de oxígeno; e) infecciones cerebrales como las meningitis y encefalitis o la neurocisticercosis; f) algunos síndromes genéticos; g) los tumores cerebrales.


Epilepsia fotosensitiva

Según el Dr. Vittorio Porciatti, del Instituto de Neurofisiología en la Universidad de Pisa, la epilepsia fotosensitiva es un problema causado por una respuesta anormal del cerebro a las luces intermitentes, tipo flash, que se debe a que el mecanismo en el cerebro que controla la reacción a la información visual “es defectuosa o está ausente” en las personas que sufren este tipo de epilepsia. Además de las luces parpadeantes o relampagueantes rápidas, especialmente si son rojas, los ataques pueden ser causados, a veces, por ciertas formas y patrones geométricos.


Frecuencia del parpadeo luminoso

La frecuencia del parpadeo de luz que provoca estos ataques varía de persona a persona. Generalmente se da en frecuencias que oscilan entre los 5 y los 30 parpadeos por segundo (hertz). Hay personas, sin embargo, que son “fotosensitivos” a frecuencias más altas, aunque es poco común la epilepsia fotosensitiva por debajo de los 5 hertz. El Dr. Porciatti señala que el 0,5 % de la población total es epiléptica y el 3 % de esta cantidad, es decir el 0,015 % de la población total, es fotosensitiva. La epilepsia fotosensitiva es más común entre niños que entre adultos y más común en mujeres que en hombres.


Fuentes emisoras

Las fuentes emisoras son variadas, a continuación citamos algunos casos comprobados: En Inglaterra, se retiró de la web de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 una animación en la que aparecía su nuevo y polémico logo en movimiento y asociado con ciertos haces de luz muy veloces.

La causa es que esta animación provocó 22 denuncias de usuarios con epilepsia fotosensitiva. En el Reino Unido hay 23,000 personas que sufren este tipo de epilepsia y que sufrieron convulsiones al visualizarlo en la web, como denunció la organización Epilepsy Action.


La TV y la epilepsia

Un episodio de la serie llamada Pokemón, llamado “Denno Senshi Porygon” o el soldado eléctrico Porygon, fue emitido en Japón el martes16 de diciembre de 1997, a las 18:30 hora estándar en Japón. El episodio, que fue transmitido en más de 37 estaciones de televisión por la noche, siendo visto en poco más o menos 4.6 millones de hogares. Aproximadamente a de los 20 minutos en el episodio, hubo una escena en la cual Pikachu detiene algunos cohetes con su ataque de Impactrueno, resultando en una enorme explosión que iluminó la pantalla en luces rojas y azules. Estos destellos fueron extremadamente brillantes, con parpadeos en un radio de 12 Hz por aproximadamente 4 segundos en casi toda la pantalla, y luego por 2 segundos abarcando toda la pantalla.


El daño Pokemón

En esta escena, los televidentes comenzaron a quejarse de visión borrosa, dolores de cabeza, mareos y náuseas. Otros tuvieron convulsiones, ceguera y pérdida de la conciencia. La Agencia contra Incendios del Japón reportó que un total de 685 televidentes de los cuales 310 niños y 375 niñas, fueron llevados a los hospitales en ambulancias. Aunque muchas víctimas se recuperaron en la ambulancia, más de 150 de ellos fueron admitidos en los hospitales. Dos personas permanecieron hospitalizadas por más de dos semanas. El suceso se repitió, luego de que un noticiero retransmitió imágenes de las escenas del episodio en donde aparecen las luces destellantes. Aunque la histeria colectiva indujo a que más de 12 mil niños presentaran síndromes similares a la epilepsia.


Nintendo

También en el año 1997, la compañía de videojuegos Nintendo lanzó el juego Star Fox 64. Luego, varias revistas de Nintendo hablaron de que Gordon, el jefe del Área 6, con su rayo arcoíris, dejó a varios jugadores con epilepsia
fotosensitiva.


Diagnóstico

El diagnóstico puede realizarse observando la correlación entre la exposición a los estímulos visuales específicos y la actividad convulsiva. Una investigación más precisa se puede llevar a cabo mediante la combinación de un estudio con electroencelograma (EEG) con un dispositivo de producción de estimulación fótica intermitente (IPS). El dispositivo IPS produce tipos específicos de estímulos que se pueden controlar y ajustar con precisión. El médico de pruebas ajusta el dispositivo IPS y busca anomalías características en el EEG, como respuesta paroxística, que son consistentes con PSE y/o puede anunciar el inicio de la actividad convulsiva. La prueba se debe detener antes de que ocurra realmente un ataque.


Tratamiento y pronóstico

Definitivamente no recomendamos asistir a lugares en los que exista iluminación a través de colores y tonos rojos, mucho menos si éstos son intermitentes. No hay cura disponible para la epilepsia fotosensitiva, aunque la sensibilidad de algunos pacientes puede disminuir con el tiempo. El tratamiento médico está disponible para reducir la sensibilidad, con valproato de sodio se prescribe comúnmente. Aunque acá, por la agresividad que tiene este fármaco sobre el hígado, así como otras sales de ácido valpróico, no recomendamos este tratamiento. Insistimos, si padeces este problema de salud, es mejor aprender a evitar situaciones en las que podrían estar expuestos a estímulos que desencadenan convulsiones y/o tomar medidas para disminuir su sensibilidad si se exponen inevitablemente. Estas acciones conjuntas pueden reducir el riesgo de convulsiones a casi cero como en muchos pacientes con este padecimiento.


Efecto Bucha

Una afección relacionada con la epilepsia fotosensitiva, es el efecto Bucha, también conocido como parpadeo vértigo. Aunque sin ir tan lejos como la epilepsia. Acá, después de la exposición a la luz estroboscópica las víctimas se sienten mareadas, desorientadas y debilitadas. Este fenómeno fue identificado por el Dr. Bucha durante la década de 1960, investigando una serie de caídas inexplicables de helicópteros. Los pilotos que lograron sobrevivir explicaron que antes de perder el control de su nave, citaron que experimentaron sensaciones de mareo y confusión. El Dr. Bucha descubrió que el rotor del helicóptero, cuando giraba a determinadas velocidades, podía producir destellos de luz solar a frecuencias que coincidían con las frecuencias eléctricas de las ondas cerebrales del sistema nervioso central, induciendo síntomas similares a los ataques de epilepsia, incluidos desorientación y náuseas, entre otros. El efecto Bucha ha sido utilizado como principio de funcionamiento de algunos tipos de armas no letales.
 

30/10/17

Francesc Sanmartí: «La epilepsia no es para toda la vida» [30-10-17]


Francesc Sanmartí: «La epilepsia no es para toda la vida»

  • La mayoría de los casos pediátricos se controlan con fármacos y desaparecen con el tiempo
  • En los casos resistentes a la medicación, técnicas como la estimulación del nervio vago pueden reducir las crisis
La incidencia de la epilepsia en la infancia es de 45 nuevos casos al año por cada 100.000 niños menores de 10 años. Esta cifra aumenta a 113 por 100.000 antes del año. Además de ser más frecuente que en adultos, la epilepsia infantil es más complicada de manejar por sus múltiples causas. La mayoría de los casos pediátricos se controlan con un solo fármaco. Sin embargo, una minoría significativa desarrolla una epilepsia que no cede con la medicación. La cirugía, la dieta cetógena o la estimulación del nervio vago mejoran algunos casos.

«Contrariamente a una idea muy generalizada, la epilepsia no es algo para toda la vida. En una gran mayoría de los pacientes, alrededor del 70 o el 75%, se pueden controlar las crisis con el tratamiento», explica Francesc Sanmartí desde la experiencia de sus 36 años como epileptólogo infantil. Durante los últimos diez años coordinó la Unidad de Epilepsia Pediátrica y del Adolescente del Hospital Universitario San Juan de Dios, en Barcelona, y en 2008 impulsó la Unidad de Trastornos del Sueño en niños. La Sociedad Española de Epilepsia le concedió en octubre pasado el premio a la mejor trayectoria profesional.

¿Por qué se producen las crisis?

La epilepsia se caracteriza por una predisposición a generar convulsiones debido a una actividad excesiva y sincronizada de las neuronas. Dependiendo de la zona donde se producen las descargas, hay diferentes manifestaciones: motoras, sensoriales (alucinaciones visuales o auditivas), sensitivas (hormigueos) o alteraciones de la conciencia.

¿Cuáles son los casos más graves?

Los producidos por encefalopatías, que se presentan en edad pediátrica, incluso en el primer año, como el síndrome de Dravet, o más tarde como el Lennox-Gastaut. Son complicadas por su tratamiento y pronóstico. Para afrontarlas hay armas como los antiepilépticos, que en la actualidad son unos 25, y tratamientos no farmacológicos, como el inmunomodulador, con ACTH y diversos tipos de corticoides o inmunoglobulinas. También se puede recurrir a la dieta cetógena o a la estimulación del nervio vago.

¿Cuándo se opta por la cirugía?

En los casos debidos a una lesión estructural, como una malformación del desarrollo de la corteza cerebral. Debe estar localizada en una zona resecable sin riesgo de secuelas. Hay que sopesar las ventajas y los inconvenientes en cada paciente y hacer un estudio prequirúrgico en una unidad de monitorización continua. De los que llegan aquí, uno de cada cuatro es candidato a cirugía.

¿Cuándo se debe hacer?


Precozmente si se sospecha que es candidato a cirugía, porque, de lo contrario, la persistencia de las crisis provoca deterioro cognitivo y alteración de la conducta. Lo ideal es intervenir antes de los dos años.

¿Y si no admite cirugía?

Si no es posible la cirugía, hay que valorar si hay una causa o es de etiología desconocida. La evolución natural de la epilepsia, incluso cuando se presenta como una encefalopatía, es la disminución de la frecuencia de crisis. Hay pacientes en los que se inicia durante el primer año y van a tener crisis toda la vida, aunque con menor frecuencia. En la mitad de los que responden al tratamiento desaparecen después de dos años. Y el 95% quedan libres a los cinco años.

¿Y en la epilepsia resistente?

Se tratan con la estimulación del nervio vago y con estimulación profunda, dos técnicas que no necesita eliminar tejido. Esta última requiere más experiencia para decidir cuando está indicada.

¿Cuándo se opta por la estimulación del vago?

Es una intervención rápida, de una hora, en pacientes refractarios a la medicación que no son candidatos a cirugía y en los que ha fracasado la dieta cetógena. Se estimula el nervio vago izquierdo, que inerva en menor cuantía el corazón y no provoca interferencias en el ritmo cardiaco. Se coloca un electrodo subcutáneo por debajo de la clavícula. A modo de marcapasos, envía impulsos eléctricos al cerebro para disminuir la excitabilidad de las neuronas. En nuestra unidad se han colocado más de 40 estimuladores y en la mitad de los pacientes se redujeron la crisis al 50% o más. El efecto se nota de seis meses a dos años después de la intervención. Además del efecto sobre las crisis, el niño está más conectado con el ambiente, más atento e interacciona más socialmente.

¿Se podrá tratar con métodos no invasivos?

Se han hecho estudios con estimulación transcraneal y se ha comprobado que inhibe la hiperexcitabilidad neuronal de forma transitoria. Todavía está en desarrollo.


Dieta cetógena

No se sabe muy bien cómo una dieta rica en grasas y pobre en proteínas e hidratos de carbonos reduce las crisis en la epilepsia que no responde a los fármacos, explica Sanmartí. A los tres meses de iniciarla, con preparados especiales, un tercio de los pacientes reducen sus crisis a la mitad. «Requiere el ingreso del niño una semana para iniciarla, ver su tolerancia, porque puede provocar vómitos, y explicar bien a la familia cómo hay que hacerla», explica. Esta dieta sustituye la fuente habitual de energía del cerebro, la glucosa, por los cuerpos cetónicos derivados del metabolismo de las grasas.

26/10/17

Sonambulismo se asocia a la epilepsia [26-10-17]


Sonambulismo se asocia a la epilepsia

La neuróloga del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, María Ingrid Alanís Guevara, señaló que hasta en un 40 por ciento de los casos, el sonambulismo se asocia a epilepsia.


Dijo que “resulta fundamental que, quien padece dicha parasomnia, se estudie a profundidad, no sólo con la polisomnografía, sino también con electroencefalogramas que permitan un diagnóstico preciso”.

La experta, adscrita al Hospital de Especialidades del IMSS en el estado, indicó que el sonambulismo es una parasomnia caracterizada por una alteración en la conducta durante el ciclo superficial del sueño.

Explicó que es expresada a través de conductas automáticas que pueden ser tan breves como sentarse y hablar o dar unos pasos, hasta casos extremos como salir del domicilio e incluso conducir un vehículo.

“Por mucho tiempo se le veía como algo chistoso y no se le daba mayor importancia”, sin embargo recientemente se han establecido aspectos muy interesantes sobre el sonambulismo, como el que ya se señaló, que hasta en un 40 por ciento tiene una asociación con la epilepsia, reiteró.

Detalló que cuando la persona es sonámbula, se ha observado que presenta alteraciones en la conducción eléctrica cerebral, lo cual se concluyó cuando este trastorno dejó de tratarse solamente como una parasomnia y se realizaron estudios aparte de la polisomnografía que incluyeron el ya referido elecrtoencefalograma.

Además, destacó, dentro del sinfín de formas de epilepsia, existen las llamadas nocturnas, dentro de las cuales están las frontales y las temporales caracterizadas no tanto por convulsiones, sino por trastornos conductuales como los que se expresan en el sonambulismo.

En este punto refirió el caso de Cecilia, paciente quien a sus 47 años ya tenía tiempo con sonambulismo, “solía levantarse y caminar, de ahí no pasaba, pero las cosas cambiaron cuando empezó a salir de casa, lo cual le implicaba bajar escaleras y ´se cayó´”.

Cecilia, como en la mayoría de los casos de sonambulismo, solía levantarse entre dos y tres de la mañana, variable muy importante porque “en el ciclo de sueño hay dos fases importantes que se conocen como REM y No REM, REM significa movimientos oculares rápidos que es el periodo cuando soñamos”.

El No REM por su parte, continuó, como su nombre lo indica no hay movimientos oculares “es donde es más difícil que la persona despierte y es en este periodo de las dos a tres primeras horas de sueño cuando se presenta el sonambulismo”.

Destacó que cuando se establece el diagnóstico de sonambulismo, el tratamiento es farmacológico y se administra como mínimo durante seis meses y tanto al administrarlo como al retirarlo, se hace de manera progresiva “nunca de un día para otro” para evitar se produzca dependencia.

Detalló que el sonambulismo suele ser más común en la infancia y también en la adolescencia, en el primer caso debido al proceso de conocimiento y capacidad de asombro propio de los niños, mientras que en los adolescentes, puede deberse a la 'explosión hormonal' característica de esta etapa.

Luego, dijo, suele haber otro pico de aparición en individuos entre los 40 y los 50 años, pero lo común es que, si hubo sonambulismo durante la niñez, es prácticamente un hecho que éste reaparecerá.

Asimismo indicó que al margen del tratamiento, las personas con este tipo de parasomnia, idóneamente deben evitar el consumo de café, té, refrescos oscuros, así como bebidas alcohólicas y tabaquismo.

 

17/10/17

Explican que un "déjà vu" es una pequeña crisis de epilepsia [17-10-17]


Explican que un "déjà vu" es una pequeña crisis de epilepsia

La mayoría de las personas creen que las convulsiones son un sinónimo de epilepsia, pero éstas se presentan en menos del 25% del total de los diferentes tipos de crisis.

¿Quién en su vida no ha tenido lo que llamamos un “déjà vu” (experiencia de sentir que se ha sido testigo o experimentado previamente una situación)? o ¿quién no se ha desconectado o ausentado de alguna conversación así sea por segundos? Por muy difícil de creer que sea, estas dos manifestaciones se deben a pequeñas crisis epilépticas asociadas a descargas eléctricas anormales en nuestro cerebro, lo cual no quiere decir que todos seamos epilépticos.  

La epilepsia no es una enfermedad en sí, más bien es un síndrome, es decir, un conjunto de síntomas (lo que siente el paciente) y signos (lo que vemos que le ocurre al paciente). La Liga Internacional contra la Epilepsia reconoce 41 síndromes epilépticos diferentes, cada uno con su propio pronóstico y tratamiento. Es una descarga eléctrica cerebral anormal y excesiva, que se repite en el tiempo y una sola crisis no se considera como tal.

La mayoría de las personas creen que las convulsiones son un sinónimo de epilepsia, pero éstas se presentan en menos del 25% del total de los diferentes tipos de crisis, las cuales son tantas como lugares tiene el cerebro, y estas a su vez dependen de en qué parte de éste se generan y cómo se propagan. En resumidas cuentas hay dos tipos de crisis: generalizadas, las cuales afectan a todo el cerebro y las focales, las cuales empiezan en una zona del cerebro y pueden quedarse en la misma zona o propagarse al resto convirtiéndose en una crisis generalizada. Éstas se presentan más de la mitad de las veces, siendo el “déjà vu” una de ellas.

El 1 a 2% de la población sufre de epilepsia, porcentaje representado en Chile por un mínimo de 340 mil personas con algún tipo de crisis epiléptica. Los pacientes que no tienen sus crisis controladas no pueden hacer una vida normal, ya que necesitan estar acompañadas la mayor parte del tiempo. Este síndrome suele presentarse en los primeros 10 años de vida, duplicándose el riesgo cuando se llega a los 60, básicamente por problemas vasculares cerebrales, degenerativos y otros.

El 61% de las causas son sintomáticas, es decir, que la epilepsia es la manifestación clínica de alguna enfermedad que se tiene en el cerebro. La gran mayoría de las causas no se pueden prevenir y sólo el 4% es hereditaria. La Epilepsia no hace distinción de sexo, raza o condición social.


Los tratamientos


El primer tratamiento médico para toda persona diagnosticada con epilepsia son los fármacos antiepilépticos, que actúan sobre el cerebro, pero lamentablemente algunos pueden presentar efectos secundarios. Según el Dr. Manuel Campos, Director del Centro de Epilepsia de la Clínica las Condes y de la Comisión Latinoamericana de la ILAE (Liga Internacional contra la Epilepsia),  “hoy existen alrededor de 25 tipos de fármacos antiepilépticos, en que los más antiguos tienen serios efectos psíquicos negativos (somnolencia, baja del rendimiento intelectual, cefalea, etc.)”. En Chile y Latinoamérica existe consenso sobre su uso, y con evidencia clínica se demuestra que el tratamiento a las crisis parciales con Levetiracetam, Carbamazepina y Lamotrigina, tienden a ser los más efectivos y seguros para los pacientes.

Al respecto, GlaxoSmithKline (GSK) recientemente patrocinó el II Simposio Internacional de Epilepsias, llamado “Avances en el tratamiento de las epilepsias”, que se llevó a cabo el 27 y 28 de mayo en la Clínica Las Condes. El principal invitado internacional fue el escocés Prof. Martin Brodie, reconocido científico, quien cuenta con el respeto de la comunidad médica mundial por su liderazgo en las últimas investigaciones relacionadas con los nuevos fármacos antiepilépticos. El objetivo de su visita fue difundir las últimas tendencias en el tratamiento para así mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

13/10/17

¿Qué es la epilepsia? [13-10-17]


¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es una enfermedad asociada al cerebro ya que se caracteriza como alteraciones de la actividad cerebral. Durante un episodio de epilepsia el cerebro va a enviar señales anormales, lo que va a producir convulsiones repetitivas, impredecibles e incontrolables.

El tipo de convulsión o crisis epiléptica depende en gran medida de la parte del cerebro que esté afectada y también de la causa de la epilepsia. A veces hay personas que pueden sentir una sensación rara, una especie de hormigueo o incluso cambios emocionales antes de cada convulsión.

A esta fase previa de la epilepsia se le llama aurea. A veces hay que tener la precaución de que los procesos epilépticos pueden asociarse también a procesos que tienen que ver con arritmias de los ventrículos del corazón. Esto ocurre porque hay canales de iones (proteínas que transportan los iones al interior o al exterior de las células) que son similares en el corazón y en las células del cerebro.

Las alteraciones de algunos de estos canales, generalmente si son de origen genético, pueden producir que afecten tanto a las células del corazón como a las del cerebro, lo que conlleva que el paciente sufra episodios epilépticos e incluso episodios de muerte súbita cardiaca.

El tratamiento puede producirse mediante medicación y algunas veces mediante cirugías. Si la epilepsia se debe a un proceso tumoral o relacionado con vasos sanguíneos o incluso de procesos de sangrado en el cerebro el tratamiento predominante suele ser la cirugía, sin embargo a través de medicamentos específicos se puede evita o reducir las convulsiones. Por ello estos medicamentos se llaman anticonvulsivos.

 

9/10/17

¿Qué no se debe hacer cuando un niño sufre de epilepsia? [9-10-17]


¿Qué no se debe hacer cuando un niño sufre de epilepsia?


Normalmente cuando los niños sufren ataques epilépticos las personas recurren a la opción de colocar objetos en la boca, pues creen que ayudará a controlar el ataque, pero lo cierto es que no se puede; eso no ayuda y es un daño significativo.

El neurólogo Luis Briceño, relató que los ataques no se pueden prever. Indicó que lo normal al momento de un escenario epiléptico es soltar la ropa y acostar a quien sufre, de medio lado para luego llamar a organismos de seguridad.

Quienes sufren de ataques epilépticos pueden aplicarse una cirugía pero esta tiene indicaciones específicas, que cuando se tenga una lesión, se pueda extraer y ayudar al paciente para disminuir la crisis.

Si un epiléptico está bien controlado, puede llevar una vida normal, por lo que se recomienda no consumir bebidas alcohólicas y tener un régimen alimenticio saludable.

29/6/17

Convulsiones epilépticas en el lupus eritematoso sistémico [29-6-17]


Convulsiones epilépticas en el lupus eritematoso sistémico

Desarrollo
(Rheumatology Unit, Department of Internal Medicine, State University of Campinas, Brazil) -

Objetivo:

Evaluar la frecuencia y factores de riesgo de las convulsiones epilépticas en una gran cohorte de pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES).

Métodos:

Se estudiaron 519 pacientes consecutivos con LES, con un seguimiento que variaba entre los 4 y los 7,8 años. Se determinó el tipo y la frecuencia de los factores de riesgo asociados con las convulsiones epilépticas agudas y recurrentes en el LES.

Resultados:

Se identificaron 60 (11,6%) pacientes con convulsiones epilépticas. Los episodios ocurrieron al comienzo de los síntomas del LES en 19 (31,6%) y tras el comienzo del LES en 41 de los 60 (68,3%) pacientes. De los 60, 53 (88,3%) pacientes tuvieron convulsiones epilépticas agudas sintomáticas y 7 pacientes (11,7%) tuvieron convulsiones epilépticas recurrentes. Las variables asociadas con las convulsiones epilépticas agudas al comienzo del LES fueron ictus (p = 0,0004) y anticuerpos antifosfolipídicos (p = 0,0013).

Las convulsiones epilépticas durante el seguimiento estuvieron relacionadas con nefritis (p = 0,001), los anticuerpos antifosfolipídicos (p = 0,005) y las convulsiones epilépticas al comienzo de la enfermedad (p = 0,00001). Los 7 pacientes que presentaron convulsiones epilépticas recurrentes presentaban el síndrome antifosfolipídico y anormalidades en el EEG interictales.

Conclusiones:

Se observaron convulsiones epilépticas en el 11,2% de los pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES). Se relacionó a los anticuerpos antifosfolipídicos y al ictus con las convulsiones epilépticas al comienzo del LES.

Los pacientes con nefritis, convulsiones epilépticas al comienzo del LES y anticuerpos antifosfolipídicos sufrían un riesgo mayor de padecer ataques agudos sintomáticos durante el seguimiento. La recurrencia de las convulsiones epilépticas ocurrió en 1,3% de los pacientes y estuvo asociada con el síndrome


22/6/17

Nueva técnica para intervenir a pacientes de epilepsia inoperables


Nueva técnica para intervenir a pacientes de epilepsia inoperables


Una nueva técnica de diagnóstico, que combina el encefalograma y la resonancia magnética, puede detectar malformaciones en áreas profundas del cerebro que provocan epilepsia, y que hasta ahora eran inoperables.


webconsultas.com

Una nueva prueba diagnóstica, que se encuentra en fase experimental, permite la detección de malformaciones que desencadenan la epilepsia, y que por su tamaño microscópico y su localización en áreas profundas del cerebro resultan invisibles al ojo humano, por lo que una intervención quirúrgica resulta muy compleja en este tipo de pacientes, muchos de los cuales no responden bien al tratamiento con fármacos, y necesitan recurrir a la cirugía para controlar sus crisis epilépticas.

La técnica –RM Funcional-EEG (RMf-EEG)–, que ha sido desarrollada en el marco de un proyecto de investigación promovido por médicos e ingenieros de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), el Hospital La Fe, y el grupo médico ERESA, se ha creado adaptando y combinando dos prueba diferentes: el encefalograma (EEG), con el que se registran los picos de actividad cerebral relacionados con la epilepsia cuando no se encuentran en fase de crisis epiléptica (descargas interictales), y la resonancia magnética de alto campo, con la que se obtienen imágenes de actividad de las descargas interictales e imágenes anatómicas de alta resolución sobre las que se superponen las imágenes de actividad.

Como ha explicado el Dr. Vicente Belloch, director científico de ERESA, las imágenes conseguidas con la resonancia se utilizan para elaborar una reproducción informática en 3D del cerebro, que sirve a los cirujanos como guía para poder realizar la intervención con una gran precisión y mejores resultados. Además, al poder determinar la zona donde se encuentran las lesiones, algunos pacientes que antes no podían ser operados se podrán beneficiar de las ventajas de la cirugía.





El 'big data', clave en la investigación médica


La creación de esta prueba diagnóstica ha sido posible gracias a la aplicación del big data. De hecho, los investigadores Addisson Salazar y Gonzalo Safont, de la UPV, han explicado que adaptando métodos avanzados de aprendizaje automático y fusión de datos, han logrado interpretar las imágenes de pacientes epilépticos que se habían obtenido al combinar la resonancia magnética y el encefalograma, e identificar las pautas espaciales y temporales asociados al foco epiléptico, lo que ha facilitado su caracterización y localización, además de permitir identificar sus interacciones con el cerebro del afectado.