31/10/16

Epilepsia, una cicatriz en el cerebro [31-10-16]


Epilepsia, una cicatriz en el cerebro

Julieta Hough cuenta cómo es su vida con la enfermedad

La  epilepsia llegó a la vida de Julieta Hough de repente y en plena noche, como si fuera una pesadilla. Era 1998 y esta argentina que entonces tenía 21 años se despertó desorientada, en el suelo de su cuarto, sin saber qué le había pasado y por qué se sentía tan débil. Pensó que habría sido un mal sueño y se volvió a dormir, pero al poco tiempo, la escena se repitió. El mal sueño era real y tenía un nombre, le dijo el médico: epilepsia.

"Me hicieron una resonancia magnética y vieron una marca en mi cerebro que estaba ahí desde el nacimiento. Dijeron que era como si tuviera doblada una capa y así es como imagino yo la lesión", recuerda esta periodista que, desde 2004, vive en España.

Al principio, sintió vértigo, pero la medicación consiguió borrar las crisis a cambio de un poco de somnolencia y un ligero temblor en las manos -"me costaba pintarme las uñas-, recuerda-. La enfermedad llegó a estar tan controlada que, en 2007, Hough creyó que se había librado de ella. Sin embargo, en 2010, las crisis volvieron con ímpetu, de nuevo, en plena noche.

"Mi marido se dio cuenta de que me estaba poniendo rígida y empecé a convulsionar. Llamó a una ambulancia y todo empezó de nuevo", relata Julieta que tuvo miedo y se puso a bucear en internet, buscando información y ayuda. En el camino, se encontró con la Asociación Madrileña de Epilepsia (AME), con la que hoy colabora activamente, y que, junto a su familia, le sirvió para mirar adelante.

Hoy, sus crisis están de nuevo bajo control y hace una vida normal. Está a punto de terminar su tesis, conduce, va a menudo a la piscina y cuida de sus hijas, Ainara, de tres años, y Olivia, de ocho meses.

Pero no todos los casos son como el suyo. El 70% de las aproximadamente 400.000 personas que sufren epilepsia en nuestro país consigue mantener la enfermedad bajo control, explica el doctor José Serratosa, presidente de la Sociedad Española de Epilepsia (SEEP). "Pero un 30% no lo logra, lo que afecta seriamente a su calidad de vida y les provoca problemas en el aprendizaje o a la hora de trabajar". Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), en España el número de enfermos con discapacidad por epilepsia en edad activa es superior a las 26.000 personas y, de ellos, más de 18.000 sufren limitaciones respecto al trabajo.

Además, en muchos casos, el desconocimiento y el estigma que sigue rodeando a la enfermedad discriminan y dificultan aún más la vida de estos pacientes.

"Sigue habiendo muchos prejuicios. La enfermedad sigue siendo una gran desconocida en parte porque los que la tenemos controlada no hablamos del tema. Sólo se ven los casos más graves, por eso creo que es importante que los que tenemos la epilepsia bajo control lo contemos, demos la cara para que la gente vea que muchos podemos hacer una vida normal. Me gustaría que la gente lo hiciera, sobre todo las personas con proyección pública. Que alguien famoso dijera públicamente que tiene epilepsia ayudaría mucho", señala Hough.

Serratosa apunta que, en los últimos años, se ha avanzado mucho tanto en el diagnóstico como en el abordaje terapéutico de la enfermedad. "Gracias a pruebas de imagen, como la resonancia magnética o el electroencefalograma en vídeo se puede detectar mejor dónde está el foco del problema", explica el también especialista de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

Hay más de 100 tipos de epilepsia y, aunque las displasias corticales (alteraciones en la corteza cerebral) son la causa más frecuente, cualquier lesión cerebral (ya sea congénita o adquirida) puede dar origen a una epilepsia. En algunas áreas cerebrales, como el hipocampo, la posibilidad de que un daño se traduzca en una crisis es más habitual.

Al igual que hay una gran variabilidad en el origen de la epilepsia, también son muy distintos los síntomas que puede provocar. En algunos casos, las crisis provocan alteraciones leves del estado de consciencia o sensaciones anormales, mientras que en los más graves se presentan convulsiones generalizadas y una pérdida completa de la consciencia.

En cuanto al tratamiento, "cada vez hay más alternativas", señala José Serratosa. Cuando los fármacos no funcionan, continúa, "en algunos casos se puede recurrir a la cirugía, que permite retirar el foco epiléptico como si fuera un tumor". En nuestro país, hay siete unidades especializadas en cirugía de la epilepsia. También hay tratamientos basados en la estimulación cerebral o basados en seguir una dieta cetogénica, y la investigación sigue avanzando.

"Además, los pacientes deben controlar algunos aspectos, como la falta de sueño o el estrés emocional, porque suelen ser desencadenantes de las crisis", recuerda el especialista.

"Es necesario apoyar más a la investigación en este campo, que está arrojando muy buenos resultados", afirma el doctor Serratosa, quien también reclama que todos los posibles afectados puedan tener acceso a unidades especializadas, donde "se puede afinar en el diagnóstico y acceder a todas las alternativas terapéuticas disponibles".

QUÉ HACER SI PRESENCIA UNA CRISIS


  • Mantenga la calma y aleje cualquier objeto cercano que pueda hacer daño al paciente
  • Espere que ceda la crisis. Lo habitual es que dure más o menos un minuto.
  • No introduzca nada en su boca. Puede provocarle una lesión.
  • Ponga al paciente de costado y, en caso necesario, afloje su corbata o cualquier otro accesorio que pueda dificultar su respiración.
 

28/10/16

Pacientes con epilepsia, más cerca del aceite de cannabis

Pacientes con epilepsia, más cerca del aceite de cannabis

El uso es para quienes continúan con crisis aun con la medicación. El Estado sería el que lo proporcione. Este año, la Anmat autorizó a 85 personas a importarlo desde los Estados Unidos.


tn.com.ar

Desde hace años, familiares de enfermos con epilepsia exigen una ley de cannabis terapéutico. Finalmente, ayer, la Cámara de Diputados emitió dictamen de comisión a favor del proyecto que permitirá autorizar al Estado a proporcionar aceite de cannabis a los pacientes con epilepsia refractaria -es decir, aquellas personas que aún con la medicación adecuada no logran controlar sus crisis-, pero sin despenalizar el uso del autocultivo de la marihuana con fines medicinales.

“La epilepsia es una patología neurológica frecuente, ocurre cuando un grupo de neuronas descarga sus impulsos al unísono en lugar de hacerlo gradualmente y por turnos. Esta brusca andanada suele activar y encender a todo el cerebro y provocar la crisis, que puede ser generalizada o focalizada (si compromete sólo a una parte), y causar cambios en la atención o el comportamiento”, explica Alejandro Andersson, neurólogo, director médico del Instituto de Neurología Buenos Aires.

 “Se calcula que hay entre 4 y 77 epilépticos por cada 1000 habitantes. En la Argentina, por caso, son 13 cada mil”, agrega Andersson.

Acerca del uso de cannabis, el neurólogo señala que “hay un grupo de pacientes que no logra un control completo de las crisis con los tratamientos disponibles. Para ellos, hay una nueva alternativa terapéutica, diferente, basada en un extracto de marihuana, presentado como un aceite, que sólo contiene propiedades anticonvulsivantes, no psicológicas ni recreativas”.

Generalmente, las crisis comienzan entre los 5 y 20 años, aunque también hay más probabilidad de convulsiones en adultos mayores de 60. De todas maneras, pueden aparecer a cualquier edad.

El diagnóstico depende de múltiples factores y de estudios de laboratorio, mientras que el tratamiento se basa en fármacos para controlar las descargas eléctricas cerebrales anormales.

Los síntomas varían de una persona a otra y están precedidos por auras, que son las sensaciones previas a una crisis, como hormigueo, percepción de olores que no existen o cambios emocionales. Sobresalen las ausencias típicas, temblores violentos, convulsiones generalizadas -que involucran a todo el cuerpo e incluyen aura, rigidez muscular y pérdida de la lucidez mental- o parciales, según la parte del cerebro afectada.

El seguimiento neurológico adecuado requiere controlar periódicamente al paciente mediante análisis de laboratorio, dosaje de las drogas empleadas y electroencefalograma. El objetivo es lograr que los afectados puedan desempeñarse adecuadamente y desarrollar una vida normal.

3/9/16

El estigma de la epilepsia [3-9-16]

El estigma de la epilepsia

Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia y dentro de poco Oviedo son algunas de las ciudades que disponen de unidades especializadas para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las personas epilépticas. La escasez de estas unidades estriba en que se precisa de un equipo multidisciplinar y coordinado, con perfecto conocimiento actualizado, además de requerir medios diagnósticos de imagen avanzados como la resonancia magnética de última generación.

Cerca del 1% de la población padece epilepsia, una enfermedad crónica del sistema nervioso central. Sin embargo, con un tratamiento farmacológico adecuado y un régimen de vida similar al de la población general puede conseguirse el control total de las crisis en un 80-85% de los pacientes. La cirugía y otros tratamientos no farmacológicos también pueden resolver la problemática clínica en determinados casos. Para conseguir estos objetivos debe concretarse el tipo de epilepsia y el tipo de crisis del paciente, de modo que pueda seleccionarse el fármaco idóneo en cada caso, valorando para ello su eficacia y tolerabilidad potenciales.

Tratamiento

El arsenal de fármacos para tratar esta enfermedad es variado, tanto como tipos de epilepsia se detectan. En concreto existen en el mercado 19 antiepilépticos diferentes. «Se debe hablar de varias epilepsias. Se conocen 50 síndromes epilépticos, lo que genera el empleo de fármacos con distintos tipos de acción», destaca José Luís Herranz, neuropediatra del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander y miembro del grupo de estudio de epilepsia de la Sociedad Española de Neurología. 

Con el tratamiento adecuado, y mediante cirugía en los casos oportunos, se puede lograr un control y una remisión de la enfermedad óptima. Pero los candidatos que responden a la cirugía de la epilepsia siguen posteriormente estigmatizados por su enfermedad debido a la ignorancia existente entre la sociedad. Por otro lado, se ha demostrado que la causa de la enfermedad que se atribuye a determinados infecciones es un fenómeno infrecuente, aunque se detecta ahora en algunas personas de origen extranjero. «No es una enfermedad forzosamente hereditaria, aunque existan casos en los que sea así. Además, la epilepsia por asfixia del feto en el parto es también muy infrecuente hoy en día», señala Herranz.

Con el tratamiento adecuado, y mediante cirugía en los casos oportunos, se puede lograr un control y una remisión de la enfermedad óptima «Una sensibilidad a la luz se relaciona con la epilepsia, pero esto no es así exactamente. Hay que acabar con el estigma. La única contraindicación es la no ingesta de alcohol», aclara el experto, que ha contribuido a la edición del libro Evidencia científica en Epilepsia, con el patrocinio de la compañía UCB Pharma. En esta nueva obra «se revisan las características clínicas con las que deben reconocerse los síndromes epilépticos que afectan al recién nacido, al niño, al adolescente y al adulto, así como sus tratamientos farmacológicos o de otro tipo con evidencia de eficacia en los estudios de la literatura», explica Herranz, también profesor titular de Pediatría de la Universidad de Cantabria y asesor de este libro.

Es especialmente preocupante el caso de los niños con brotes epilépticos cuando se establece una sobreprotección innecesaria y se originan actitudes de rechazo inaceptables en las relaciones de amistad. Muchos de ellos responden correctamente a los tratamientos e incluso, precisamente por no ingerir alcohol y ser más prudentes, no sufren el mismo número de accidentes que las personas no afectadas.

Estudio LINCE

La Liga Española contra la epilepsia y los grupos de autoayuda intentan concienciar y difundir la normalidad del paciente epiléptico. Según datos del Estudio LINCE, promovido por los afectados y profesionales de la neurología, el coste medio anual de recursos sanitarios empleados por un paciente farmacorresistente en España es de 6.935 euros y más de la mitad de los afectados no puede trabajar a causa de su enfermedad. 
 Además, y como coincide en destacar Herranz, «el estudio demuestra que la epilepsia farmacorresistente conlleva limitaciones para el paciente y su familia». De hecho el 44% de los pacientes no trabajan a causa de su enfermedad y el 37,5% de las familias tienen que afrontar el sobrecoste personal por la necesidad de cuidador, lo que sucede en un 32,9% .

Las líneas de investigación de la epilepsia se orientan sobre todo a la mejora de la resonancia magnética (RM) para que sea más perfecta y sensible, utilizando para ello imanes más potentes que ofrecen imágenes más fieles, lo que orienta el diagnóstico y el tratamiento. Se investiga igualmente en fármacos y en la etiopatogenia de la enfermedad, incluso en los factores que condicionan el éxito o fracaso famacológico. En el hospital Marqués de Valdecilla se ha iniciado en este sentido una línea de trabajo con glucoproteína P puesto que se ha comprobado que si sus niveles son excesivos bloquea la acción farmacológica.



PRIMEROS AUXILIOS

¿Qué debemos hacer ante una crisis convulsiva en una vía pública? Desde la Asociación Solidaria Contra la Epilepsia recomiendan que delante de una persona que presente una crisis convulsiva hay que mantener, primordialmente, la calma. Lo siguiente será proteger la cabeza del afectado para evitarle posibles traumatismos craneales, colocando algo suave debajo de la cabeza y sujetándola. Por el mismo motivo hay que retirar de su alcance todos aquellos objetos potencialmente peligrosos con los que se pueda golpear.

La siguiente acción es procurar que las vías respiratorias estén libres. Para ello se debe aflojar la corbata, la camisa o cualquier tipo de indumentaria que lleve alrededor del cuello. Suavemente colocarlo en la posición lateral de seguridad que evitará el entorpecimiento de las vías respiratorias. Es muy importante no colocarle nada en la boca, a modo de objeto duro, ni agarrar la lengua. Es imposible que se trague la lengua, y el peligro de mordedura una vez ya ha empezado la crisis no se puede evitar.

Se aconseja quedarse a su lado hasta que la respiración se normalice y avisar a los servicios de urgencia. Es de gran importancia orientar de forma concreta al profesional sanitario de la evolución de la crisis porque puede ser de gran ayuda en el diagnóstico.




31/8/16

¿Trastornos psicóticos inducidos por fármacos antiepilépticos?

¿Trastornos psicóticos inducidos por fármacos antiepilépticos?

noticiasdelaciencia.com

La epilepsia es uno de los trastornos neurológicos más comunes.

El tratamiento con fármacos antiepilépticos puede inducir psicosis en algunos pacientes. Sin embargo, no existen definiciones acordadas o criterios de diagnóstico consensuados para el trastorno psicótico inducido por fármacos antiepilépticos.

En un nuevo estudio se ha intentado medir el nivel de riesgo de que los fármacos antiepilépticos diseñados para impedir o reducir los ataques puedan inducir o agravar trastornos psicóticos en algunos pacientes.

Se revisaron para ello los registros médicos de todos los pacientes con epilepsia a quienes un neuropsiquiatra les diagnosticó un trastorno psicótico, en el Real Hospital de Melbourne (Australia), entre enero de 1993 y junio de 2015. Los datos extraídos incluían información sobre el caso de epilepsia y su tratamiento, el perfil de los síntomas psicóticos y el resultado.

El equipo de Patrick Kwan, de la Universidad de Melbourne en Australia, examinó y analizó los registros médicos de 2.630 pacientes con epilepsia e identificó 98 (el 3,7%) con trastornos psicóticos. Entre ellos, a 14 (el 14,3%) se les diagnosticó un trastorno psicótico, y se determinó que este había sido desencadenado por sus fármacos antiepilépticos.

Los investigadores han llegado a la conclusión de que las mujeres, así como las personas con epilepsia en el lóbulo temporal, parecen tener una mayor probabilidad de desarrollar problemas psicológicos en respuesta a la medicación antiepiléptica, al menos a juzgar por el grupo de pacientes estudiado.
 

15/6/16

Ser una mujer epiléptica en Chile [15-6-16]


Ser una mujer epiléptica en Chile

Se estima que un 2% de la población nacional padece de este mal que ha cargado varios estigmas a lo largo de los años. Si bien hoy hay más información sobre ella, aún está latente la discriminación en contra de quienes padecen de este mal.

La epilepsia desde tiempos inmemoriales ha sido una enfermedad que ha cargado con varios estigmas y mitos. Incluso, hubo un tiempo en que se pensó que las personas que padecían de este mal estaban poseídas por el demonio y que la única cura para ellos era un exorcismo.

Con el avance de la ciencia y de la medicina, este concepto ha ido desapareciendo, sin embargo, aún muchas personas epilépticas sufren de discriminación de sus pares y hasta en sus lugares de trabajo.

Manuel Campos es neurocirujano y también presidente de la Liga chilena contra la epilepsia, una institución fundada hace más de 50 años en nuestro país y que tiene como misión acoger a las personas que padecen de este mal y darles tratamiento tanto médico como sicológico.

“Nuestra gran misión es que ninguna persona tenga limitada su vida por padecer de epilepsia”, nos comenta el especialista.

Según nos cuenta, actualmente en Chile un 2 % de la población tiene algún tipo de epilepsia, lo que en cifras más claras se traducen en 370 mil a 340 mil personas.

Una enfermedad estigmatizada

“Muchos piensan que la epilepsia es crónica y para toda la vida y eso es un error”, nos comenta el especialista para enumerarnos el sinfín de mitos que rodean a la epilepsia.

“Se piensa también que todas las epilepsias son genéticas o hereditarias, y resulta que de todos lo que tienen epilepsia, no más del 4% son hereditarias, por lo que minoría son hereditarias”, explica.

“Se cree que todos los que tienen epilepsia jamás controlan la enfermedad, sin embargo, quienes padecen de este mal, si toman los medicamentos óptimos, dos de cada tres, quedan totalmente libres de crisis y pueden hacer una vida completamente normal”, continúa.

“Tampoco es verdad que quienes tienen epilepsia tienen problemas mentales, los coeficientes intelectuales en general de los epilépticos son iguales que la gente normal”, agrega el neurocirujano.

Con los años también se ha dicho que las mujeres epilépticas suelen tener hijos con malformaciones. Respecto a esto, el doctor Campos es bastante claro.

“En general la tasa de maternidad con o sin epilepsia son similares. El problema es cuando una niña tiene epilepsia y está en edad fértil, no puede llegar y tomar cualquier medicamento anti epiléptico, ya que hay algunos fármacos que puede producir malformaciones de los niños, por lo que a esas mujeres, nosotros le damos fármacos que tengan los mínimos riesgos de lo bebés”, explica.

El especialista además nos indica que “hay tantos tipos de crisis epilépticas como lugares tiene el cerebro, de pende de dónde parta la crisis son los síntomas que va a tener el paciente”.

Para tratar estas epilepsias actualmente existen alrededor de 20 fármacos. “El problema es que sólo se incluye en el Auge las epilepsias controlables y con fármacos antiguos”, asegura.

Testimonio: “Cuando me dijeron el diagnóstico pensé que me iba a morir”

Natalia Valenzuela tiene 25 años y egresó de la carrera de periodismo. A ella se le diagnosticó a los 21 años que tenía epilepsia. El proceso, según nos cuenta fue bastante doloroso y angustiante, ya que su tipo de epilepsia es bastante particular, por lo que incluso llevó a los doctores a decirle erróneamente que tenía leucemia,

“En 2007 me desmayo un día, me da una convulsión y llego al hospital. Pero cuando desperté, resulta que se me habían olvidado 6 meses de mi vida. Era un cuadro de amnesia temporal y efectivamente nunca pudo volver a recuperar los recuerdos de esos seis meses”, nos cuenta Natalia.

“A mi me dio lo que se denomina displasia cortical. El cerebro deja de desarrollarse a los 21 años y el mío quiso crecer más y en esto se produjo una pequeña fisura que genera la displasia y por eso he perdido ciertos hechos de mi vida, además me hacía mover las manos y a veces hasta hablar como niñita”, relata Natalia que incluso nos cuenta algunas anécdotas generadas por su pérdida de memoria.

“Cuando caí al hospital se me olvidaron muchas cosas de años anteriores, se me olvidaron nombres de personas y varios secretos. Entonces estaba sentada con varios amigos y decía algo y resulta que era secreto lo que había dicho, así es que mis amigos me hicieron una lista de todo lo que podía o no decir”, relata con buen humor esta joven.

Pero eso no es todo, aunque parezca curioso, su enfermedad de manera indirecta la llevó a encontrar el amor.

“Cuando vuelvo del hospital llega a mi casa un amigo de hacía 8 años y lo miro y pregunto por qué había venido mi ex y mi mamá me dice ‘es tu amigo, Fernando’ y lo era, pero al final terminó siendo mi pololo, incluso me dijo que gracias a esa amnesia él me conquistó”, cuenta.

Respecto a cómo ha sido padecer de esta enfermedad, Natalia nos cuenta que lo más difícil ha sido cambiar sus hábitos de vida.

“Como me lo diagnosticaron a los 21 años ya me había tomado varios vasos de cerveza y varios vasos de ron, entonces de repente me dicen que no puedo volver tomar alcohol, además que antes de la fiesta tengo que dormir siesta y después de la fiesta tengo que dormir ocho horas”, relata Natalia.

Además, nos cuenta lo difícil que era que todo el mundo anduviera pendiente de ella, que si tomaba o no la pastilla, que si dormía lo suficiente, que por qué se demoraba mucho en el baño. Pero, según nos confiesa, lentamente las cosas han ido mejorando.

Al punto que si bien en un inicio llegó a tomar 10 pastillas diarias, hoy esas dosis han bajado, al igual que el número de sus crisis.

Nos asegura que si bien son muchas las personas que son discriminadas por se epilépticas, ella no se ha sentido excluida por padecer de esta enfermedad.

Respecto a cómo lo ha tomado su novio comenta: “para él ha sido un cambio y ha tenido que acostumbrarse, que tengo que almorzar a tal hora y otras cosas, además hay varios mitos como que dicen que los niños te salen con malformación por las pastillas y que uno no puede tener arrebatos adrenalínicos con el pololo porque te puede venir una crisis (ríe) ¡ese es otro mito!”.

“Igual esto nos ha unido, él me cuida y gracias a él desde el punto de vista sicológica ha sido un puntal para mí”, cuenta Natalia quien es parte de la Liga chilena contra la epilepsia, un lugar donde encontró todo el apoyo que requería.

Su próxima meta a cumplir, por el momento, es encontrar trabajo, algo que no ha podido no por su enfermedad, sino por “un poco de mala suerte”, pero está empecinada en torcerle muy luego la mano a su mala fortuna.
 

28/4/16

La epilepsia aumenta el riesgo de ahogamiento [28-4-16]


La epilepsia aumenta el riesgo de ahogamiento


Las convulsiones elevan el peligro en las bañeras y piscinas, señalan los expertos

Tener epilepsia podría plantear un riesgo significativamente mayor de muerte por ahogamiento, señala un informe reciente.

El estudio, que analizó información recopilada en todo el mundo, halló que los epilépticos tenían una probabilidad entre 15 y 19 veces mayor de ahogarse en comparación con la población general. Los epilépticos con problemas de aprendizaje, los que recibían atención institucional o los que habían sido sometidos a cirugía cerebral estaban en el mayor riesgo, de acuerdo con el estudio publicado en la edición del 19 de agosto de Neurology.

"Es importante que las personas epilépticas y sus cuidadores tomen medidas para evitar estas tragedias", recomendó el autor del estudio Dr. Ley Sander , del Instituto de neurología del Colegio Universitario de Londres, en un comunicado de prensa emitido por el editor de la revista, la American Academy of Neurology. "Las personas que tienen epilepsia activa deberían usar la ducha en lugar de la bañera, tomar medicamentos de manera regular para controlar las convulsiones y deberían ser supervisados de manera directa mientras nadan".

Sorprendentemente, la investigación encontró que los niños epilépticos tenían un menor riesgo de ahogamiento que los adultos. Sander explicó que esto probablemente se debía a que los niños recibían más supervisión directa.


14/4/16

Epilepsia, una falla cerebral [14-4-16]


Epilepsia, una falla cerebral

Las crisis epilépticas comienzas por lo regular entre los 5 y los 20 años de edad. Pueden haber antecedentes familiares de convulsiones.

La Epilepsia es una enfermedad que sufren todos los seres humanos debido a un trastorno cerebral, el cual produce convulsiones, las cuales son episodios que evidencian que la actividad cerebral está alterada y afecta la atención y el comportamiento de la persona.

Esta enfermedad por lo general se origina cuando ocurren cambios permanentes en el tejido cerebral, los cuales producen que el cerebro este demasiado excitado o agitado. El cerebro envía señales anormales, lo cual ocasiona convulsiones repetitivas e impredecibles.

Las causas comunes de epilepsia son:

-Accidente cerebrovascular o accidente isquémico transitorio (AIT).

-Demencia, como el mal de Alzheimer.

-Lesión cerebral traumática.

-Infecciones, como absceso cerebral, meningitis, encefalitis y SIDA.

-Problemas cerebrales presentes al nacer (anomalía cerebral congénita).

-Lesión cerebral que ocurre durante o cerca del momento del nacimiento.

-Trastornos metabólicos presentes al nacer (como fenilcetonuria).

-Tumor cerebral.

-Vasos sanguíneos anormales en el cerebro.

-Otra enfermedad que dañe o destruya el tejido cerebral.

-Uso de determinados medicamentos, como antidepresivos, tramadol, cocaína y anfetaminas.

¿Qué hay que hacer?

Las personas con epilepsia controlada de manera deficiente no deben manejar carro ni moto. También deben evitar la

maquinaria o las actividades riesgosas que podrían ocasionarle un fuerte golpe en la cabeza, como subir a lugares altos y montar en bicicleta.

El tratamiento para la epilepsia puede involucrar cirugía o medicación. Si las crisis epilépticas se deben a un tumor, vasos sanguíneos anormales o sangrado en el cerebro, la cirugía para tratar estos trastornos puede detener dichas crisis.

Los medicamentos para prevenir las convulsiones, llamados anticonvulsivos, pueden reducir el número de crisis futuras.

Estos fármacos se toman por vía oral. El tipo de medicamento que se recete depende del tipo de convulsión que tenga la persona.

Se debe acudir al médico para que este indique la dosis adecuada.

Siempre se deben tomar los medicamentos a tiempo y como los recetaron. Pasar por alto una dosis puede provocar que se presente una convulsión. Nunca se debe dejar de tomar ni cambiar medicamentos sin hablar primero con el médico.
 

13/4/16

La Marihuana Es Buena Para Niños Con Epilepsia Severa [13-4-16]


La Marihuana Es Buena Para Niños Con Epilepsia Severa: Estudio

Estudios recientes revelaron los beneficios del consumo de la marihuana en niños con problemas de epilepsia severa. De acuerdo a las investigaciones, los pequeños podrían ser altamente beneficiados con el consumo de un extracto de cannabis medicinal en tratamientos contra la enfermedad.

La investigación realizada por expertos del Langone Comprenhensive Epilepsy Center de la Universidad de Nueva York (EE.UU.)y publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS., indica que el extracto del cannabidoil, principal componente de la marihuana no ejerce efectos directos sobre el sistema nervioso central ni modifica sus funciones ni percepciones.

El experimento se basó en una muestra de 213 pacientes entre jóvenes y niños con edades promedio de 11 años diagnosticados con epilepsia severa a quienes les fue suministrado cannabidiol vía oral durante un periodo de 12 semanas. Los resultados mostraron que las convulsiones se había reducido en los niños una medida del 54 por ciento,

"Hasta ahora existen pocos estudios formales sobre este componente de la marihuana. Estos resultados son de gran interés, especialmente para los niños y los padres que buscan una respuesta para disminuir las convulsiones", aclara Orrin Devinsky, líder del estudio citado por Muy Interesante.