14/4/2014

Viviendo con la epilepsia 14-04-2014

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Viviendo con la epilepsia

Las crisis pueden ser visuales O auditivas, y no siempre existen convulsiones.

Carmen Vélez no nació en hospital ni en clínica. La mamá fue asistida por una partera en algún barrio seco y polvoso de Portoviejo (Manabí) hace 33 años. Carmen no lloró al nacer, padeció falta de oxígeno (hipoxia neonatal), la causa más común por la que se produce la epilepsia.

“El 90 por ciento de los pacientes que sufren de epilepsia padecieron de hipoxia neonatal.  El otro 10% son pacientes con traumatismos de cráneo, meningitis, malformaciones cerebrales y tumores”, manifiesta el neurocirujano Jimmy Hurtado.

Vélez pertenece a ese 90% de pacientes a los que el doctor Hurtado se refiere. La primera vez que surgieron los síntomas ella tenía 11 años. Lo que le sucedía en un principio, es algo que el doctor Hurtado califica como crisis de ausencia.  “Donde el niño puede quedarse de 4 a 30 segundos como desconectado. Está despierto pero no está consciente, no existe, es una epilepsia sin convulsión”, manifiesta Hurtado. Generalmente no pueden detectarse a no ser que el niño esté realizando alguna actividad y alguien (maestro, padre, o compañero) esté muy cerca de él, como para comprobar su estado.



ENFERMEDAD. La epilepsia es producida por la irritación de un grupo de neuronas, que generan una corriente eléctrica disociada que altera la conciencia y la motricidad, produciendo crisis, contracción y relajación de los músculos de forma alternativa.

Encierra varias crisis, la ya mencionada crisis de ausencia, crisis tónico clónica (la común, y que conlleva convulsiones y saliveo), crisis auditiva y crisis visuales. Vélez padece la crisis tónico clónica. Hace días atrás sufrió una en la calle mientras iba a la iglesia evangelista a la que asiste todas las tardes. Esto sucedió porque desde hace dos años Vélez dejó de tomar el medicamento que le recetaron para impedir las crisis. “Ya no las tomo porque no servían para nada. Yo soy evangélica y creo en la santísima trinidad, oro todos los días, Dios me ha asegurado que ya no padezco esa enfermedad”, afirma.

Antes tomaba una tableta de Tegretol (medicamento para la epilepsia), en la mañana y otra en la noche porque las crisis eran continuas,  dejó de tomarlas porque le producía angustia, además, cree que no van con lo que Dios quiere para ella. “Gastaba 60 dólares al mes solo en pastillas”. Vélez vive con su hija de 10 años y un perro french poodle. Tiene su propia casa en la cooperativa Ciudad Nueva.  Trabajaba de costurera pero desde hace algún tiempo no hace otra cosa que predicar la palabra de Dios. Viaja a El Carmen o recorre la ciudad. Su esposo vive en Valencia, España, desde hace algunos años, pero según cuenta, hace tres años no le envía nada. “Ahora está sin trabajo, antes trabajaba en el campo. Todo lo que necesito se lo pido a Dios y él me lo da”, indica.



MITOS. Ningún ataque convulsivo de epilepsia mata las neuronas. Ningún persona que esté padeciendo un ataque se puede morir ahogado con su lengua, a no ser que la muerda tan fuerte que la arranque y muera atragantado. Otro mito es creer que el paciente va a dejar de convulsionar si le jalan el “dedo del corazón”. Las crisis no pueden matar a un paciente, sin embargo depende de donde le dé la crisis, por ejemplo la puede sufrir mientras nada y entonces moriría ahogado.

Según el neurocirujano Jimmy Hurtado sufrir alucinaciones, como por ejemplo ver o escuchar cosas que no son reales, pueden ser crisis epilépticas. Todo depende del resultado que arrojen los análisis que se le hagan al paciente.



TRATAMIENTO. Todo depende del tipo de crisis que padezca el paciente. Si está en estado convulsivo constantemente se le aplica sedantes potentes para cortar el ciclo. Si la crisis son espaciadas se le recetan los anticonvulsivos como el Tegretol. También se puede llegar en casos extremos a la cirugía de la epilepsia, que consiste en operar de la cabeza al paciente para quitarles las neuronas dañadas causantes de las crisis.


eldiario.com.ec

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12/4/2014

Sonambulismo se asocia a la epilepsia


Sonambulismo se asocia a la epilepsia

La neuróloga del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, María Ingrid Alanís Guevara, señaló que hasta en un 40 por ciento de los casos, el sonambulismo se asocia a epilepsia.


elsiglodedurango.com.mx

Dijo que “resulta fundamental que, quien padece dicha parasomnia, se estudie a profundidad, no sólo con la polisomnografía, sino también con electroencefalogramas que permitan un diagnóstico preciso”.

La experta, adscrita al Hospital de Especialidades del IMSS en el estado, indicó que el sonambulismo es una parasomnia caracterizada por una alteración en la conducta durante el ciclo superficial del sueño.

Explicó que es expresada a través de conductas automáticas que pueden ser tan breves como sentarse y hablar o dar unos pasos, hasta casos extremos como salir del domicilio e incluso conducir un vehículo.

“Por mucho tiempo se le veía como algo chistoso y no se le daba mayor importancia”, sin embargo recientemente se han establecido aspectos muy interesantes sobre el sonambulismo, como el que ya se señaló, que hasta en un 40 por ciento tiene una asociación con la epilepsia, reiteró.

Detalló que cuando la persona es sonámbula, se ha observado que presenta alteraciones en la conducción eléctrica cerebral, lo cual se concluyó cuando este trastorno dejó de tratarse solamente como una parasomnia y se realizaron estudios aparte de la polisomnografía que incluyeron el ya referido elecrtoencefalograma.

Además, destacó, dentro del sinfín de formas de epilepsia, existen las llamadas nocturnas, dentro de las cuales están las frontales y las temporales caracterizadas no tanto por convulsiones, sino por trastornos conductuales como los que se expresan en el sonambulismo.

En este punto refirió el caso de Cecilia, paciente quien a sus 47 años ya tenía tiempo con sonambulismo, “solía levantarse y caminar, de ahí no pasaba, pero las cosas cambiaron cuando empezó a salir de casa, lo cual le implicaba bajar escaleras y ´se cayó´”.

Cecilia, como en la mayoría de los casos de sonambulismo, solía levantarse entre dos y tres de la mañana, variable muy importante porque “en el ciclo de sueño hay dos fases importantes que se conocen como REM y No REM, REM significa movimientos oculares rápidos que es el periodo cuando soñamos”.

El No REM por su parte, continuó, como su nombre lo indica no hay movimientos oculares “es donde es más difícil que la persona despierte y es en este periodo de las dos a tres primeras horas de sueño cuando se presenta el sonambulismo”.

Destacó que cuando se establece el diagnóstico de sonambulismo, el tratamiento es farmacológico y se administra como mínimo durante seis meses y tanto al administrarlo como al retirarlo, se hace de manera progresiva “nunca de un día para otro” para evitar se produzca dependencia.

Detalló que el sonambulismo suele ser más común en la infancia y también en la adolescencia, en el primer caso debido al proceso de conocimiento y capacidad de asombro propio de los niños, mientras que en los adolescentes, puede deberse a la 'explosión hormonal' característica de esta etapa.

Luego, dijo, suele haber otro pico de aparición en individuos entre los 40 y los 50 años, pero lo común es que, si hubo sonambulismo durante la niñez, es prácticamente un hecho que éste reaparecerá.

Asimismo indicó que al margen del tratamiento, las personas con este tipo de parasomnia, idóneamente deben evitar el consumo de café, té, refrescos oscuros, así como bebidas alcohólicas y tabaquismo.

 

19/3/2014

Increíble niña cura su epilepsia con marihuana


Increíble niña cura su epilepsia con marihuana

Matt y Paige Figi era un matrimonio común y corriente, con deseos de hacer más grande su familia. Sin embargo, jamás imaginaron que embarazarse cambiaría sus vidas al punto de convertirlos en noticia viral. Te contamos su historia.

elsiglo.com.ve

Los deseos de tener otro bebé se hicieron realidad, pero la cigüeña decidió premiarlos no con uno sino con dos bebés: Charlotte y Chase, quienes llegaron al mundo 18 de octubre de 2006. Aunque el caso ya había sido noticia en el 2013, continúa siendo viral en las redes debido a la notable mejoría de esta pequeña que, gracias a la marihuana, tuvo una segunda oportunidad de vida.

Con el paso de los meses Charlotte empezó a presentar convulsiones sin ninguna explicación aparente. Tras innumerables exámenes y chequeos médicos la pequeña niña fue diagnosticada con síndrome de dravet, también conocida como la epilepsia mioclónica de la infancia o la EMGI. Se trata de una extraña epilepsia intratable debido a que las convulsiones no pueden ser tratadas con ningún medicamento. Con el tiempo la enfermedad se hizo más severa y los ataque más frecuentes.

Mientras muchas personas pierden su vida debido a su adicción a la marihuana, Charlotte Figi salvó la suya gracias a esta planta. Sin ella sencillamente no podría vivir. Difusión Mientras muchas personas pierden su vida debido a su adicción a la marihuana, Charlotte Figi salvó la suya gracias a esta planta. Sin ella sencillamente no podría vivir.

Los padres de la niña hicieron caso a los doctores y pusieron en práctica diversos tratamientos sin obtener ningún resultado exitoso. Matt dejó su trabajo en el ejército para dedicarle más tiempo a su hija. En el 2000 empezó a tomar fuerza la noticia de que la marihuana tenía increíblesefectos medicinales en pacientes con enfermedades como  el cáncer, glaucoma, VIH / SIDA, espasmos musculares, convulsiones, dolor intenso, náuseas y caquexia o pérdida de peso dramático y la atrofia muscular, entre otros.

Los padres desesperados continuaron con la búsqueda de tratamientos y hallaron un caso similar al de su pequeña que estaba siendo tratado con marihuana, los resultados eran esperanzadores.Para este Charlotte había perdido la capacidad de caminar, hablar y comer y tenía 300 ataques a la semana. En esos episodios de convulsión llegó a detenerse el corazón de la infante, pero fue reanimada con éxito.

Fue entonces cuando Paige decidió probar la marihuana medicinal. Los científicos no entienden completamente los efectos a largo plazo del consumo de marihuana, sin embargo los resultados fueron sorprendentes, lograron hacer lo que hasta la fecha ningún medicamento.

24/2/2014

La epilepsia aumenta el riesgo de ahogamiento 24-02-2014


La epilepsia aumenta el riesgo de ahogamiento


Las convulsiones elevan el peligro en las bañeras y piscinas, señalan los expertos

Tener epilepsia podría plantear un riesgo significativamente mayor de muerte por ahogamiento, señala un informe reciente.
El estudio, que analizó información recopilada en todo el mundo, halló que los epilépticos tenían una probabilidad entre 15 y 19 veces mayor de ahogarse en comparación con la población general. Los epilépticos con problemas de aprendizaje, los que recibían atención institucional o los que habían sido sometidos a cirugía cerebral estaban en el mayor riesgo, de acuerdo con el estudio publicado en la edición del 19 de agosto de Neurology.

"Es importante que las personas epilépticas y sus cuidadores tomen medidas para evitar estas tragedias", recomendó el autor del estudio Dr. Ley Sander , del Instituto de neurología del Colegio Universitario de Londres, en un comunicado de prensa emitido por el editor de la revista, la American Academy of Neurology. "Las personas que tienen epilepsia activa deberían usar la ducha en lugar de la bañera, tomar medicamentos de manera regular para controlar las convulsiones y deberían ser supervisados de manera directa mientras nadan".

Sorprendentemente, la investigación encontró que los niños epilépticos tenían un menor riesgo de ahogamiento que los adultos. Sander explicó que esto probablemente se debía a que los niños recibían más supervisión directa.

El riesgo normal de ahogamiento es de casi siete muertes por 100,000 personas, según los estimados del Proyecto global de carga por enfermedad de 2000 de que casi 450,000 personas se ahogaron en todo el mundo en el año 2000.

healthfinder.gov


8/2/2014

Epilepsia ¿de qué se trata? 08-02-2014


Epilepsia ¿de qué se trata?

Este mal es más común de lo que pueda imaginar; de hecho, el listado de víctimas ha incluido a cerebros famosos, desde escritores (como Dante y Dickens) y compositores musicales (como Handel y Paganini), hasta poetas y personajes de todos los ámbitos. ¿De qué se trata?

La epilepsia es una disfunción que obedece a cambios breves y repentinos del funcionamiento cerebral, ocasionados por una descarga eléctrica en las neuronas, y no tiene nada que ver con el retraso mental.

Personas con retraso mental pueden experimentar ataques epilépticos, pero el hecho de que una persona tenga ataques epilépticos no quiere decir que tenga una deficiencia mental.

Una crisis epiléptica ocurre cuando una actividad eléctrica anormal en el cerebro, provoca un cambio involuntario en los movimientos o funciones del cuerpo, en el comportamiento de la persona o en la capacidad de mantenerse alerta.

Se trata de una interrupción breve y espontánea de la actividad neural, que interrumpe la función normal del cerebro y resulta en movimientos convulsivos o patrones anormales de comportamiento.

La crisis puede durar desde unos segundos hasta varios minutos. Hay más de 20 tipos de crisis epilépticas. Por esta razón, los síntomas son muy variables de una persona a otra, y dependen del lugar del cerebro en el cual ocurre la alteración de la actividad eléctrica.

La persona puede perder el sentido y desplomarse al piso, ponerse rígida o manifestar espasmos musculares (gran mal).

Pero hay otros tipos de crisis que no son tan “espectaculares”, entre ellas la llamada “crisis parcial”, en la que el paciente parece confundido o aturdido, y no responde a preguntas ni instrucciones.

Y algunas personas tienen ataques de epilepsia tan leves que ni siquiera son notados por otros. En esos casos la única manifestación de la crisis es una especie de “mirada perdida”; a este tipo de crisis se lo denomina “ausencia” y es común en la infancia.



> Cheque los síntomas

Es importante entender que existen varios tipos de crisis epilépticas. Por ejemplo, la llamada “crisis generalizada” puede manifestarse con pérdida brusca de conocimiento, caída al piso, contractura de los músculos de las extremidades y de la cara, seguida de sacudidas rítmicas.

Pero a veces, especialmente en niños y adolescentes, la crisis se presenta con pérdida de conocimiento, sin caída al piso ni convulsiones; con apenas unos segundos de duración, y con una rápida recuperación.

Las “crisis parciales” pueden presentarse con sensaciones extrañas o difíciles de describir; o con fenómenos auditivos o visuales, o sensación de hormigueo. Estos síntomas pueden aparecer en forma aislada o dar paso a una pérdida de conocimiento con movimientos automáticos de la boca, de las manos o de otra parte del cuerpo.

En algunos casos las crisis “parciales” pueden presentarse con sacudidas de una extremidad o de la mitad de la cara, sin pérdida de conocimiento.

La forma típica de epilepsia, conocida también como “gran mal” se presenta con sacudida de las cuatro extremidades; la persona pierde la conciencia y el control de los esfínteres. El episodio dura segundos o algunos minutos. Si persiste, el paciente puede entrar a lo que se conoce como “estado epiléptico” (una emergencia médica).



Conozca la causa

La epilepsia es un trastorno con muchas causas posibles. Cualquier evento que impida o distorsione el patrón normal de actividad neural puede conducir a la aparición de una crisis epiléptica.

Por ejemplo, en el cerebro existen los llamados “neurotransmisores”, que son sustancias encargadas de conducir el impulso nervioso entre las neuronas. También existen inhibidores de esos neurotransmisores, es decir, sustancias que regulan su actuación.

Pues bien, algunas personas tienen una cantidad muy alta de neurotransmisores, y si ese es el caso se puede incrementar de manera exagerada la actividad neural.

En otras personas se ha observado una cantidad muy baja de inhibidores de los neurotransmisores, lo cual también provoca que aumente la actividad neural. En ambos casos puede aparecer la epilepsia.

Como ya se dijo, las crisis epilépticas producen una alteración momentánea del funcionamiento cerebral, debido a la descarga súbita y desproporcionada de los impulsos eléctricos que forman parte de la función normal del cerebro.

Una descarga fuera de proporción puede afectar solamente una parte del cerebro (“crisis parcial”) o comprometer a todo el cerebro (crisis “generalizada”).

Por lo tanto, los síntomas que presente una persona durante una crisis epiléptica dependerán de la o las zonas del cerebro que estén siendo afectadas por la descarga. Lo cual lleva a que existan muchos tipos de crisis epilépticas.

Las crisis epilépticas pueden comenzar a cualquier edad, y es común que inicien en la niñez y la adolescencia. Y se presentan en todos los grupos humanos, sin distinción de edad, sexo, raza ni condición económica.



LOS SIGNOS DE ALARMA QUE ADVIETEN QUE SE ESTA PRODUCIENDO UN ATAQUE EPILEPTICO PUEDEN INCLUIR:


* Confusión mental

* Comportamiento infantil repentino

* Masticación falsa

* Parpadeo continuo

* Debilidad

* Sensación de fatiga extrema

* Periodos de “mente en blanco”, en los que la persona es incapaz de responder preguntas o mantener una conversación.

* Convulsiones



LA LOCALIZACION

La epilepsia es uno de los problemas neurológicos más frecuentes, y más que una enfermedad debe considerarse como el síntoma de una alteración cerebral provocada por una descarga eléctrica inusual en un área del cerebro hiperexcitable. O por problemas relacionados con los neurotransmisores que sirven de comunicación a las neuronas.

No existe en el organismo ninguna función que no sea regulada por el sistema nervioso, lo que permite entender la gran variedad de manifestaciones clínicas con que se puede expresar una crisis epiléptica

Todo síntoma, aún el más sutil, que aparezca de cuando en cuando, que sea de duración breve, que siempre manifieste las mismas características y que sea independiente de la voluntad del paciente, sugiere un evento relacionado con el cerebro (incluso las migrañas, deben ser descartadas como un episodio de tipo epiléptico).



EL DIGANOSTICO

Un diagnóstico definitivo de “epilepsia” empieza con la consulta de un testigo confiable de la víctima, debido a que es probable que el paciente no recuerde cómo le afecta el evento. El siguiente paso es un electroencefalograma, o examen de las ondas cerebrales.

Raramente un paciente con convulsiones tiene resultados normales en esos estudios. El paso más crítico es determinar qué causó la convulsión, lo cual significa una evaluación más completa.

Las convulsiones parciales que incluyen solo un lado del cuerpo pueden ser causadas por un trauma craneal, aneurismas y otras lesiones.

Las convulsiones generalizadas pueden ser causadas por un bajo nivel de sodio en la sangre, debido a una ingesta excesiva de agua o cualquier problema que prive al cerebro de la concentración de nutrientes imprescindibles para su buen funcionamiento, incluyendo oxígeno, calcio y magnesio.

Un nivel muy bajo de azúcar en la sangre puede causar convulsiones, como suele suceder cuando un diabético recibe una sobredosis de insulina o se salta una comida.

Una vez encontrada la causa, el paciente debe ser tratado para eliminar las convulsiones. Pero aproximadamente la mitad de todas las convulsiones son “idiopáticas”, es decir que no se puede encontrar una causa.

Finalmente, toda crisis convulsiva nunca debe calificarse de “epiléptica”, hasta que haya sido sometida a un diagnóstico diferencial que permita identificar de qué se trata. La razón es que el tratamiento bien orientado siempre tendrá mayor éxito y beneficio para el paciente.

Existe un número importante de situaciones clínicas que por sus manifestaciones deben ser diferenciadas de las crisis epilépticas. Entre las más frecuentes están:

* Hipoglucemia

* Migraña

* Síncope

* Arritmias cardiacas

* Narcolepsia

* Isquemias cerebrales transitorias.



COMO SE TRATA

Aproximadamente la mitad de todas las crisis epilépticas son “idiopáticas”, es decir, no se puede encontrar una causa del problema.

Por eso la terapia de medicamentos para el tratamiento debe ser dirigida por una neurólogo experimentado.

Por lo demás, la mayoría de los pacientes epilépticos responden al tratamiento con anticonvulsivos.

El propósito del tratamiento es que el paciente se libere de la crisis. La suspensión de los medicamentos debe considerarse cuando se ha logrado un control absoluto durante tres a cuatro años, siempre y cuando el electroencefalograma (EEG) no muestre anormalidades.

Ante el caso de una mujer embarazada, surge la pregunta de qué hacer con el tratamiento; pero es más riesgoso para el feto suspender el tratamiento a la madre..

Para obtener los mejores resultados el médico deberá elegir el anticonvulsivo más adecuado de acuerdo al tipo de crisis que presente el paciente.

Los anticonvulsivos tradicionales (muy conocidos en la práctica médica) incluyen carbamazepina, difenilhidantoinato de sodio, fenobarbital, primidona, ácido valproico, clonazepam y etosuccimida. Estos fármacos son considerados como “antiepilépticos de primer orden”.

Los medicamentos modernos incluyen lamotrigina, gabapentina, felbamato y vigabatrina. Para tratar las “crisis parciales”, que son las más comunes, el fármaco de elección es la carbamazepina, aunque hay otras alternativas como la difenilhidantoína, el fenobarbital, primidona y lamotrigina.

Debe considerarse el costo de los medicamentos en relación al estado socioeconómico del paciente.

En los pacientes con crisis generalizadas tónico-clónicas, la difenilhidantoína es el fármaco de primera elección. Y ante la falta de respuesta clínica o efectos tóxicos se puede utilizar fenobarbital, ácido valproico o carbamazepina.

25/1/2014

Cómo afrontar la epilepsia: una guía para pacientes y familiares 25-01-2014


Cómo afrontar la epilepsia: una guía para pacientes y familiares


La epilepsia es una enfermedad neurológica que afecta en nuestro país a unas 400.000 personas. El desconocimiento que existe por parte de la sociedad española sobre esta enfermedad ha llevado a crear una guía para que los pacientes y familiares adopten las medidas necesirias para convivir con esta patología.

Con motivo del desconocimiento que existe en la sociedad española sobre la epilepsia, una de las enfermedades neurológicas más antiguas del mundo, se ha publica "Cómo afrontar la epilepsia: una guía para pacientes y familiares", la primera guía editada en nuestro país. Esta obra ha sido desarrollada por el Grupo de Epilepsia de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Al acto de presentación de la guía celebrado esta semana por la Asociación valenciana de Lucha Contra la Epilepsia (ALCE) contó con la presencia del Dr. Javier López-Trigo, jefe de Unidad de Epilepsia del Hospital Universitario de Valencia, el Dr. Jerónimo Sancho, jefe del Servicio de Neurología del mismo centro, Dña. Llanos Sólvez Beneyto, presidenta de ALCE y Dña. Marta Torrado, concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de Valencia.

El Dr. Javier López-Trigoseñaló que 'el nacimiento de 'Cómo afrontar la epilepsia: una guía para pacientes y familiares' obedece a tres razones fundamentales. La primera tiene que ver con la necesidad de informar a la sociedad sobre una enfermedad profundamente estigmatizada. En segundo lugar, se trata de acercar su conocimiento a un nivel básico, de manera que sea comprensible para todos los segmentos de la sociedad. Y, finalmente, tratamos de responder de forma sencilla a las preguntas fundamentales surgidas en torno a la enfermedad".

La epilepsia es una de las patologías más desconocidas en nuestro país, tanto para la opinión pública como para pacientes. "Es necesaria una implicación de todos los estamentos para superar la gran desinformación que existe en torno a ella. Se trata de una enfermedad desconocida incluso para los propios afectados y quienes los rodean. La presentación de esta guía viene a subsanar una importante carencia, la inexistencia de obras de referencia para toda la sociedad en relación a un problema como la epilepsia", afirmó Llanos Sólvez.

Una guía útil

El manual consta de diez capítulos, que abarcan todos los problemas de índole médica, legal o social, con los que suelen enfrentarse los epilépticos y sus familias. También incluye un glosario de términos médicos y una guía de recursos donde los pacientes podrán ampliar información sobre cualquier aspecto de utilidad relacionado con la patología.

El lenguaje claro y sencillo permite llegar a los enfermos y sus familiares conocer y acercarse a la enfermedad así como adptar una vidad más saludable. La guía pretende contribuir a disminuir las elevadas cifras de ansiedad y depresión asociadas a la epilepsia y a mejorar notablemente su calidad de vida.

La epilepsia en España

La epilepsia es una enfermedad neurológica que afecta en nuestro país a unas 400.000 personas, diagnosticándose cada año alrededor de 20.000 casos nuevos. Hoy en día, la epilepsia tiene tratamiento y se puede controlar en más del 70% de los casos.

Sin embargo, según los últimos datos disponibles en España, existe un 23% de pacientes con crisis no controladas (pacientes farmacorresistentes), lo que repercute negativamente en la calidad de vida, el estado de salud y los niveles de ansiedad y depresión del paciente, impactando notablemente en el consumo de recursos sanitarios y no sanitarios. En este sentido, se hace necesaria la utilización de nuevas terapias orientadas no sólo a disminuir o anular las crisis epilépticas, sino también a mejorar los trastornos asociados a la epilepsia, lo que redundará en una mayor calidad de vida para los pacientes.

Un nuevo fármaco logra reducir a la mitad las crisis de epilepsia


Un nuevo fármaco logra reducir a la mitad las crisis de epilepsia

entornointeligente.com

La epilepsia es una enfermedad que afecta a alrededor de 4 o 5 de cada 1.000 personas y el porcentaje en países subdesarrollados puede incrementarse a entre 23 y 40 personas de cada mil. En España, 300.000 personas sufren esta patología.

Para todos ellos es una gran noticia la aparición de un nuevo medicamento que consigue reducir a la mitad, e incluso remitir en el 5% de los casos, las crisis en pacientes epilépticos que antes no habían tenido éxito. Lo ha demostrado un ensayo clínico en el que participa el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia junto a otros hospitales europeos y americanos.

El 30% de los pacientes han probado varios fármacos y no consiguen controlar las crisisEl nuevo fármaco, que tiene como principio activo el perampanel, ayuda a disminuir la excitabilidad neuronal y pacientes que no habían respondido a otros tratamientos controlan sus crisis al 90% de lo que lo hacían inicialmente.

Según Patricia Smeyers, del servicio de Neuropediatría de La Fe de Valencia, "el 30% de los pacientes que sufren epilepsia han probado varios fármacos y no consiguen controlar las crisis, con lo que hay que intentar nuevos tratamientos con otros mecanismos de acción como en este caso este medicamento".

La unidad de epilepsia de La Fe lleva varios años probando en ensayos clínicos este medicamento en los pacientes que no han respondido a otros tratamientos. "Hemos estudiado aquí un grupo de pacientes que, conjuntamente con otros hospitales europeos y americanos, hacen un total de 1.500 adolescentes probados en todo el mundo", ha explicado la doctora.

Los resultados, según Smeyers, "son esperanzadores", ya que se está demostrando que en el 30 o 40% de los casos las crisis se reducen a más de la mitad e incluso en un 5% se quedan sin crisis, "curados, podríamos decir", en remisión completa.

El fármaco se puede empezar a recetar en pacientes de más de 12 años que tengan crisis de inicio parcial en una parte del cerebro que se pueda generalizar a todo este órgano, así como a pacientes que hayan probado otros medicamentos y no hayan sido eficaces.


8/1/2014

¿Qué es la epilepsia?


¿Qué es la epilepsia?

teinteresa.es

La epilepsia es una enfermedad asociada al cerebro ya que se caracteriza como alteraciones de la actividad cerebral. Durante un episodio de epilepsia el cerebro va a enviar señales anormales, lo que va a producir convulsiones repetitivas, impredecibles e incontrolables.

El tipo de convulsión o crisis epiléptica depende en gran medida de la parte del cerebro que esté afectada y también de la causa de la epilepsia. A veces hay personas que pueden sentir una sensación rara, una especie de hormigueo o incluso cambios emocionales antes de cada convulsión.

A esta fase previa de la epilepsia se le llama aurea. A veces hay que tener la precaución de que los procesos epilépticos pueden asociarse también a procesos que tienen que ver con arritmias de los ventrículos del corazón. Esto ocurre porque hay canales de iones (proteínas que transportan los iones al interior o al exterior de las células) que son similares en el corazón y en las células del cerebro.

Las alteraciones de algunos de estos canales, generalmente si son de origen genético, pueden producir que afecten tanto a las células del corazón como a las del cerebro, lo que conlleva que el paciente sufra episodios epilépticos e incluso episodios de muerte súbita cardiaca.

El tratamiento puede producirse mediante medicación y algunas veces mediante cirugías. Si la epilepsia se debe a un proceso tumoral o relacionado con vasos sanguíneos o incluso de procesos de sangrado en el cerebro el tratamiento predominante suele ser la cirugía, sin embargo a través de medicamentos específicos se puede evita o reducir las convulsiones. Por ello estos medicamentos se llaman anticonvulsivos.