27/7/15

Los mitos de la epilepsia [27-07-15]

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Los mitos de la epilepsia

La epilepsia es una enfermedad frecuente que la sufren 1 a 2 personas de cada 200. Esto alcanza una cifra considerable en nuestro país y a miles de personas en el mundo.

Es una afección que se origina en el cerebro, pero no es una enfermedad mental. Se caracteriza por producir crisis que se reiteran en el tiempo y se manifiestan en las personas por una gran variedad de síntomas y signos en el cuerpo.

Estas son el resultado de una alteración cerebral transitoria debido a una descarga eléctrica anormal que se origina en las neuronas, que son las principales células nerviosas.

Una persona que tiene una crisis epiléptica puede experimentar una serie muy variada de signos y síntomas que reflejan las zonas del cerebro en las cuales se produce la actividad eléctrica anormal.

Algunos tipos de crisis pueden hacer a la persona perder la conciencia, caer al suelo, ponerse rígida y sacudir sus miembros o hacer muecas con la cara. Otras provocan que la persona se desconecte transitoriamente del medio, fijando la mirada unos instantes y presentando, o no, movimientos con la boca, las manos o posturas anormales.

Durante determinadas crisis se puede alterar la manera en que se perciben las imágenes, o sonidos inexistentes o sentir algo "raro" o  "distinto". Por lo tanto durante una crisis la persona puede actuar, moverse, pensar o sentir diferente debido a una alteración temporaria de funciones cerebrales como la conciencia, memoria, pensamiento, comportamiento, movimiento.

Esta enfermedad puede comenzar en cualquier etapa de la vida, sin embargo la incidencia es mayor en niños menores de 1 año y en personas mayores de 60.

En un porcentaje alto de personas los motivos no se pueden determinar, en otros casos puede responder a múltiples causas que incluyen: traumatismos de cráneo, tumores cerebrales, lesiones vasculares cerebrales (infartos, hemorragias, malformaciones), infecciones como meningitis y encefalitis, malformaciones congénitas, falta de oxigenación y lesiones en el nacimiento, cicatrices, otras enfermedades sistémicas o hereditarias que cursan con epilepsia.

En la mayoría de los casos no es hereditaria.

Si las crisis son bien controladas, la persona que la padece puede llevar una vida normal. La mayoría de las personas que la padecen y mantienen un control aceptable de las crisis, deben considerarse aptas para el desempeño de todo tipo de tarea laboral, con excepción de algunas especificas.

Si ocurren crisis con relativa frecuencia, se recomienda no manejar vehículos ni bicicletas por calles, avenidas o autopistas muy transitadas.

No debe impedirse tener relaciones sexuales o personales en general.

Es importante dormir bien y no suspender la medicación. Las crisis en general no dejan secuelas, solo aquellas que pueden durar más de cinco minutos llamado "Status", que es cuando el paciente sale de una crisis e ingresa a otra sin solución de continuidad.

En ese caso es imprescindible llamar a un servicio de emergencia y derivarlo a un centro asistencial.


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26/7/15

El retraso en el diagnóstico de la epilepsia puede alcanzar los diez años

 
El retraso en el diagnóstico de la epilepsia puede alcanzar los diez años

Cada año, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), se diagnostican entre 12.400 y 22.000 casos nuevos

lavozdegalicia.es

Unas 400.000 personas en España padecen epilepsia, una enfermedad neurológica que puede afectar a personas de cualquier edad, sexo o raza y que se caracteriza por una alteración del funcionamiento de las neuronas cerebrales que produce que los pacientes sufran crisis epilépticas espontáneas, cuya expresión varía entre alteraciones leves del estado de conciencia, movimientos involuntarios, sensaciones, pensamientos o emociones anormales hasta perdidas de conciencia completa y convulsiones generalizadas.

Cada año, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), se diagnostican entre 12.400 y 22.000 casos nuevos, y ayer se conmemoró el día nacional de la enfermedad. Los expertos alertan, no obstante, de q ue el retraso en el diagnóstico puede alcanzar los 10 años.

La epilepsia es una de las patologías neurológicas más frecuentes, es la segunda causa de consulta ambulatoria neurológica después de las cefaleas,  la segunda causa de atención neurológica en urgencias después del ictus y la tercera causa neurológica de hospitalización; no solo debida a la presencia de crisis epilépticas, sino por los accidentes derivadas de estas. La epilepsia también provoca una gran carga para el paciente y la familia y afecta gravemente a su calidad de vida porque, en general, y aunque en distintos grados, los enfermos no solo presentan problemas médicos, sino que con frecuencia padecen dificultades cognitivas y problemas de adaptación social.


Calidad de vida

«De acuerdo a los datos obtenidos para la realización del Libro Blanco de la Epilepsia en España de la SEN, un 70 % de los pacientes aseguran que la enfermedad afecta mucho o bastante a su calidad de vida, más del 60 % han visto afectado su rendimiento académico, la tasa de paro para estas personas es un 40 % superior a la de las personas sanas y en casi un 30 % de los casos algún miembro de la familia ha tenido que dejar su trabajo o reducir su jornada laboral por tener a un familiar afectado», explica el Dr. Juan Mercadé Cerdá, Coordinador del Grupo de Estudio de Epilepsia de la SEN.

24/7/15

Cómo dar primeros auxilios en caso de convulsiones [24-07-15]


Cómo dar primeros auxilios en caso de convulsiones

Las convulsiones son contracciones bruscas, involuntarias y anormales de los músculos provocadas por estímulos que tienen su origen en el sistema nervioso central. Existen dos tipos de convulsiones: tónicas, que son contracturas persistentes de los músculos y que ponen rígido el cuerpo; y las clónicas, que son contracciones de las extremidades con movimientos que sacuden a todo el cuerpo. Este material es preparado con el asesoramiento de la Cruz Roja Boliviana.

Causas

No toda convulsión se debe a una epilepsia, como se cree comúnmente, también se da por: una baja de la glucosa en la sangre; problemas en las cantidades de calcio, magnesio o sodio en el organismo; disminución de la oxigenación cerebral (asfixia, ahogamiento); intoxicaciones (alcohol, anfetaminas, cocaína); por tétanos, meningitis, y por una crisis de hipertensión.

Manifestaciones

Una persona que sufre de convulsión presenta contracciones musculares involuntarias y generalizadas en su cuerpo; expulsa espuma por la boca, orina y/o defeca de manera involuntaria y pierde el conocimiento. Por efecto de la convulsión, puede morderse la lengua.

¿Qué hacer?

Colocar una almohada debajo de la nuca de la persona para proteger su cabeza de los movimientos bruscos ocasionados por la convulsión; aflojar sus prendas de vestir; colocar un pañuelo o trapo blando entre sus dientes para prevenir que se muerda la lengua; abrigarla con una frazada para que no pierda o disminuya su temperatura.

Por otro lado, hay que tomar nota del tiempo de duración de la convulsión para informar al personal médico.

Lo que no se debe hacer

El auxiliador no debe introducir sus dedos a la boca de la persona que sufre convulsión, pues puede ocasionarle severas mordeduras; no debe sujetarle las extremidades, porque involuntariamente se puede provocar fracturas por los movimientos bruscos.

Después de la convulsión, la persona no recordará nada de lo que pasó, pero presentará dolores de cabeza y de los músculos; tendrá fatiga.

En caso de epilepsia

En algunos casos, la epilepsia es hereditaria, pero no es contagiosa. Cuando una persona sufre de esta enfermedad ocurre lo siguiente: se desploma en el suelo, su cuerpo presenta rigidez, respira de manera lenta, su cara y sus labios se tornan de color azul, tiene contracciones en sus extremidades (tres a cuatro minutos), cierra y abre los párpados, expulsa espuma por la boca, tiene una incontinencia de orina y es posible que se muerda la lengua.

Una vez que la persona se recupera, no recuerda nada de los hechos que vivió.

Convulsiones febriles

Los niños son los que presentan convulsiones febriles por efecto de la alta temperatura (fiebre). En este caso, se le debe poner en la cabeza paños de agua fría y friccionar con alcohol el pecho y los miembros (manos y pies). Es conveniente la intervención de un pediatra.

23/7/15

Embarazo y epilepsia, cómo cuidar el cuerpo sin dañar al bebé

 
Embarazo y epilepsia, cómo cuidar el cuerpo sin dañar al bebé

El año pasado una mujer embarazada con epilepsia perdió la vida y estiman que fue por un golpe en su casa durante una convulsión. Los especialistas consultados por El País aseguraron que esto se da en casos aislados y que las mujeres no deben tener miedo sino precaución y planificación con su médico

elpais.com.uy.-LETICIA COSTA DELGADO04

Miles de mujeres viven con el deseo, el sueño de que su cuerpo pueda albergar vida alguna vez y tener familia. Para cientos de ellas es sumamente natural y espontáneo. Para otras es más complejo porque su cuerpo sufre alguna enfermedad que aleja ese sueño de la realidad o dificulta su alcance.

Una de las enfermedades que hacen que las mujeres deban planificar con cuidado su embarazo es la epilepsia, un trastorno cerebral en el cual tienen crisis (convulsiones) repetidas durante un tiempo. Las crisis son episodios de alteración de la actividad cerebral que producen cambios en la atención o el comportamiento, con movimientos involuntarios (según describe la Biblioteca de los Institutos de Salud de Estados Unidos).

Se estima que 30.000 personas padecen la enfermedad en Uruguay. En la mayoría de los casos tomar la medicación adecuada y tener cuidado con las horas de descanso o el sometimiento al estrés prolongado, suelen ser condiciones suficientes para que hombres y mujeres mantengan controladas las convulsiones e incluso vivan sin ellas. Sin embargo, en el caso de las mujeres, a la hora de desear un embarazo se presentan ante un conflicto porque los medicamentos que controlan su enfermedad pueden dañar al bebé. ¿Entonces?

De acuerdo al documento "Pautas para el manejo de la epilepsia durante el embarazo", elaborado por la Policlínica de Alto Riesgo Obstétrico y el Instituto de Neurología del Hospital de Clínicas, es importante que tanto el ginecólogo como el neurólogo de la paciente estén al tanto del deseo de concebir para poder planificar la estrategia a seguir.

De todo el espectro de drogas antiepilépticas existen algunas asociadas directamente con el riesgo de malformaciones. Si la mujer las está tomando le pueden indicar reemplazarlas por otras con menores incidencias.

"La elección del fármaco ideal debe realizarse de manera individualizada considerando la eficacia del mismo según el tipo de epilepsia que presenta la paciente y sus potenciales efectos adversos", indica el documento.

"Cualquier mujer con epilepsia puede embarazarse y la mayoría transcurre una gestación normal, dando lugar a un recién nacido normal", dejó en claro Alejandro Scaramelli, profesor agregado de Neurología y director de la sección Epilepsia y del programa de Cirugía de Epilepsia del Clínicas, quien participó en la elaboración de las guías.


Fatalidad.

Según pudo saber El País, una mujer epiléptica embarazada perdió la vida en 2014 y la comisión de mortalidad materna del Ministerio de Salud Pública estimó que fue debido a un traumatismo causado en una crisis en su hogar. El País intentó comunicarse con representantes de la comisión para conocer más sobre el caso, pero no pudo tener acceso. Consultado sobre en qué casos podría darse un desenlace fatal como ese, Scaramelli respondió que "es excepcional que haya un desenlace fatal en el embarazo. Poco frecuentemente, puede ocurrir una rotura uterina o una hemorragia intracraneana en el feto, si hubo un traumatismo abdominal importante en el curso de una crisis".

Las nuevas pautas recomiendan diferir la concepción si la frecuencia de las crisis es muy elevada y si son tónico-clónicas (movimientos involuntarios de todo el cuerpo) o con alto riesgo de traumatismo.

"Tampoco hay que obsesionarse con evitar crisis en el embarazo", puntualizó Scaramelli, "ya que pretendiendo hacerlo con el mantenimiento o el incremento de dosis de algunos fármacos, aumenta el riesgo de malformaciones", advirtió y dijo que hay que tener en cuenta que la mayoría de las malformaciones se producen en los tres primeros meses del embarazo, "por lo que es otra razón para planificar e informar presencia de embarazo o deseo del mismo cuanto antes a sus médicos tratantes, particularmente al neurólogo".

Finalmente, se recomienda firmemente el amamantamiento, enfatizó el especialista. Claudia Camejo, neuróloga grado 3, agregó dos consejos prácticos: tomar la medicación el día del parto y tratar de dormir después. Es normal el miedo, precisó, pero la mayoría no tiene complicaciones, aseguró.


La mayoría tuvo un bebé sano, pero hay temor.

Claudia Camejo, profesora grado 3 del Instituto de Neurología recordó que años atrás un estudio local obtuvo que de 200 mujeres con epilepsia embarazadas en Uruguay, el 96% habían dado a luz a bebés recién nacidos sanos. La mayoría de las mujeres, comentó la especialista, tienen miedo a que su bebé nazca con problemas, pero tomando precauciones el riesgo es similar al de cualquier mujer, subrayó.

22/7/15

Es seguro suspender el tratamiento con anticonvulsivos en niños epilépticos [22-07-2015]


Es seguro suspender el tratamiento con anticonvulsivos en niños epilépticos

Un estudio halla un riesgo relativamente bajo de desarrollar enfermedad intratable

Por lo general es seguro suspender los anticonvulsivos en niños con epilepsia que han dejado de tener convulsiones mientras están en tratamiento, debido a que no están en riesgo de desarrollar epilepsia intratable, halla un estudio de la Clínica Mayo.

La epilepsia intratable, que afecta a cerca del diez por ciento de los niños epilépticos, es una afección en la que los medicamentos por sí solos no controlan la convulsiones, y éstas a su vez tienen un efecto debilitante sobre la calidad de vida del paciente.

"Normalmente se recomienda suspender el uso de anticonvulsivos en niños epilépticos que hayan dejado de tener convulsiones durante el tratamiento para evitar efectos secundarios a largo plazo. Esos efectos secundarios potenciales incluyen enlentecimiento cognitivo, falta de coordinación, cambio de peso, deterioro del comportamiento y daño hepático, declaró en el comunicado de prensa de la Mayo la doctora Katherine Nickels, neuróloga pediatra. "Sin embargo, pocos estudios han examinado el riesgo de la epilepsia intratable después de suspender la medicación anticonvulsiva, y los riesgos reportados varían ampliamente".

En este estudio, Nickels y colegas revisaron los expedientes de 152 niños desde un mes de vida hasta los 16 años, que fueron diagnosticados con epilepsia de reciente aparición entre 1990 y 2000, y tratados con anticonvulsivos. De esos niños, el 56 por ciento (37) dejó de tener convulsiones y se retiró su medicación.

Tras un promedio de ocho años de seguimiento, 20 de los 56 niños experimentaron al menos una recurrencia en la convulsión. Quince de esos 20 niños volvieron a comenzar el tratamiento con anticonvulsivos. Ocho de los 15 estaban libres de convulsiones al año, dos dejaron de tener convulsiones a los dos años, y tres desarrollaron epilepsia intratable. En total, la epilepsia intratable se desarrolló en el cinco por ciento de los 56 niños que fueron retirados de la medicación anticonvulsiva después de un periodo libre de convulsiones, halló el estudio.

"El riesgo de que los niños desarrollaran epilepsia intratable después de la suspensión de la medicación anticonvulsiva era de apenas cinco por ciento, un porcentaje similar al riesgo de epilepsia intratable al momento del diagnóstico inicial de epilepsia en los niños", dijo Nickels. "Por tanto, se debería considerar la suspensión del tratamiento en los niños que dejan de tener convulsiones con la medicación anticonvulsiva sin correr un gran riesgo de que desarrollen epilepsia intratable".

El estudio debía ser presentado el 7 de diciembre en la reunión anual de la American Epilepsy Society en Seattle.

21/7/15

Hallan una proteína que protege de la epilepsia en enfermedades degenerativas


Hallan una proteína que protege de la epilepsia en enfermedades degenerativas

abc.es

Científicos del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) han descubierto que una proteína, la PrPC, protege de los ataques epilépticos durante las enfermedades neurodegenerativas.

La investigación, que publica hoy la revista "Scientific Reports" del grupo "Nature", ha revelado que la proteína priónica celular (PrPC), asociada a una gran cantidad de funciones biológicas, como la proliferación celular, la diferenciación y la señalización, juega un papel determinante en la epilepsia.

El descubrimiento lo han hecho los científicos del grupo de Neurobiotecnología Molecular y Celular del IBEC y podría conducir a una mejor comprensión de las enfermedades neurodegenerativas rápidas que implican ataques epilépticos, como la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ).

Según ha explicado el responsable del grupo de Neurobiotecnología Molecular y Celular del IBEC, Antonio del Río, la proteína PrPC se encuentra de forma natural en el cerebro sano y, en menor cantidad, cuando el cerebro está afectado por enfermedades, como la encefalopatía espongiforme bovina o la demencia humana rápidamente progresiva.

Aunque ya se conocía un efecto neuroprotector, ahora los investigadores del IBEC han llegado a la conclusión de que los síntomas de las convulsiones en las enfermedades neurodegenerativas están asociados a la pérdida de su función.

"Desarrollamos un análisis comparativo de la susceptibilidad de convulsión utilizando ratones con seis herencias genéticas diferentes y varios experimentos in vitro", ha explicado Del Río.

"Además, demostramos que los ratones a los que les faltaba PrPC mostraban un incremento de susceptibilidad a los episodios epilépticos que llevan a la muerte celular en la región del hipocampo, y aumentaba respuesta epiléptica en ratones".

El estudio, que también ha involucrado a investigadores de la Universidad de Barcelona, del IDIBELL, del CIBERNED y de centros de Alemania e Italia, también han revelado que hay otros factores paralelos a la supresión de PrPC, como por ejemplo, la carga genética de algunos de los ratones, que pueden contribuir a la susceptibilidad de ataques epilépticos en ausencia de PrPC.

"En la neurodegeneración encontrada en casos de demencia rápidamente progresiva, CJD, Alzheimer o demencia con cuerpos de Lewy, el tiempo de supervivencia desde el diagnóstico clínico hasta la muerte es muy corto, siendo el temblor y las convulsiones epilépticas características comunes de algunas de estas demencias", ha indicado Del Río.

"Con estos nuevos hallazgos, estamos un poco más cerca de comprender más sobre las enfermedades neurodegenerativas que involucran convulsiones epilépticas, lo que significa estar un paso más cerca de desarrollar nuevas terapias o herramientas de diagnóstico", ha concluido el investigador.

19/7/15

La epilepsia, una enfermedad que no genera discapacidad 19-07-2015




La epilepsia, una enfermedad que no genera discapacidad

La epilepsia es una enfermedad cerebral crónica que puede afectar a todas las personas y se caracteriza por convulsiones recurrentes.

La epilepsia continúa siendo una enfermedad considerada como tabú dentro del grueso de la población mundial. Así lo revelan las estadísticas recopiladas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en conjunto con la Liga Internacional Contra la Epilepsia.

Las cifras indican que un 71% de la población de Latinoamérica reporta una percepción estigmatizada hacia quienes padecen la enfermedad, mientras que menos de un 29% sostiene que la percibe con comprensión o empatía.

Algunas de las percepciones equivocadas sobre la epilepsia dan cuenta que es resultado de una posesión de “espíritus maléficos”, incluso en la actualidad, cuando existen explicaciones biomédicas, se le sigue relacionando con comportamientos agresivos o criminales, actividad sexual anormal o una degeneración hereditaria, reafirmando los estereotipos negativos existentes en la población.

Según la neuróloga pediatra Luisa Márquez, “las percepciones equivocadas y la estigmatización hacia la epilepsia, afectan el tratamiento y la calidad de vida de quienes la padecen”. Así mismo, asegura que “una atención médica oportuna acompañada de un diagnóstico y tratamiento bien llevados, permite que del 60 al 70% de los pacientes, puedan llevar una vida normal o sin muchas limitaciones”.

La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas crónicas más importantes y prevalentes, provocada por uno o varios trastornos que predisponen al cerebro para generar convulsiones recurrentes, que tiene consecuencias no sólo neurobiológicas sino también cognitivas y psicológicas.

Las convulsiones son episodios breves de contracciones musculares que pueden afectar a una parte del cuerpo (convulsiones parciales) o a su totalidad (convulsiones generalizadas) y a veces se acompañan de pérdida de la consciencia y del control de los esfínteres.

Esos episodios se deben a descargas eléctricas excesivas de grupos de células cerebrales. Las descargas pueden producirse en diferentes partes del cerebro. Las convulsiones pueden ir desde episodios muy breves de ausencia o de contracciones musculares hasta convulsiones prolongadas y graves. Su frecuencia también puede variar desde menos de una al año hasta varias al día.

Para considerar que una persona padece epilepsia como enfermedad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE), exigen la repetición crónica de crisis epilépticas, es decir, se hace el diagnóstico de epilepsia cuando el paciente ha tenido dos o más crisis espontáneas a lo largo de su vida.

La epilepsia es el tercer trastorno neurológico más frecuente después de los ICTUS (accidentes vasculares cerebrales) y las demencias, y se calcula que afecta al 0,5-1,5% de la población.

La mayoría de los casos ocurren en niños menores de 10 años y en personas mayores de 65. Son más frecuentes en países subdesarrollados y entre las clases socio-económicas desfavorecidas.

Signos y síntomas de la epilepsia

En Colombia, la prevalencia general de la epilepsia es de 11.3 pacientes por 1.000 habitantes y la prevalencia local para las diferentes regiones del país, está entre 7 y 23 por cada 1.000 habitantes.

Tratamientos

Las características de los ataques son variables y dependen de la zona del cerebro en la que empieza el trastorno, así como de su propagación. Pueden producirse síntomas transitorios como ausencias o pérdidas de conocimiento y trastornos del movimiento, de los sentidos (en particular la visión, la audición y el gusto), del humor o de la función mental.

Las personas con convulsiones tienden a padecer más problemas físicos, tales como fracturas y hematomas, y mayores tasas de otras enfermedades o problemas psicosociales y de trastornos tales como la ansiedad o la depresión.

¿Cómo manejar una crisis epiléptica?


Estudios recientes en los países desarrollados y en desarrollo, han revelado que hasta un 70% de los niños y adultos diagnosticados recientemente de epilepsia pueden tratarse con éxito (es decir, tener sus convulsiones completamente controladas) con fármacos anticonvulsionantes.

Al cabo de 2 a 5 años de tratamiento exitoso, esos fármacos se pueden retirar en aproximadamente un 0% de los niños y un 60% de los adultos sin que se produzcan recidivas.

Sin embargo, en los países en desarrollo, tres cuartas partes de los pacientes con epilepsia pueden no recibir el tratamiento que necesitan por falta de recursos. Así mismo, en África no reciben tratamiento aproximadamente 9 de cada 10 casos.

En muchos países de ingresos bajos y medios hay una escasa disponibilidad de anticonvulsionantes, que por otra parte no son asequibles, lo cual puede constituir un obstáculo al acceso al tratamiento. En un estudio reciente se observó que la disponibilidad media de antiepilépticos genéricos en el sector público es inferior al 50%.

En los pacientes que responden mal al tratamiento farmacológico, puede resultar útil el tratamiento quirúrgico.

¿Cómo se afecta la calidad de vida de los pacientes?

Fijarse en la duración y características de la crisis y mantener la calma.

18/7/15

El embarazo es riesgoso en las mujeres con epilepsia


El embarazo es riesgoso en las mujeres con epilepsia

eleconomista.es.-Por Megan Brooks

Un nuevo estudio revela quelas embarazadas con epilepsia están expuestas a un aumento delriesgo de padecer complicaciones graves durante el parto.

Si bien menos del 1 por ciento de todas las gestacionesocurre en ese grupo, se desconoce cómo evolucionan estaspacientes.

El equipo de Sarah C. MacDonald, de la Escuela de SaludPública T.H. Chan de Harvard, en Boston, analizó una muestrarepresentativa estadounidense de 69.385 mujeres con epilepsia yde 20,4 millones de mujeres sin epilepsia que habían tenido unbebé.

La mortalidad materna era de 80 casos por cada 100.000embarazos en el primer grupo y de 6 casos cada 100.000 en elsegundo grupo.

Las mujeres con epilepsia también registraron un aumento delriesgo de desarrollar preeclampsia, comenzar el trabajo de partoantes de tiempo y dar a luz un bebé muerto, además de que solíantener a sus hijos por cesárea y una internación prolongada (másde seis días) con cualquier tipo de parto.

Esto indica que "es imperativo mejorar la atención clínica"de los embarazos expuestos a la epilepsia, publica el equipo enJAMA Neurology.

Una limitación clave del estudio es que los autores nocontaron con información sobre las causas de muerte durante elparto de las mujeres con epilepsia, por lo que opinan que senecesitan más estudios para determinar esa información y cómolas intervenciones podrían mejorar los resultados.

El coautor del estudio, doctor Thomas McElrath, del Hospitalde Brigham y las Mujeres en Boston, señala que es necesarioreplicar estas observaciones "y tratar de explicar susmecanismos".

En la práctica clínica, considera que "hay que estaratentos" cuando llega una mujer con epilepsia al área de trabajode parto, "porque es un grupo con un nivel de riesgogeneralmente subestimado al momento de la internación".

Son mujeres que "necesitan más atención, aunque aún hay quedefinir de qué tipo", dijo McElrath.

Para el coautor, los resultados también sugieren que "laspacientes con epilepsia diagnosticada que están embarazadasdeberían tener el parto en un centro con gran volumen deatención y, quizás, de derivación terciaria si está disponible(...) o en un hospital especializado".

Los autores de un editorial publicado con el estudio opinanque los resultados aportan "nueva información importante" quedebería "alertar a médicos e investigadores".

Aun así, "genera más dudas que respuestas", escriben losdoctores Jacqueline A. French, de la Escuela de Medicina Langonede la New York University, y Kimford Meador, de la Facultad deMedicina de la Stanford University, en Palo Alto, California.

"La mayoría de las mujeres con epilepsia tienen embarazossin complicaciones. Tenemos que comprender los mecanismos detrásde esos problemas, incluida la muerte, para identificar a lapoblación de riesgo y diseñar intervenciones que minimicen esascomplicaciones", finalizaron.

El Instituto Nacional de Salud Mental y el InstitutoNacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de los InstitutosNacionales de Salud de Estados Unidos financiaron el estudio.Los autores declararon no tener conflicto de intereses.