1/4/15

Sonambulismo se asocia a la epilepsia 01-04-2015


Sonambulismo se asocia a la epilepsia

La neuróloga del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, María Ingrid Alanís Guevara, señaló que hasta en un 40 por ciento de los casos, el sonambulismo se asocia a epilepsia.


Dijo que “resulta fundamental que, quien padece dicha parasomnia, se estudie a profundidad, no sólo con la polisomnografía, sino también con electroencefalogramas que permitan un diagnóstico preciso”.

La experta, adscrita al Hospital de Especialidades del IMSS en el estado, indicó que el sonambulismo es una parasomnia caracterizada por una alteración en la conducta durante el ciclo superficial del sueño.

Explicó que es expresada a través de conductas automáticas que pueden ser tan breves como sentarse y hablar o dar unos pasos, hasta casos extremos como salir del domicilio e incluso conducir un vehículo.

“Por mucho tiempo se le veía como algo chistoso y no se le daba mayor importancia”, sin embargo recientemente se han establecido aspectos muy interesantes sobre el sonambulismo, como el que ya se señaló, que hasta en un 40 por ciento tiene una asociación con la epilepsia, reiteró.

Detalló que cuando la persona es sonámbula, se ha observado que presenta alteraciones en la conducción eléctrica cerebral, lo cual se concluyó cuando este trastorno dejó de tratarse solamente como una parasomnia y se realizaron estudios aparte de la polisomnografía que incluyeron el ya referido elecrtoencefalograma.

Además, destacó, dentro del sinfín de formas de epilepsia, existen las llamadas nocturnas, dentro de las cuales están las frontales y las temporales caracterizadas no tanto por convulsiones, sino por trastornos conductuales como los que se expresan en el sonambulismo.

En este punto refirió el caso de Cecilia, paciente quien a sus 47 años ya tenía tiempo con sonambulismo, “solía levantarse y caminar, de ahí no pasaba, pero las cosas cambiaron cuando empezó a salir de casa, lo cual le implicaba bajar escaleras y ´se cayó´”.

Cecilia, como en la mayoría de los casos de sonambulismo, solía levantarse entre dos y tres de la mañana, variable muy importante porque “en el ciclo de sueño hay dos fases importantes que se conocen como REM y No REM, REM significa movimientos oculares rápidos que es el periodo cuando soñamos”.

El No REM por su parte, continuó, como su nombre lo indica no hay movimientos oculares “es donde es más difícil que la persona despierte y es en este periodo de las dos a tres primeras horas de sueño cuando se presenta el sonambulismo”.

Destacó que cuando se establece el diagnóstico de sonambulismo, el tratamiento es farmacológico y se administra como mínimo durante seis meses y tanto al administrarlo como al retirarlo, se hace de manera progresiva “nunca de un día para otro” para evitar se produzca dependencia.

Detalló que el sonambulismo suele ser más común en la infancia y también en la adolescencia, en el primer caso debido al proceso de conocimiento y capacidad de asombro propio de los niños, mientras que en los adolescentes, puede deberse a la 'explosión hormonal' característica de esta etapa.

Luego, dijo, suele haber otro pico de aparición en individuos entre los 40 y los 50 años, pero lo común es que, si hubo sonambulismo durante la niñez, es prácticamente un hecho que éste reaparecerá.

Asimismo indicó que al margen del tratamiento, las personas con este tipo de parasomnia, idóneamente deben evitar el consumo de café, té, refrescos oscuros, así como bebidas alcohólicas y tabaquismo.

 

30/3/15

Explican que un "déjà vu" es una pequeña crisis de epilepsia 30-03-2015


Explican que un "déjà vu" es una pequeña crisis de epilepsia

La mayoría de las personas creen que las convulsiones son un sinónimo de epilepsia, pero éstas se presentan en menos del 25% del total de los diferentes tipos de crisis.

¿Quién en su vida no ha tenido lo que llamamos un “déjà vu” (experiencia de sentir que se ha sido testigo o experimentado previamente una situación)? o ¿quién no se ha desconectado o ausentado de alguna conversación así sea por segundos? Por muy difícil de creer que sea, estas dos manifestaciones se deben a pequeñas crisis epilépticas asociadas a descargas eléctricas anormales en nuestro cerebro, lo cual no quiere decir que todos seamos epilépticos.  

La epilepsia no es una enfermedad en sí, más bien es un síndrome, es decir, un conjunto de síntomas (lo que siente el paciente) y signos (lo que vemos que le ocurre al paciente). La Liga Internacional contra la Epilepsia reconoce 41 síndromes epilépticos diferentes, cada uno con su propio pronóstico y tratamiento. Es una descarga eléctrica cerebral anormal y excesiva, que se repite en el tiempo y una sola crisis no se considera como tal.

La mayoría de las personas creen que las convulsiones son un sinónimo de epilepsia, pero éstas se presentan en menos del 25% del total de los diferentes tipos de crisis, las cuales son tantas como lugares tiene el cerebro, y estas a su vez dependen de en qué parte de éste se generan y cómo se propagan. En resumidas cuentas hay dos tipos de crisis: generalizadas, las cuales afectan a todo el cerebro y las focales, las cuales empiezan en una zona del cerebro y pueden quedarse en la misma zona o propagarse al resto convirtiéndose en una crisis generalizada. Éstas se presentan más de la mitad de las veces, siendo el “déjà vu” una de ellas.

El 1 a 2% de la población sufre de epilepsia, porcentaje representado en Chile por un mínimo de 340 mil personas con algún tipo de crisis epiléptica. Los pacientes que no tienen sus crisis controladas no pueden hacer una vida normal, ya que necesitan estar acompañadas la mayor parte del tiempo. Este síndrome suele presentarse en los primeros 10 años de vida, duplicándose el riesgo cuando se llega a los 60, básicamente por problemas vasculares cerebrales, degenerativos y otros.

El 61% de las causas son sintomáticas, es decir, que la epilepsia es la manifestación clínica de alguna enfermedad que se tiene en el cerebro. La gran mayoría de las causas no se pueden prevenir y sólo el 4% es hereditaria. La Epilepsia no hace distinción de sexo, raza o condición social.


Los tratamientos


El primer tratamiento médico para toda persona diagnosticada con epilepsia son los fármacos antiepilépticos, que actúan sobre el cerebro, pero lamentablemente algunos pueden presentar efectos secundarios. Según el Dr. Manuel Campos, Director del Centro de Epilepsia de la Clínica las Condes y de la Comisión Latinoamericana de la ILAE (Liga Internacional contra la Epilepsia),  “hoy existen alrededor de 25 tipos de fármacos antiepilépticos, en que los más antiguos tienen serios efectos psíquicos negativos (somnolencia, baja del rendimiento intelectual, cefalea, etc.)”. En Chile y Latinoamérica existe consenso sobre su uso, y con evidencia clínica se demuestra que el tratamiento a las crisis parciales con Levetiracetam, Carbamazepina y Lamotrigina, tienden a ser los más efectivos y seguros para los pacientes.

Al respecto, GlaxoSmithKline (GSK) recientemente patrocinó el II Simposio Internacional de Epilepsias, llamado “Avances en el tratamiento de las epilepsias”, que se llevó a cabo el 27 y 28 de mayo en la Clínica Las Condes. El principal invitado internacional fue el escocés Prof. Martin Brodie, reconocido científico, quien cuenta con el respeto de la comunidad médica mundial por su liderazgo en las últimas investigaciones relacionadas con los nuevos fármacos antiepilépticos. El objetivo de su visita fue difundir las últimas tendencias en el tratamiento para así mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
 

10/3/15

¿Qué es la epilepsia? 10-03-2015


¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es una enfermedad asociada al cerebro ya que se caracteriza como alteraciones de la actividad cerebral. Durante un episodio de epilepsia el cerebro va a enviar señales anormales, lo que va a producir convulsiones repetitivas, impredecibles e incontrolables.

El tipo de convulsión o crisis epiléptica depende en gran medida de la parte del cerebro que esté afectada y también de la causa de la epilepsia. A veces hay personas que pueden sentir una sensación rara, una especie de hormigueo o incluso cambios emocionales antes de cada convulsión.

A esta fase previa de la epilepsia se le llama aurea. A veces hay que tener la precaución de que los procesos epilépticos pueden asociarse también a procesos que tienen que ver con arritmias de los ventrículos del corazón. Esto ocurre porque hay canales de iones (proteínas que transportan los iones al interior o al exterior de las células) que son similares en el corazón y en las células del cerebro.

Las alteraciones de algunos de estos canales, generalmente si son de origen genético, pueden producir que afecten tanto a las células del corazón como a las del cerebro, lo que conlleva que el paciente sufra episodios epilépticos e incluso episodios de muerte súbita cardiaca.

El tratamiento puede producirse mediante medicación y algunas veces mediante cirugías. Si la epilepsia se debe a un proceso tumoral o relacionado con vasos sanguíneos o incluso de procesos de sangrado en el cerebro el tratamiento predominante suele ser la cirugía, sin embargo a través de medicamentos específicos se puede evita o reducir las convulsiones. Por ello estos medicamentos se llaman anticonvulsivos.

 

6/3/15

Epilepsia fotosensitiva


Epilepsia fotosensitiva

Las características de los ataques son variables y dependen de la zona del cerebro en la que empieza el trastorno

plazadearmas.com.mx

Un enemigo silencioso, del que no queremos saber nada, se llama epilepsia. Las causas prácticamente se deben a una irritación cortical en el lóbulo temporal izquierdo, con manifestaciones que van desde la pérdida de la conciencia hasta crisis convulsivas.


Qué es la epilepsia

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la epilepsia es una enfermedad cerebral crónica que afecta a personas de todos los países y se caracteriza por convulsiones recurrentes. Las convulsiones son episodios breves de contracciones musculares que pueden afectar a una parte del cuerpo, llamadas convulsiones parciales o a su totalidad, llamadas entonces convulsiones generalizadas; en ocasiones se acompañan con la pérdida de la consciencia y del control de esfínteres.


Origen

Esos episodios se deben a descargas eléctricas excesivas de grupos de células cerebrales. Las descargas pueden producirse en diferentes partes del cerebro. Las convulsiones pueden ir desde episodios muy breves de ausencia o de contracciones musculares hasta convulsiones prolongadas y graves. Su frecuencia también puede variar desde menos de una al año hasta varias al día.


Síntomas

La OMS cita que las características de los ataques son variables y dependen de la zona del cerebro en la que empieza el trastorno, así como de su propagación. Pueden producirse síntomas transitorios, como ausencias o pérdidas de conocimiento, y trastornos del movimiento; de los sentidos, en particular la visión, la audición y el gusto; del humor o de la función mental. Las personas con convulsiones tienden a padecer más problemas físicos, tales como fracturas y hematomas, y mayores tasas de otras enfermedades o problemas psicosociales y de trastornos tales como la ansiedad o la depresión. El tipo más frecuente, 6 de cada 10 casos, es la epilepsia idiopática, es decir, la que no tiene una causa identificable. En muchos casos hay alteraciones genéticas subyacentes.


Dos millones de pacientes

Iniciando el mes de febrero de este año, la OMS señaló que la epilepsia afecta a 50 millones de personas a nivel mundial; en tanto que en México existen alrededor de dos millones de personas que presentan este mal. La OMS promulgó el próximo 9 de febrero como el Día Internacional de la Epilepsia.


Una enfermedad neurológica

Lilia Núñez Orozco, la vicepresidenta del Buró Internacional para la Epilepsia, en un comunicado explicó que la epilepsia es una enfermedad neurológica que se caracteriza por la presentación de crisis o ataques, que suceden porque ocurre una descarga neuronal desordenada y excesiva en algún sitio del cerebro y afecta a cualquier edad. No obstante, frecuentemente aparece en la infancia y en la adolescencia, donde se presentan el 75 por ciento de los casos.


Epilepsia sintomática o secundaria

La epilepsia con causas conocidas se denomina epilepsia secundaria o sintomática. Dichas causas pueden consistir en: a) daño cerebral por lesiones prenatales o perinatales, como asfixia o traumatismos durante el parto, bajo peso al nacer; b) malformaciones congénitas o alteraciones genéticas con malformaciones cerebrales asociadas; c) traumatismos craneoencefálicos graves; d) accidentes vasculares cerebrales, que privan al cerebro de oxígeno; e) infecciones cerebrales como las meningitis y encefalitis o la neurocisticercosis; f) algunos síndromes genéticos; g) los tumores cerebrales.


Epilepsia fotosensitiva

Según el Dr. Vittorio Porciatti, del Instituto de Neurofisiología en la Universidad de Pisa, la epilepsia fotosensitiva es un problema causado por una respuesta anormal del cerebro a las luces intermitentes, tipo flash, que se debe a que el mecanismo en el cerebro que controla la reacción a la información visual “es defectuosa o está ausente” en las personas que sufren este tipo de epilepsia. Además de las luces parpadeantes o relampagueantes rápidas, especialmente si son rojas, los ataques pueden ser causados, a veces, por ciertas formas y patrones geométricos.


Frecuencia del parpadeo luminoso

La frecuencia del parpadeo de luz que provoca estos ataques varía de persona a persona. Generalmente se da en frecuencias que oscilan entre los 5 y los 30 parpadeos por segundo (hertz). Hay personas, sin embargo, que son “fotosensitivos” a frecuencias más altas, aunque es poco común la epilepsia fotosensitiva por debajo de los 5 hertz. El Dr. Porciatti señala que el 0,5 % de la población total es epiléptica y el 3 % de esta cantidad, es decir el 0,015 % de la población total, es fotosensitiva. La epilepsia fotosensitiva es más común entre niños que entre adultos y más común en mujeres que en hombres.


Fuentes emisoras

Las fuentes emisoras son variadas, a continuación citamos algunos casos comprobados: En Inglaterra, se retiró de la web de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 una animación en la que aparecía su nuevo y polémico logo en movimiento y asociado con ciertos haces de luz muy veloces.

La causa es que esta animación provocó 22 denuncias de usuarios con epilepsia fotosensitiva. En el Reino Unido hay 23,000 personas que sufren este tipo de epilepsia y que sufrieron convulsiones al visualizarlo en la web, como denunció la organización Epilepsy Action.


La TV y la epilepsia

Un episodio de la serie llamada Pokemón, llamado “Denno Senshi Porygon” o el soldado eléctrico Porygon, fue emitido en Japón el martes16 de diciembre de 1997, a las 18:30 hora estándar en Japón. El episodio, que fue transmitido en más de 37 estaciones de televisión por la noche, siendo visto en poco más o menos 4.6 millones de hogares. Aproximadamente a de los 20 minutos en el episodio, hubo una escena en la cual Pikachu detiene algunos cohetes con su ataque de Impactrueno, resultando en una enorme explosión que iluminó la pantalla en luces rojas y azules. Estos destellos fueron extremadamente brillantes, con parpadeos en un radio de 12 Hz por aproximadamente 4 segundos en casi toda la pantalla, y luego por 2 segundos abarcando toda la pantalla.


El daño Pokemón

En esta escena, los televidentes comenzaron a quejarse de visión borrosa, dolores de cabeza, mareos y náuseas. Otros tuvieron convulsiones, ceguera y pérdida de la conciencia. La Agencia contra Incendios del Japón reportó que un total de 685 televidentes de los cuales 310 niños y 375 niñas, fueron llevados a los hospitales en ambulancias. Aunque muchas víctimas se recuperaron en la ambulancia, más de 150 de ellos fueron admitidos en los hospitales. Dos personas permanecieron hospitalizadas por más de dos semanas. El suceso se repitió, luego de que un noticiero retransmitió imágenes de las escenas del episodio en donde aparecen las luces destellantes. Aunque la histeria colectiva indujo a que más de 12 mil niños presentaran síndromes similares a la epilepsia.


Nintendo

También en el año 1997, la compañía de videojuegos Nintendo lanzó el juego Star Fox 64. Luego, varias revistas de Nintendo hablaron de que Gordon, el jefe del Área 6, con su rayo arcoíris, dejó a varios jugadores con epilepsia
fotosensitiva.


Diagnóstico

El diagnóstico puede realizarse observando la correlación entre la exposición a los estímulos visuales específicos y la actividad convulsiva. Una investigación más precisa se puede llevar a cabo mediante la combinación de un estudio con electroencelograma (EEG) con un dispositivo de producción de estimulación fótica intermitente (IPS). El dispositivo IPS produce tipos específicos de estímulos que se pueden controlar y ajustar con precisión. El médico de pruebas ajusta el dispositivo IPS y busca anomalías características en el EEG, como respuesta paroxística, que son consistentes con PSE y/o puede anunciar el inicio de la actividad convulsiva. La prueba se debe detener antes de que ocurra realmente un ataque.


Tratamiento y pronóstico

Definitivamente no recomendamos asistir a lugares en los que exista iluminación a través de colores y tonos rojos, mucho menos si éstos son intermitentes. No hay cura disponible para la epilepsia fotosensitiva, aunque la sensibilidad de algunos pacientes puede disminuir con el tiempo. El tratamiento médico está disponible para reducir la sensibilidad, con valproato de sodio se prescribe comúnmente. Aunque acá, por la agresividad que tiene este fármaco sobre el hígado, así como otras sales de ácido valpróico, no recomendamos este tratamiento. Insistimos, si padeces este problema de salud, es mejor aprender a evitar situaciones en las que podrían estar expuestos a estímulos que desencadenan convulsiones y/o tomar medidas para disminuir su sensibilidad si se exponen inevitablemente. Estas acciones conjuntas pueden reducir el riesgo de convulsiones a casi cero como en muchos pacientes con este padecimiento.


Efecto Bucha

Una afección relacionada con la epilepsia fotosensitiva, es el efecto Bucha, también conocido como parpadeo vértigo. Aunque sin ir tan lejos como la epilepsia. Acá, después de la exposición a la luz estroboscópica las víctimas se sienten mareadas, desorientadas y debilitadas. Este fenómeno fue identificado por el Dr. Bucha durante la década de 1960, investigando una serie de caídas inexplicables de helicópteros. Los pilotos que lograron sobrevivir explicaron que antes de perder el control de su nave, citaron que experimentaron sensaciones de mareo y confusión. El Dr. Bucha descubrió que el rotor del helicóptero, cuando giraba a determinadas velocidades, podía producir destellos de luz solar a frecuencias que coincidían con las frecuencias eléctricas de las ondas cerebrales del sistema nervioso central, induciendo síntomas similares a los ataques de epilepsia, incluidos desorientación y náuseas, entre otros. El efecto Bucha ha sido utilizado como principio de funcionamiento de algunos tipos de armas no letales.

2/3/15

Convulsiones epilépticas en el lupus eritematoso sistémico 02-03-2015


Convulsiones epilépticas en el lupus eritematoso sistémico

Desarrollo
(Rheumatology Unit, Department of Internal Medicine, State University of Campinas, Brazil) -

Objetivo:

Evaluar la frecuencia y factores de riesgo de las convulsiones epilépticas en una gran cohorte de pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES).

Métodos:

Se estudiaron 519 pacientes consecutivos con LES, con un seguimiento que variaba entre los 4 y los 7,8 años. Se determinó el tipo y la frecuencia de los factores de riesgo asociados con las convulsiones epilépticas agudas y recurrentes en el LES.

Resultados:

Se identificaron 60 (11,6%) pacientes con convulsiones epilépticas. Los episodios ocurrieron al comienzo de los síntomas del LES en 19 (31,6%) y tras el comienzo del LES en 41 de los 60 (68,3%) pacientes. De los 60, 53 (88,3%) pacientes tuvieron convulsiones epilépticas agudas sintomáticas y 7 pacientes (11,7%) tuvieron convulsiones epilépticas recurrentes. Las variables asociadas con las convulsiones epilépticas agudas al comienzo del LES fueron ictus (p = 0,0004) y anticuerpos antifosfolipídicos (p = 0,0013).

Las convulsiones epilépticas durante el seguimiento estuvieron relacionadas con nefritis (p = 0,001), los anticuerpos antifosfolipídicos (p = 0,005) y las convulsiones epilépticas al comienzo de la enfermedad (p = 0,00001). Los 7 pacientes que presentaron convulsiones epilépticas recurrentes presentaban el síndrome antifosfolipídico y anormalidades en el EEG interictales.

Conclusiones:

Se observaron convulsiones epilépticas en el 11,2% de los pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES). Se relacionó a los anticuerpos antifosfolipídicos y al ictus con las convulsiones epilépticas al comienzo del LES.

Los pacientes con nefritis, convulsiones epilépticas al comienzo del LES y anticuerpos antifosfolipídicos sufrían un riesgo mayor de padecer ataques agudos sintomáticos durante el seguimiento. La recurrencia de las convulsiones epilépticas ocurrió en 1,3% de los pacientes y estuvo asociada con el síndrome


21/2/15

Epilepsia, cómo se manifiesta


Epilepsia, cómo se manifiesta

La epilepsia es una enfermedad neurológica que se caracteriza por la presentación de crisis o ataques, sucede porque ocurre una descarga neuronal desordenada y excesiva en algún sitio del cerebro y afecta a cualquier edad, pero frecuentemente aparece en la infancia y en la adolescencia, donde se presenta el 75% de los casos.

elsiglodetorreon.com.mx

Una crisis epiléptica se caracteriza por la pérdida del conocimiento y temblores violentos de las cuatro extremidades del cuerpo, dilatación de pupilas, exceso de saliva y flemas, además de dificultad al respirar.

También hay otras manifestaciones de la epilepsia menos perceptibles como la mirada pérdida, sensación extraña en alguna parte del cuerpo, percepción de olor desagradable, sensación rara en la boca del estómago, entre otros.

El tipo de convulsión o crisis epiléptica depende de la parte del cerebro afectada. En el 40% de los casos se puede identificar una lesión en el cerebro con una tomografía computarizada o resonancia magnética.

De acuerdo con la OMS en el mundo la epilepsia afecta a 50 millones de personas, mientras que en México existen alrededor de 2 millones con este padecimiento.

La epilepsia puede controlarse con medicamentos, cambios en el estilo de vida y en ocasiones con cirugía para reducir o desaparecer las crisis, pero si no se controla, puede conducir a graves consecuencias sociales, psicológicas y económicas.

La epilepsia está rodeada de prejuicios y estigmas, por lo que se considera a la persona con este problema como diferente, rara y peligrosa y que está limitada para muchas cosas.

Por ello, según la Secretaría de Salud, es importante que los médicos de primer contacto, especialistas troncales y de las neurociencias, así como los trabajadores de la salud en general, reciban un entrenamiento en la atención de la epilepsia, para que las personas con este mal y sus familiares reciban información acerca de los diferentes aspectos de su padecimiento.

6/2/15

Dieta Atkins modificada disminuye convulsiones en niños con epilepsia 06-02-2015


Dieta Atkins modificada disminuye convulsiones en niños con epilepsia

radiosantiago.cl

Un estudio aleatorizado demuestra que una versión modificada de la dieta Atkins ayuda a reducir las convulsiones en los niños con epilepsia refractaria.

“La dieta Atkins modificada debería considerarse como opción terapéutica en niños con epilepsia resistente a dos o tres antiepilépticos”, dijeron por e-mail las autoras del estudio, doctoras Sheffali Gulati, del Instituto de Ciencias Médicas de India de Nueva Delhi, y Suvasini Sharma, de la Facultad de Medicina Lady Hardinge de la Universidad de Delhi.

“La dieta tiene efectos adversos, de modo que debe realizarse con control médico”, aseveró.

Esta dieta ketogénica se utiliza desde hace años para controlar las convulsiones en pacientes epilépticos, según explican las autoras en la revista Epilepsia. La versión modificada, que se puede realizar fuera del hospital, sin ayuno, es menos restrictiva y se ha demostrado que es segura y efectiva, aunque nunca en un estudio controlado.

El nuevo estudio incluyó a 50 niños que hicieron la dieta y a 52 niños que no la hicieron (grupo control). Tenían entre 2 y 14 años, por lo menos una convulsión por día y no habían respondido al tratamiento con por lo menos tres antiepilépticos.

Los niños que hicieron la dieta no podían comer más de 10 g/día de carbohidratos, con proteína, calorías y líquidos sin límites. Se los alentaba a consumir grasa. Además, consumieron multivitaminas y calcio. Cuatro niños abandonaron la dieta antes de finalizar el estudio y el equipo no pudo contactar a tres niños del grupo control durante el seguimiento.

A los tres meses, la frecuencia promedio de las convulsiones se redujo al 59 por ciento del promedio inicial con la dieta y al 95,5 por ciento sin la dieta (p=0,003).

El 30 por ciento de los niños a dieta alcanzó más del 90 por ciento de reducción de los ataques, comprado con el 7,7 por ciento en el grupo control (p=0,005). El 52 por ciento del grupo a dieta logró reducir más del 50 por ciento las convulsiones, comparado con el 11,5 por ciento del grupo control (p<0,001).

Veintitrés de los 46 niños a dieta tuvieron diarrea durante el estudio. Ese fue el efecto adverso más común. Otros fueron anorexia (18 por ciento), letargo (6 por ciento) y vómitos (10 por ciento).

Un paciente desarrolló encefalopatía hiperamonémica a la semana de iniciar la dieta. La suspensión del régimen eliminó el trastorno.

La dieta Atkins es más sencilla y menos restrictiva que la dieta ketogénica tradicional, coincidieron las autoras. “El tiempo de consejería se redujo a 30-45 minutos. Es una opción ideal para sitios con recursos limitados y falta de dietistas entrenados. No se necesita hacer tediosos cálculos individualizados.”

Aun así, las autoras publican que algunos participantes se quejaron de las limitaciones de la dieta, que fue especialmente restrictiva para los vegetarianos. “Quizás, los carbohidratos se podrían aumentar en los niños mayores para que la dieta sea más parecida a la alimentación hindú”, escribieron las autoras.


5/2/15

Vinculan la postura al dormir con el riesgo de muerte en los epilépticos

 
Vinculan la postura al dormir con el riesgo de muerte en los epilépticos

canal44.com

 Dormir boca abajo podría aumentar el riesgo de muerte súbita de los epilépticos, sugiere una investigación reciente.

La muerte súbita e inesperada en la epilepsia ocurre cuando una persona por lo demás sana muere y “la autopsia no muestra una causa clara de muerte estructural ni toxicológica”, señaló el Dr. Daniel Friedman, profesor asistente de neurología del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York.

Es algo raro, y el estudio no establece una relación causal directa entre la postura al dormir y la muerte repentina.

Pero según estos hallazgos, los epilépticos no deben dormir boca abajo, dijo el líder del estudio, el Dr. James Tao, profesor asociado de neurología de la Universidad de Chicago.

“Encontramos que dormir boca abajo es un factor significativo para la muerte repentina e inesperada en la epilepsia, sobre todo en los pacientes menores de 40 años”, comentó Tao.

En las personas con epilepsia, unas interrupciones breves en la actividad eléctrica del cerebro provocan convulsiones recurrentes, según la Epilepsy Foundation.

No está claro por qué dormir boca abajo se vincula con un riesgo más alto de muerte súbita, pero Tao dijo que el hallazgo tiene paralelismos con el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Se cree que el SMSL ocurre porque los bebés no pueden despertarse si su respiración se interrumpe. En los adultos con epilepsia, comentó Tao, las personas boca abajo quizá tengan una obstrucción en las vías aéreas y no puedan despertarse.

Para el estudio, Tao y sus colaboradores revisaron 25 estudios publicados anteriormente que ofrecían los detalles sobre 253 muertes súbitas e inexplicadas de pacientes de epilepsia, con información disponible sobre la posición del cuerpo en el momento del fallecimiento.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 21 de enero de la revista Neurology.

Tao encontró que el 73 por ciento de los pacientes murieron mientras dormían boca abajo. En un subgrupo de 88 casos, los menores de 40 años tenían cuatro veces más probabilidades de haber muerto durmiendo boca abajo que las personas mayores. En total, el 86 por ciento de los menores de 40 años y el 60 por ciento de los mayores de 40 años estaban boca abajo cuando los hallaron muertos.

Tao no puede explicar por qué la muerte súbita fue más común en los pacientes más jóvenes de epilepsia. Quizá era más probable que fueran solteros y no tuvieran un compañero de cama que podría haberlos despertado durante la convulsión, planteó.

Enfatizó que solo encontró un vínculo entre la postura al dormir y el riesgo de muerte, no pruebas de que dormir boca abajo provocara las muertes. “Es una asociación, no causalidad”, dijo Tao.

El nuevo estudio también ofrece más luz a lo que los neurólogos han encontrado y pensado, dijo Friedman, que también es editor del sitio web de la Epilepsy Foundation. Friedman no formó parte del estudio.

El estudio también amplía los datos sobre el riesgo más alto hallado en los menores de 40, dijo.

La epilepsia afecta a unos 50 millones de personas en todo el mundo, muestra la investigación. Tao comentó que probablemente el 0.3 por ciento de ellos mueran de forma inesperada. De esa pequeña cifra, alrededor del 70 por ciento mueren durante el sueño.

La muerte súbita es más común entre los que sufren de una epilepsia crónicamente fuera de control, añadió Tao.

Los epilépticos deben intentar dormir de lado o de espaldas, aconsejó Tao, y pedir a su pareja de cama que se lo recuerde. Usar relojes de pulsera y alarmas de cama diseñados para detectar las convulsiones durante el sueño también podría prevenir la muerte repentina, planteó.

Friedman sugirió colocar una pelota de tenis en el bolsillo delantero de una camiseta antes de dormirse. Así, si la persona se pone boca abajo, se despertará.